La revisión de los valores catastrales de Barcelona ha finalizado este jueves con un incremento global del 19% del valor de los inmuebles de la ciudad, aunque casi la mitad ha sufrido un descenso y, por lo tanto, sus propietarios pagarán menos tributos, como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Según el Ayuntamiento, esta bajada del valor catastral supondrá ingresar 30 millones de euros menos en concepto de IBI (sobre una recaudación anual de unos 650 millones) y espera compensarlo con el incremento del impuesto de plusvalías para aquellos inmuebles que sí han aumentado de valor.

El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha recordado que esta revisión al alza “no tendrá ningún efecto sobre los recibos de los inmuebles con un valor inferior a los 300.000 euros”, un umbral que protege de subidas al 96,4% de las viviendas que hay en Barcelona por la congelación para 2018 introducida en las ordenanzas fiscales. “La revisión permitirá más equidad fiscal, que quien pagaba más de lo que debía ahora pague menos y no se penalice a los que más han sufrido”, ha dicho.

Recibo medio según uso del inmueble / AJUNTAMENT DE BARCELONA



REVISIÓN CON RETRASO

La revisión del valor catastral, que está fijado por el Ministerio de Economía y Hacienda aunque luego sean los ayuntamientos los que recaudan el IBI, llega con retraso, ya que la última actualización entró en vigor en 2002 cuando la legislación española exige que sea cada 10 años. Pisarello ha destacado que el incremento global del 19%, que se aplicará de forma progresiva hasta 2027, es “muy inferior a la última actualización”, que conllevó un aumento del 112%, y a la revisión realizada en Madrid en 2011, que supuso un incremento del 74%.

Los inmuebles que hayan ganado valor y superen el umbral de 300.000 euros (que a precio de mercado son unos 600.000 euros) sí experimentarán subidas, aunque las ordenanzas fiscales las limitan a un máximo del 6% anual. La revisión afectará a unos 11.000 pisos más que hasta ahora y en total ya se contabilizan 24.000 viviendas con un valor catastral superior a los 300.000 euros, cifra que representa el 3,7% de las 650.000 viviendas que hay en Barcelona. 

SUBIDAS Y BAJADAS EN LOS BARRIOS

Los inmuebles que han bajado de valor sí recibirán una factura del IBI más baja. Según los datos publicados por el Ayuntamiento, el 24% de los edificios residenciales, el 91% de las industrias, el 89% de los aparcamientos, el 69% de los comercios y el 64% de las oficinas tendrán un valor catastral inferior al de 2002. En el caso de las viviendas, Pisarello ha comentado que se encuentran “especialmente en los barrios más vulnerables”, que estaban pagando 100 euros más de media.

El teniente de alcalde ha explicado que los incrementos en el IBI serán “pequeños” en comparación con las importantes bajadas que registrarán muchos barrios. La subida media más significativa será en Les Tres Torres (Sarrià-Sant Gervasi), con 42 euros anuales, mientras que en zonas como el Gòtic, el Eixample, Gràcia y Sarrià habrá aumentos de entre tres y 12,82 euros al años. En el otro extremo están Vallvidrera i Les Planes (también en Sarrià-Sant Gervasi), cuyos vecinos pararán 109 euros menos al año; Baró de Viver (Sant Andreu), que abonarán 108 euros menos; y Vallbona (Nou Barris), con un descenso de 95 euros en la factura anual.

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