Ayuntamiento de Barcelona en  una imagen de archivo

Ayuntamiento de Barcelona en una imagen de archivo Wikipedia

Economía

Barcelona recorta su deuda un 9%: el Banco Europeo de Inversiones (BEI) es el principal acreedor

Los beneficios del consistorio en 2025 permitieron a los responsables municipales amortizar 35 millones extras de la deuda viva

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La deuda viva del Ayuntamiento de Barcelona a 31 de diciembre de 2025 era de 942 millones de euros, lo que significa un descenso de casi 100 millones respecto a 2024 (algo más del 9%) y de 70 millones respecto al 2023 (en que la deuda llegó a 1.035 millones y 1.012 millones, respectivamente).

Las cifras son una buena noticia para la ciudad. “La Ley de Haciendas Locales establece un límite máximo de endeudamiento del 110% de los recursos corrientes. Barcelona está en el 25% de esa cifra, es decir, tenemos un nivel de endeudamiento muy bajo”, explica a Metrópoli Jordi Valls, teniente de alcalde de Economía, Vivienda, Hacienda y turismo.

El mayor acreedor

Ese endeudamiento es a largo plazo. Del total de la deuda, 847 millones son con el sector bancario. El mayor acreedor del consistorio barcelonés es el Banco Europeo de Inversiones (BEI), con créditos vivos por un conjunto de 219 millones de euros.

Le sigue el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, que tiene también una deuda de 195 millones. Le siguen el BBVA (183 millones en varias líneas de crédito), Cajamar (154 millones), Caixabank (25 millones) y Kutxabank (15 millones).

El teniente de alcalde de economía de Barcelona, Jordi Valls, en las jornadas del Barcelona Desperta

El teniente de alcalde de economía de Barcelona, Jordi Valls, en las jornadas del Barcelona Desperta SIMÓN SÁNCHEZ

Calendario de amortización

En 2026, se prevé que salde casi 130 millones de la deuda viva, que serán rebajados a 96,8 millones en 2027 y a 92,4 millones en 2028. “Este 2025, hicimos una amortización anticipada de 37 millones de euros, correspondientes al superávit del ejercicio.  Esta amortización se hizo en cumplimiento de la normativa de estabilidad presupuestaria”, explica Jordi Valls.

La deuda a largo plazo tiene diferentes etapas y amortizaciones. El grueso se liquidará hasta el año 2035. Hasta esa fecha, Barcelona habrá liquidado casi 800 millones de euros y quedarán pendientes sólo 159 millones, que se podrán pagar hasta 2044.

El ejercicio de mayor amortización, según la planificación prevista, es el año 2026, seguido de 2029, en que se amortizarán 121,3 millones. El resto de los ejercicios hasta 2013 oscila de 93 a 96 millones. A partir de ahí, baja drásticamente la deuda a 58 millones en 2032 y algo más de 30 millones los siguientes ejercicios.

Crece la deuda consolidada

Otra cosa es la deuda consolidada, es decir, la correspondiente al consistorio más toda el área de la Administración local. Estas cifras corresponden al propio Ayuntamiento y sus entes dependientes que no se financian con ingresos comerciales: empresas municipales, consorcios, fundaciones, organismos autónomos y entidades públicas empresariales.

La sede del Ayuntamiento de Barcelona en la plaza de Sant Jaume / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

La sede del Ayuntamiento de Barcelona en la plaza de Sant Jaume / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

El endeudamiento consolidado a largo plazo del consistorio se elevaba a 1.385 millones a 31 de diciembre de 2024. Ello supone un aumento del 4% respecto a los 1.331 millones que se cuantificaban un año antes. Del 2025 aún no hay cifras, ya que no se han cerrado los balances de las empresas públicas y organismos respecto del último ejercicio.

De la deuda consolidada, 1.290 millones corresponden al sistema bancario, mientras que 60 millones son de colocaciones privadas y 35 millones, de emisiones de deuda pública o bonos sostenibles.

A dónde va el dinero

El propio volumen del espectro público hace necesario que el endeudamiento en este bloque crezca exponencialmente. Para muestra, un botón: el Institut Municipal d’Habitatge i Rehabilitació (IMHAB) obtuvo en 2023 tres créditos (todos europeos) por una cuantía global de 55 millones de euros, amortizables hasta el año 2053.

Ese mismo organismo obtuvo en 2024 seis créditos (dos de ellos, europeos y los otros con el BBVA) por un monto total de 49,1 millones de euros, amortizables desde el 2049 al 2057. Estos créditos van destinados a la promoción de vivienda pública, el problema más perentorio de los barceloneses. Es, por tanto, dinero a invertir en una prioridad social.

El teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls

El teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls EUROPA PRESS

6 millones para el Mobile

Entre los entes comerciales, es especialmente importante el endeudamiento de Mercabarna, la central de distribución de alimentos, que tiene una deuda viva de 14.667.000 euros desde 2021, que se ha de pagar en 2036.

En los consorcios y fundaciones, el año pasado se demandaron un crédito de un millón para la Fundación Barcelona Capital Náutica del que aún no se ha dispuesto nada, y dos créditos de 3 millones cada uno para la Fundación Barcelona Mobile World Capital (uno con BBVA y otro con Caixabank). De esos dos créditos se ha dispuesto sólo de 569.000 euros y el resto está “pendiente de disponer”.

“El objetivo del gobierno municipal es aprovechar todo el potencial presupuestario y, en ciertas ocasiones, la normativa de estabilidad presupuestaria nos obliga a amortizar deuda pese a la buena situación financiera del Ayuntamiento. Éste es un problema compartido por todas las corporaciones locales”, señala el teniente de alcalde Jordi Valls.