un convoy del metro de Barcelona en una imagen de archivo
Los Miarnau dejan a ACS sin el contrato de 30 millones de euros para mantener las vías del metro de Barcelona
Comsa se impone definitivamente a la filial de ACS en la puja por el mantenimiento de la red ferroviaria del suburbano catalán, tras una primera licitación que quedó desierta el pasado otoño
Antecedentes: TMB deja desierto el contrato de 32 millones de euros para mantener las vías del metro de Barcelona
Noticias relacionadas
La batalla por el mantenimiento de la red del metro de Barcelona se ha resuelto con una contundente victoria para la familia Miarnau sobre ACS.
El Comité de Contractación de Ferrocarril Metropolità de Barcelona (FMB) aprobó formalmente el pasado 3 de febrero de 2026 la adjudicación del contrato de mantenimiento de vía de todas las líneas a favor de COMSA, S.A.U., propiedad de la familia de la burguesía catalana.
El contrato se ha cerrado por un importe final de casi 14,7 millones de euros más IVA, un 7% por debajo de los 15,8 millones previstos inicialmente. La cifra final, sumando el IVA, es de 17,7 millones de euros, aunque, si se prorroga, superaría los 30 millones de euros.
El metro de Barcelona en una imagen de archivo / ARCHIVO
Esta resolución supone una dura derrota para el grupo ACS, liderado por Florentino Pérez, que acudió a la licitación con dos candidaturas distintas --Vías y Construcciones, S.A. y la UTE INFESA-TECSA-- y ha visto cómo ambas caían frente a la empresa de la familia Miarnau.
Un abismo en la puntuación
El análisis detallado de las ofertas demuestra que la victoria de COMSA se gestó en el terreno técnico. En esta fase, COMSA logró 33,30 puntos sobre 35 posibles.
El informe técnico de FMB no escatimó en elogios, calificando su oferta de "altamente detallada, exhaustiva y sistemática". Además, el tribunal valoró muy positivamente que la empresa catalana adaptara sus soluciones a las dificultades operativas reales que supone realizar el mantenimiento ferroviario en el interior de los túneles del metro.
Florentino Pérez, presidente de ACS / ARCHIVO
Por el contrario, la filial de ACS, Vías y Construcciones S.A., estuvo a punto de quedar fuera al obtener solo 14,50 puntos. La mesa señaló que su propuesta técnica adolecía de graves defectos de contexto, afirmando que parecía una oferta para realizar "obras en las instalaciones de ADIF" en lugar del metro barcelonés.
Entre los errores más llamativos de la empresa madrileña, el informe destaca que no tuvo en cuenta que en FMB se trabaja sin tensión eléctrica.
Además, Vías y Construcciones propuso medidas de seguridad ambiental que los técnicos tildaron de "difícil ejecución" para el día a día en un túnel urbano, como la instalación de cortinas cortavientos o el uso de agua nebulizada.
Oferta económica y penalización por maquinaria
En el apartado evaluable mediante fórmulas, COMSA también presentó una propuesta económica más ajustada. La ganadora fijó su precio en 14.687.141 euros, frente a los 15.197.902 euros exigidos por Vías y Construcciones.
La empresa Comsa en una imagen de archivo
Pero el golpe definitivo para la filial de Florentino Pérez llegó en los criterios objetivos: Vías y Construcciones fue puntuada con un 0 en el subcriterio de disponibilidad de maquinaria no permanente, al no presentar la documentación acreditativa obligatoria exigida en los pliegos.
Tras sumar todas las fases, la clasificación final no dejó lugar a dudas: COMSA se alzó con la victoria con una puntuación total de 98,30, frente a los 73,65 puntos de su rival.
El fracaso del 'plan B' de ACS
El grupo de Florentino Pérez sufrió, además, una doble humillación en este concurso. Su segunda candidatura, canalizada a través de la UTE INFESA-TECSA, fue expulsada del proceso de licitación por el Comité de Contratación.
El motivo de la exclusión fue que esta unión temporal de empresas solo logró 10,10 puntos en la valoración técnica, no logrando alcanzar los 14 puntos mínimos exigidos, el 40% del juicio de valor, para seguir en la carrera.
Un convoy del metro de Barcelona en la estación
Los técnicos reprocharon a la UTE presentar una propuesta "muy básica y falta de detalles" , que ni siquiera incluyó una propuesta detallada para auditar el estado de los materiales de la vía , y que además incumplió las normas básicas del concurso al sobrepasar los límites máximos de páginas establecidos.
El fantasma del concurso desierto de 2025
Esta adjudicación pone punto y final a un auténtico dolor de cabeza logístico y administrativo para Transports Metropolitans de Barcelona (TMB). Este mismo contrato tuvo que declararse desierto el 1 de noviembre de 2025, cuando la empresa pública excluyó a todos los participantes, tal como ya publicó Metrópoli.
En aquel primer intento fallido, Comsa fue descalificada por un grave error de forma al vulnerar la confidencialidad, incluyendo información técnica en el sobre económico equivocado.
Metro de Barcelona en una imagen de archivo
Por su parte, las empresas de ACS fueron excluidas por superar los límites de páginas y presentar propuestas consideradas demasiado genéricas y mal adaptadas al entorno ferroviario subterráneo. Cuatro meses después, Comsa ha sabido rectificar sus errores burocráticos y presentar una propuesta impecable.
Un reto nocturno bajo las calles de Barcelona
El contrato que ahora asume Comsa es una pieza clave para garantizar la seguridad de cientos de miles de pasajeros diarios.
Los trabajos exigen una precisión quirúrgica, ya que la inspección, reparación y sustitución de carriles y sistemas de fijación deben realizarse casi exclusivamente en horario nocturno.
Los operarios de Comsa dispondrán de franjas de apenas cuatro horas para ejecutar estas obras de ingeniería, aprovechando la pausa en el servicio comercial de pasajeros para evitar el colapso de la movilidad diaria en Barcelona.