Plato de guisantes / IA

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Gastro

Ferran Adrià, chef: "Los guisantes de bote no se mejoran con aceite ni jamón; el truco es añadir 20 g de mantequilla"

El chef catalán asegura que, si se le añade un toque de mantequilla, esta receta obtendrá un sabor y una textura que alcanzarán un nivel sorprendente

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A veces las recetas sencillas no son las que más le gustan a nuestro paladar. Y en esta vida tan ajetreada que llevamos día a día, requiere de platos fáciles y sabrosos. Por ello, uno de los mejores chefs del panorama español, como es Ferran Adrià, nos devela uno de sus mejores secretos para hacer de los guisantes un plato perfecto.

Los cocinillas, en muchas ocasiones, pensamos que unos guisantes están s ricos al hacerlos con aceite y taquitos de jamón. Sin embargo, no siempre es así. El chef catalán asegura que, si se le añade un toque de mantequilla, esta receta obtendrá un sabor y una textura que alcanzarán un nivel sorprendente.

"Los guisantes no son un mal producto, pero hay que saber sacarles partido", cuenta. Para conseguir que se conviertan en un ingrediente exquisito para cualquier elaboración, la clave está en "triturarlos y añadir mantequilla", cuenta. Y añade: "Un bote de guisantes no se mejora con aceite ni jamón".

Eso sí, es clave que los guisantes enlatados o de botes se laven correctamente y se salteen con un buen aceite de oliva. Una vez estén bien, el último paso es el que hace que la receta sea diferente y bastante sabrosa, es decir, añadir un poco de mantequilla y una pizca de sal.

Beneficios de los guisantes

Según la Academia Española de Nutrición, una de las muchas ventajas de los guisantes es que el 79% de su composición es agua, más alta que el resto de las legumbres. Esto modera su aporte calórico, que, pese a ser una legumbre, se queda en 62 kilocalorías por cada 100 gramos de producto.

Así resulta más fácil de incorporar en dietas de control de peso, ya que contiene menos calorías que otras legumbres, como las lentejas o los garbanzos.

Los guisantes aportan una cantidad moderada de proteína, es decir, no tienen tanta proteína como otras legumbres secas. Aunque algunos estudios señalan que un consumo diario excesivo de legumbres en personas predispuestas podría contribuir a un aumento del ácido úrico, su capacidad para generar purinas no es ni de lejos como la de las carnes o las vísceras.

Ingredientes

  • 1 bote de guisantes en conserva
  • 20 g o 1 cucharada de mantequilla
  • Aceite de oliva de calidad
  • Una pizca de sal
  • Taquitos de jamón
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo

Elaboración

  1. Pela y pica la cebolla en trocitos pequeños. Pon un sartén a calentar a fuego medio bajo con un chorreón de aceite de oliva y, cuando esté caliente, añades el ajo y la cebolla.
  2. Una vez esté pochada, añades el jamón y rehógalo durante unos minutos.
  3. Si los guisantes son de bote o lata, lávalos y, si son congelados o frescos, cuécelos.
  4. Una vez estén listos, añádelos al sofrito y, tras rehogarlo unos minutos, añades los 20 gramos de mantequilla, para que el sabor de los guisantes tenga un toque especial.