Airbnb ha decidido pasar a la acción y ha tendido la mano al Ayuntamiento de Barcelona para llegar a acuerdos sobre la regulación de los pisos turísticos. La plataforma de alquiler de alojamientos entre particulares ha presentado este martes un paquete de medidas para “hacer más sostenible” el turismo en la ciudad.

Entre las más destacadas, limitar a uno el número de anuncios que puede tener cada anfitrión particular de una casa o apartamento en Ciutat Vella. Además, obligará a identificarse a los profesionales y empresas que tengan más de un anuncio y a tener los datos de contacto en el perfil de la página web.

"La mejor solución es un acuerdo con la ciudad, pero está tardando su tiempo, y tenemos la obligación de abordar estos desafíos de forma proactiva", ha explicado uno de los responsables de la compañía, Patrick Robinson. Respecto a su relación con el Ayuntamiento, ha asegurado que están "en una mejor sintonía y más diálogo".

Airbnb ha presentado sus propuestas en una carta enviada al Ayuntamiento y a la Generalitat para resolver los problemas de “masificación” del distrito. La compañía es consciente de que su actividad tiene un impacto en la falta de mercado de alquiler a largo plazo y por eso quiere ayudar a diferenciar entre particulares y profesionales.

RECAUDACIÓN DE LA TASA TURÍSTICA

La plataforma también se ha ofrecido a trabajar con las autoridades para facilitar el abono de la tasa turística a través de la propia web, pues estima que el año pasado podría haber recaudado seis millones de euros en Catalunya. Según datos de Airbnb, la colaboración con diferentes gobiernos y consistorios ha permitido recaudar 170 millones de euros en más de 200 localidades de todo el mundo.

Otra de las herramientas presentadas permite que los vecinos denuncien ante Airbnb si los inquilinos de un piso de la plataforma crean problemas de convivencia. De esta forma, la compañía estará informada de cualquier contratiempo e intentará mediar en el conflicto.

Según datos de Airbnb, la gran mayoría de los anfitriones (73%) de Barcelona ya cuenta con solo un anuncio en la plataforma y dos tercios afirman que alquilan su vivienda habitual. Asimismo, la compañía estima que en 2015 su actividad tuvo impacto de 740 millones de euros en la ciudad.

"UNA TOMADURA DE PELO"

El regidor de Empresa i Turisme, Agustí Colom, ha calificado las medidas de Airbnb como “una tomadura de pelo” y ha reconocido que el consistorio quería una propuesta más “novedosa”. Es decir, que la plataforma de alquileres anunciara la retirada de todos los anuncios de alojamientos sin licencia, algo que no ha sucedido.

El Ayuntamiento de Barcelona sancionó con dos multas de 30.000 euros cada una a las plataformas Airbnb y Homeaway (60.000 euros en total a cada una) por “publicitar viviendas turísticas ilegales” en 2015. A finales del año pasado el consistorio abrió dos expedientes sancionadores, uno a cada compañía, por reincidir en su oferta.

Según un estudio reciente, la oferta de alojamientos turísticos en Barcelona asciende a 15.881, de los cuales 9.606 tienen licencia y 6.275 carecen de ella. De estos últimos, el 35% se encuentran en Ciutat Vella y el 33% en el Eixample.

 

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