El falso rider de Barcelona, conocido popularmente como 'el violador de Sarrià', podría pasar más de 36 años entre rejas. Está acusado de cuatro agresiones sexuales y el Ministerio Fiscal ha elevado la petición de pena: en un primer momento, solicitaba 19 años de cárcel, ahora pide siete más.



En la última sesión del juicio celebrado en la Audiencia de Barcelona, Fiscalía ha modificado sus conclusiones para acusar al rider de cuatro delitos de agresión sexual, uno de ellos con penetración, y por un quinto de revelación de secretos: presuntamente, grabó a la última de las víctimas con su móvil mientras la violaba.

MÁS INDEMNIZACIONES A LAS VÍCTIMAS

Fiscalía también ha solicitado un aumento de las indemnizaciones a cada una de las víctimas, que ahora oscilan entre 10.000 y 50.000 euros. El rider, presuntamente, asaltó, con ánimo sexual, a cuatro mujeres a las que abordó en los rellanos de los edificios donde vivían, cuando las restricciones de movilidad por la pandemia todavía estaban vigentes.

Agentes de los Mossos d'Esquadra con un detenido / EFE

AGRESIONES CORROBORADAS

El acusado se introducía en los portales tras ellas, siguiéndolas, con la excusa de ser un repartidor de comida y aprovechaba para atacarlas. Las cuatro agresiones sexuales han quedado corroboradas tanto por el testimonio de las víctimas, que ha definido como un "relato creíble, verosímil y persistente", como por el conjunto de la prueba practicada.

"VIOLADOR SERIAL"

Fiscalía define al acusado como un "violador serial", ha señalado que "el detalle más perverso de este caso es que las propias víctimas le permitían el acceso al portal, confiando en su apariencia de repartidor" y que actuaba motivado por "el ejercicio del poder y la subyugación".

Además, considera que las "cuatro víctimas guardaban un parecido asombroso", lo que demuestra que las eligió, "como hace un depredador".

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