Una mala, pésima, mañana le ha tocado vivir a la regidora de Ciutat Vella, Gala Pin, en el Ayuntamiento. Se ha celebrado una comisión especial de seguimiento de la aplicación de la ordenanza de las terrazas en el distrito. Y lo que ha tenido que escuchar la regidora de los restauradores del Raval, la Barceloneta, el Born y de expertos juristas ha sido demoledor.

La mayoría de los comparecientes la han acusado de actitudes inquisidoras, de decisiones arbitrarias, de falta de sensibilidad y valentía, de hacer sufrir a trabajadores y sus familias, de persecución, de falsedades, y de incumplimientos flagrantes de la ley, etc. Un catálogo de críticas y acusaciones que la regidora ha tenido problemas para digerir y que la han puesto muy nerviosa, hasta el punto que ha tenido dos enfrentamientos con el presidente de la comisión, Raimond Blasi, por el tiempo que concedía a los invitados comparecientes.

DURAS CRÍTICAS

Las críticas más duras le han llegado desde los propios restauradores. Juan Carlos Arriaga, de Born Comerç, la ha acusado de dejar sin vida al barrio, “las terrazas son un valor cultural y el alma del barrio”, de provocar la degradación del barrio, “se han retirado mesas y sillas y su lugar lo han ocupado manteros y bicicletas abandonadas”. Por ello, le ha pedido que reconsidere la forma en la que está aplicando la ordenanza en el barrio ya que “las terrazas son un bien cultural del Mediterráneo”.

Por su parte, Roger Pallerols, director general del Gremi de Restauració, no ha ahorrado calificativos para criticar la labor de la regidora. Ha empezado por cuestionar el informe que ha presentado, “no responde a nada de lo que se le pregunta”, y la ha acusado de haber mentido, “ese informe hay falsedades”.

Además, ha afirmado que la reducción del número de mesas en las terrazas ha sido excesivo, “del 22 % en Joan de Borbó y del 24 % en la Rambla”. Y la ha acusado de haber hecho una persecución contra las terrazas, de poco respecto hacia los restauradores, “se han hecho más de 100 escritos de alegaciones y se han respondido a solo 10”, y ha calificado la situación en el barrio en este asunto como “estado de sitio que usted impone”.

Terrazas en la plaza Reial, en pleno centro de Ciutat Vella / CR



Pallarols ha pedido a la regidora que "acabe con el juicio sumarísmo que ha abierto abusando de un poder que le ha otorgado el pueblo y levante el estado de excepción"

IRREGULARIDADES LEGALES

También ha tenido que escuchar las criticas de dos abogadas expertas en el asunto. Una de ellas, Isabel Monforte, la ha acusado de incumplimientos legales sobre todo en los denominados espacios específicos. "En Ciutat Vella se usa el mecanismo de ordenaciones singulares incorporando limitaciones que contraviene disposiciones en contratas de la ordenanza de terrazas que los tribunales han anulado”, ha asegurado.

Ha señalado que los límites de ocupación son, en algunos lugares, muy inferiores a lo legalmente establecido, “la ordenanza pone un límite en el tema de la ocupación del 50 %, y hay en sitios en que encontramos límites del 0,94 %, del 1,81 % o del 1,55 %”. La abogada ha hablado de decisiones arbitrarias y no fundamentadas y de la posibilidad de que el consistorio pueda verse obligado a afrontar indemnizaciones por algunas de sus decisiones.

ANGUSTIA Y DESPIDOS

La mayoría de los comparecientes han hablado de la angustia que genera en restauradores y trabajadores la forma en que la regidora está gestionando este asunto, de los despidos que muchos locales han tenido que llevar a cabo por el recorte en el número de mesas y sillas. También le han recordado el apoyo que los restauradores reciben de la mayoría de los vecinos ya que las terrazas abiertas les ofrecen más seguridad.

Las críticas de los restauradores que han acudido a la comisión también han sido demoledoras. Han acusado a Gala Pin de “poner obstáculos donde no debía haberlos”, como ha dicho una la propietario de un pequeño local, de no dar respuesta a sus peticiones ni cuando se las hacen llegar por medio de un dossier, ha afirmado un restaurador del paseo Joan de Borbó.

Duro ha sido Josep Maria Nebot, restaurador del Raval y expresidente de la Federació de Comerciants Eix Comercial del Raval, que se ha mostrado sorprendido de que se tenga que estar hablando de terrazas con los gravísimos problemas que tiene el barrio. “Tenemos drogas, prostitución, mendigos, menores no acompañados, lateros y llevamos cuatro años hablando de terrazas”, ha dicho.

Nebot cree que el actual gobierno municipal es el culpable del haber creado un conflicto donde no debía haberlo. “Se ha criminalizado el tema de las terrazas y se ha creado un conflicto entre restauradores y vecinos, ha sido un conflicto inquisidor y ha dividido al barrio”, ha sentenciado

Otro restauradores. Cristian Rubio, tampoco se ha mordido la lengua. “Los hosteleros trabajamos como si fuéramos delincuentes”. Ha acusado a la regidora de la situación de inseguridad que se vive en el barrio, “gastamos miles de euros en seguridad y tenemos a los lateros vendiendo ilegalmente en la puerta de nuestros locales sin que la Guardia Urbana haga nada, y lo mismo pasa con los manteros”.

DESOLADOR

La situación que a lo largo de la mañana se ha vivido en la comisión la ha descrito la regidora del PDeCAT Sònia Recasens en una frase: “Ha sido desolador”. Ha sido en el turno de palabra para los partidos de la oposición. La regidora ha añadido: “Hemos asistido a un día en el que las palabras que se han oído ha sido angustia, temor, sufrimiento”.

El resto de los portavoces de los partidos de la oposición han sido igualmente duros con la regidora, a la que han acusado de estar lejos de los ciudadanos, de actuar de forma arbitraria, de dar la espalda a vecinos y restauradores y de no haber sabido escuchar a los ciudadanos en un tema tan importante como este.

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