Torres Venecianas de la plaza / EFE/ Alejandro Garcia

Torres Venecianas de la plaza / EFE/ Alejandro Garcia

Eixample

La plaza de Espanya aglutina arte por los cuatro costados

La plaza construida para la Exposición Universal se ha puesto al día y sigue atrayendo visitantes

8 septiembre, 2018 13:31

Noticias relacionadas

La plaza de Espanya de Barcelona es uno de los espacios más emblemáticos de la capital catalana. Proyectada por Ildefons Cerdá en su proyecto del Eixample como vía de comunicación entre Barcelona y las poblaciones del Bajo Llobregat, se construyó durante la Exposición Internacional de 1929, según un proyecto elaborado por Josep Puig i Cadafalch y Guillem Busquets; y la finalizó Antoni Darder. La mayoría llegamos en metro, de la L1 o la L3 o en ferrocarril (si vienes de la Zona Franca, Bellvitge o L’Hospitalet). Al salir de la estación, lo primero que vemos es el giro continuado de vehículos en seis carriles, más el del autobús. La plaza de Espanya es un punto de salida y final de multitud de maratones y eventos deportivos que se celebran en la ciudad a lo largo del año. 

DE PLAZA DE TOROS A CENTRO COMERCIAL

Buscando un semáforo para cruzar a Sants, hacia la calle Tarragona o el Paral.lel, calles de mucho portento, topamos otro de los edificios más importantes y más conocidos de la ciudad, el Centro Comercial Las Arenas que se corresponde a la antigua plaza de toros, una obra de estilo neomudéjar de Augusto Font Carreras y el Hotel Plaza. Frente a ellos, se levantan las llamadas Torres Venecianas, diseñadas por Ramon Reventós y construidas para la Exposición de 1929.

Ascensor del Centro Comercial Las Arenas con vistas a la plaza  / HUGO FERNÁNDEZ

Ascensor del Centro Comercial Las Arenas con vistas a la plaza  / HUGO FERNÁNDEZ



Al oeste de la plaza, el Instituto Municipal de Educación, que hoy es parte de lo que fue el hotel pensado para alojar a los visitantes extranjeros que vinieron a visitar la Exposición;  y en el este se encuentra una comisaría de los Mossos d’Esquadra.

LAS ARENAS PARA LOS 'AFTERWORKS'

Con 34 000 m² , la plaza de Espanya es la segunda mayor plaza de España, tras la plaza de España de Madrid y esto hace que, cada día, cientos de personas llegadas de todas las partes del mundo se mezclen con los barceloneses que van a trabajar de día y los que se relajan en algún bar ‘cool’ de Las Arenas. La mitad de ellos, con vistas al Parc de Joan Miró y la otra mitad, al Hotel Plaza o la Font Màgica. De esta manera, se ha dado un uso moderno, lúdico y joven de la plaza de toros, una actividad prohibida en la ciudad desde hace pocos años. 

LA MAGIA DE LA FUENTE DECOLORES

En la plaza de Espanya de Barcelona confluyen la Gran Via de las Cortes Catalanas, la avenida del Paral.lel, la calle Tarragona, la calle Creu Coberta y la avenida de la Reina María Cristina, por la cual se accede al reciente ferial de Montjuïc y al Museo Nacional d’Art de Catalunya (MNAC). Un Museu dentro de un palacio que en sí mismo ya es arte desde donde se puede disfrutar de unas vistas espectaculares a la plaza y más aún, cuando anochece y comienza el baile de agua de la fuente que preside el centro de la zona ferial.

Museu Nacional d'Art de Catalunya / H.F.

Museu Nacional d'Art de Catalunya / H.F.



ESPAÑA ENTERA EN UNA FUENTE DE BCN

De nuevo en la plaza de Espanya, si nos fijamos en el centro, figura una fuente monumental diseñada por Josep Maria Jujol adornada con una serie de esculturas de Miguel Blay y los hermanos Miquel y Llucià Oslé. La iconografía de las obras representa una alegoría poética de España. Se trata de un estanque con tres figuras que simbolizan los ríos que desembocan en los tres mares que rodean la península ibérica: el Ebro, el Guadalquivir y el Tajo. Además de las estatuas de unos adolescentes que representan la Abundancia, la Salud, la Pesca y la Navegación, obras de los hermanos Oslé.

Plaza d'Espanya de noche / ARCHIVO

Plaza d'Espanya de noche / ARCHIVO



Esculturas alegóricas de la plaza d'Espanya de noche / ARCHIVO

Por si fuera poco, en el mismo centro de la plaza, se erigen tres figuras más: una cruz con Ramon Llull, Santa Teresa de Jesús y San Ignacio de Loyola, una espada con Don Pelayo, Jaime I de Aragón e Isabel la Católica y un libro con Ausiàs March y y Miguel de Cervantes. El conjunto de esculturas remata el pebetero de fuego con tres Vitorias, obra del escultor Frederic Llobet.

La plaza de Espanya es un conglomeado de arte y vida 24 horas, 360 ºC de impresiones que retiene la retina más curiosa para no olvidarla jamás.