Manifestación de trabajadores municipales ante el Ayuntamiento de Barcelona
Más de cuatro meses de huelga enquistada: la cronología de la guerra laboral en el Ayuntamiento de Barcelona
Los trabajadores municipales en huelga presionan al Ejecutivo de Jaume Collboni con acciones durante la visita del Papa León XIV a la capital catalana si no se sienta a negociar para desescalar el conflicto
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Empezó con declaraciones contrarias al convenio. Le siguieron alertas y amenazas de movilización. Varios colectivos de trabajadores municipales en huelga llevan más de 120 días de resistencia organizada contra el Acuerdo de Condiciones de Trabajo aprobado a finales de 2025 por el gobierno de Jaume Collboni junto con los sindicatos UGT, CSIF y CCOO.
Pero no fue así desde un inicio. La primera propuesta municipal topó con el rechazo frontal de todas las formaciones. Algo que se solucionó en noviembre de 2025 cuando se alcanzó un preacuerdo con UGT y CCOO al que, a los pocos días y a pesar de un primer momento de fuerte oposición, se añadió CSIF.
Sindicatos y gobierno municipal esgrimieron que el pacto alcanzaba, entre otros logros, la rebaja a las 35 horas semanales de la jornada laboral. Pero aquel logro dejaba fuera algunos de los colectivos, que no tardaron en movilizarse. Las primeras fueron las educadoras infantiles, con manifestaciones en las que lanzaron pañales manchados al ayuntamiento. Inmediatamente después fueron las Oficinas de Atención a la Ciudadanía (OAC) y los Servicios Sociales.
Lo que arrancó como unos aislados paros parciales, declaraciones o algún que otro acto puntual durante diciembre y enero, para inicios de febrero de este 2026 comenzó a consolidarse como un frente unido contra el Ejecutivo. Los tres sindicatos críticos, CGT, La Intersindical y Àbacos tejieron una alianza y, con ellos, los colectivos a los que representaban; colectivos que reivindicaban que el convenio cronificaba una precariedad, sin recursos, sin refuerzo de personal, sin rebaja horaria. También denunciaron salarios congelados, subidas solo a los mandos, recortes en días de conciliación, entre otras cuestiones.
Frente laboral unido
Dicho frente unido se materializó con una gran manifestación unitaria el 21 de abril, una concentración en la que participaron todos los colectivos en lucha y más de un millar de personas marchó por el centro de Barcelona hasta la plaza de Sant Jaume.
Trabajadores del Ayuntamiento de Barcelona se manifiestan este martes, 21 de abril de 2026
Paralelamente, el sector educativo catalán y las escuelas infantiles de la autonomía se encontraban en llamas. También los médicos. Vieron en la Administración un adversario común. La unión de luchas no tardó en llegar. Desde febrero, se han constituido más de 30 jornadas de parón, las huelgas convocadas han pasado a indefinidas y las luchas se han extendido como chispa sobre pólvora.
Las bibliotecas --al principio de Barcelona pero ahora de toda Catalunya-- han programado cierres y parones a escasos días de que llegue la Selectividad. En gran parte de las manifestaciones, los colectivos movilizados acuden para sumar números y apoyarse entre sí.
Un conflicto enquistado
Los colectivos municipales acusan al gobierno encabezado por Jaume Collboni de bloquear las conversaciones. Exigen al consistorio que se siente a negociar con los huelguistas para alcanzar acuerdos mientras el responsable de Recursos Humanos en el consistorio y también teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, se apoya en los sindicatos firmantes del acuerdo (CCOO, UGT y CSIF) y reivindica que el convenio se aprobó con el consenso de la mayoría del consistorio y con la mayoría de la Mesa General.
Trabajadores del Ayuntamiento de Barcelona se manifiestan este martes, 21 de abril de 2026
En las últimas semanas, la tensión entre Batlle y los sindicatos movilizados se ha ciertamente disparado. El pasado 20 de mayo empeoraron cuando expulsó a miembros de la CGT y La Intersindical de la Comisión de Presidencia, al tiempo que por micro abierto a la segunda teniente de alcaldía, Maria Eugènia Gay, se le colaba un "desde luego, en manos de quién están nuestros hijos", lo que terminó de encender unos ánimos de una ya airada plantilla que había protagonizado enfrentamientos en todas y cada una de las audiencias públicas de distrito de abril.
Ánimos caldeados
La tensión escaló el pasado miércoles, 27 de mayo, cuando una carta privada elaborada por UGT, CCOO y CSIF para Comuns, ERC y Junts trascendió a la prensa. En su misiva, criticaban a los partidos por haber forzado un pleno extraordinario a petición de los sindicatos en huelga y recordaban la legitimidad de los canales oficiales para vehicular peticiones, rectificaciones o correcciones al convenio. También cuestionaban la representatividad de los sindicatos movilizados.
Trabajadores del Ayuntamiento de Barcelona se manifiestan este martes, 21 de abril de 2026
Estos últimos contraatacaron con sendos comunicados, pero también con acciones. Este viernes, antes del pleno, han ocupado unos minutos la entrada a la sede de UGT en Barcelona al grito de "Vergüenza" y han intentado entrar en el edificio consistorial durante la celebración del plenario en el contexto de una manifestación, llegando al forcejeo con los agentes de seguridad de las puertas.
La visita del Papa, un punto de inflexión
Dentro del Ayuntamiento, los partidos de la oposición han escenificado un bloque común frente a un gobierno que, en esta cuestión, cada vez cuenta con menos aliados. Todas las formaciones han exigido al alcalde Collboni que abra vías de diálogo y se siente a negociar para desescalar con urgencia el conflicto. Lo mismo ocurre con el Síndic de Greuges. Los movilizados, por su parte, anuncian más jornadas de huelga y acciones colectivas todavía sin concretar durante los días de visita del Papa Leon XIV a Barcelona.
Van ya cuatro meses de huelga organizada, pero mucho más de conflicto activo. Las partes continúan en las antípodas y apenas se han producido contactos. El conflicto, lejos de encaminarse hacia una desescalada, corre riesgo de encarnizarse por tiempo indeterminado y con varias fechas y eventos importantes en el horizonte más inmediato para Barcelona