Pollo asado

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Las mejores cocineros coinciden: "El pollo al horno no se mejora con limón, se transforma con una mezcla de sal y azúcar"

El pollo asado es una receta tradicional que gusta a grandes y pequeños, que combina con múltiples guarniciones y puede adaptarse fácilmente a diferentes tipos de dieta

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El pollo asado es, sin duda, uno de los platos más icónicos y favoritos de los españoles, que se ha consolidado como la opción perfecta para las reuniones familiares de los domingos.

Esta tradición combina la comodidad de cocinar fácilmente con un sabor tradicional que gusta a grandes y pequeños, que combina con múltiples guarniciones y puede adaptarse fácilmente a diferentes tipos de dieta.

Vero Gómez, concursante de Masterchef 10, propone cubrir completamente el pollo con una mezcla de sal y azúcar, una técnica que marca un antes y un después en el resultado. Una recomendación que también compartía hace unos meses el chef español Diego Guerrero.

Y con la que, según explica, "quedará más jugoso, con un punto perfecto de sal de manera uniforme y conseguiremos una piel crujiente". Para conseguirlo, basta con mezclar ambos ingredientes y repartirlos bien por toda la superficie del pollo con las manos.

El truco para el pollo perfecto

Por tanto, Vero recomienda seguir estos cuatro trucos para conseguir el pollo asado perfecto.

  • Curar el pollo previamente: Este es el paso clave para la textura. Debes dejar el pollo en una mezcla de sal, azúcar y hierbas aromáticas durante un periodo de entre 4 y 12 horas.
  • Esto garantiza que la carne quede mucho más jugosa, que el punto de sal sea uniforme y, sobre todo, que la piel resulte bien crujiente.
  • Aromatizar con "alegría": No escatimes en sabor. Se sugiere utilizar una combinación de cítricos y hierbas aromáticas como tomillo, romero y orégano. Puedes ponerte creativo y usar lo que tengas a mano en casa.
  • Precisión en el horneado: Para un pollo de aproximadamente 2 kg, la configuración ideal es hornear a 200 °C durante un tiempo de entre 1 hora y 1 hora y cuarto.
  • Verificación y reposo: La forma más segura de saber que está listo es usar un termómetro en el centro del muslo; la temperatura debe alcanzar los 74 °C. Una vez fuera del horno, es imprescindible dejarlo reposar de 10 a 15 minutos antes de cortarlo para que los jugos se asienten.

El truco de Jordi Cruz

El chef catalán Jordi Cruz, con cinco estrellas Michelin y jurado de MasterChef, defiende que la sal es el ingrediente al que más atención hay que prestar cuando se asa un pollo.

Además, hace hincapié en que para que salga sabroso es necesario que el pollo esté en adobo de 12 horas o una noche entera, con una mezcla de especias, hierbas aromáticas y aceite de oliva suave.

Antes de este proceso, es fundamental sazonar primero el interior del pollo para que los sabores penetren adecuadamente en la carne. Una vez marinado, el pollo se rellena con medio limón, laurel y hierbas aromáticas para luego proceder al atado o brindado tradicional.

Para el asado, la clave es colocar las pechugas hacia abajo durante los primeros 45 minutos a 185 ºC, técnica que protege la parte más delicada del ave y evita que se reseque.

Este método asegura que la pieza se ase uniformemente mientras mantiene su jugosidad interna gracias a la protección inicial de las pechugas.