Pollo asado

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Gastro

Jordi Cruz, chef: “El mejor pollo asado no se hace con vino, hay que dejarlo 12 horas en adobo y usar 2 g de romero seco”

Esta receta, según explica el chef, comienza con la elección de una pieza de aproximadamente un kilo y medio, asegurándose de que esté bien limpia y sin restos de plumas

Los mejores chefs coinciden: para que el pollo quede crujiente lo importante no es el aceite, la clave es el almidón

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Hay recetas y recetas. Sin embargo, los grandes chefs como Jordi Cruz revelan ciertos truquitos que se deben tener en cuenta para que sea perfecta, sin la necesidad de ser un gran profesional de los fogones.

El pollo asado, que es uno de los platos más comunes en casa, tiene una forma de que quede perfecto según el experto catalán. La clave consiste en que el sabor reside en un adobo de 12 horas o una noche entera, donde el pollo reposa en un recipiente con una mezcla de especias, hierbas aromáticas y aceite de oliva suave.

Según Cruz, para preparar esta receta, el proceso comienza con la elección de una pieza de aproximadamente un kilo y medio, asegurándose de que esté bien limpia y sin restos de plumas.

Ingredientes

  • 1,4 kg de pollo de calidad
  • Sal gorda, para marinar (o sal fina si tenemos prisa)
  • 2 gr de tomillo seco
  • 2 gr de romero seco
  • 3 gr de hierbas provenzales
  • 2 gr de pimienta negra molida
  • Piel de un limón
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra

Elaboración

  1. Antes de este proceso, es fundamental sazonar primero el interior del pollo para que los sabores penetren adecuadamente en la carne.
  2. Lo colocamos en una bandeja o recipiente hondo y lo dejamos en la nevera durante toda la noche (10 a 12 horas). Este proceso permitirá que la carne absorba la sal de forma gradual, realzando su sabor y ayudando a que retenga los jugos durante el asado.
  3. Transcurrido el tiempo de reposo, sacamos el pollo de la nevera y lo lavamos suavemente bajo un chorro de agua fría para eliminar el exceso de sal. Lo secamos completamente con papel de cocina.
  4. Una vez marinado, el pollo se rellena con medio limón, laurel y hierbas aromáticas para luego proceder al atado o brindado tradicional.
  5. Para el asado, la clave es colocar las pechugas hacia abajo durante los primeros 45 minutos a 185 ºC, técnica que protege la parte más delicada del ave y evita que se reseque. Este método asegura que la pieza se ase uniformemente mientras mantiene su jugosidad interna gracias a la protección inicial de las pechugas.
  6. Durante la hora y media que dura la cocción total, es vital regar el pollo con sus propias grasas de vez en cuando para obtener un resultado óptimo.
  7. Durante la cocción, podemos rociar el pollo con sus propios jugos o añadir un poco más de la marinada restante para reforzar el sabor y mantener la superficie hidratada sin perder la textura crujiente de la piel.
  8. Una vez asado, sacamos el pollo del horno y lo dejamos reposar durante al menos 10 minutos antes de cortarlo.