La Casa Trias en una imagen de archivo
Barcelona 'tumba' las pretensiones de los Trias y rebaja el precio de su histórica joya en el Park Güell
El consistorio se planta en 3,2 millones de euros, prácticamente la mitad de lo que exigen los herederos, y aboca la expropiación de la histórica finca modernista a la decisión del Jurado de Expropiación de Catalunya
Noticias relacionadas
- Barcelona aprueba la expropiación de una casa modernista dentro del Park Güell: es una residencia privada
- Barcelona pagará hasta cuatro millones de euros para comprar la Casa Trias del Park Güell
- Barcelona abrirá unos jardines cerrados al público en el Park Güell: inversión de 3,3 millones
- Barcelona expropiará la modernista Casa Trias en la renovación millonaria del Park Güell
Barcelona quiere hacerse con la Casa Trias del Park Güell, la última finca de propiedad privada que queda dentro del emblemático parque ideado por Antoni Gaudí.
El inmueble ha estado habitado hasta ahora por los herederos del abogado Martí Trias i Domènech, primer comprador de la casa del interior de recinto ideado por el prestigioso arquitecto a principios del siglo XX como urbanización privada para la alta burguesía barcelonesa, tal como le había encargado su mecenas y empresario Eusebi Güell.
La propiedad se levanta en la parte alta del parque. Fue construida entre 1903 y 1906 después de que Trias, abogado del aristócrata barcelonés, adquiriera una de las 60 parcelas proyectadas en la urbanización inicial. El arquitecto Juli Batllevell levantó el edificio modernista por encargo del letrado sabadellense, que la habitó hasta la fecha de su muerte --1914--, cuando pasó a manos de sus herederos.
La Casa Trias en una imagen de archivo
El Ayuntamiento rebaja el precio
El Ayuntamiento ya ha dado los primeros pasos para hacerse con la titularidad del inmueble, un proceso que inició el mes de junio de 2024. El consistorio de la capital catalana ha desestimado el precio propuesto por los múltiples herederos de la familia.
Los herederos trasladaron un primer justiprecio de casi 8,5 millones de euros por el inmueble y un segundo de casi 6 millones. Ambas ofertas, sin embargo, han sido rechazadas por el Ayuntamiento.
Según han explicado fuentes municipales en conversación con Metrópoli, la cantidad propuesta por el consistorio rebaja hasta los 3,2 millones de euros el precio de expropiación.
La Casa Trias en medio del Park Güell de Barcelona
Las mismas fuentes han explicado a este digital que la familia ya ha rechazado el precio propuesto, por lo que el consistorio ha enviado el caso al Jurado de Expropiación de Catalunya, el organismo que deberá establecer la cantidad a pagar para que la propiedad pase a ser de titularidad pública.
Una urbanización de lujo frustrada
Güell encargó levantar una gran urbanización privada en la zona alta de la capital catalana. Para ello compró los terrenos de lo que por entonces se conocía como La Muntanya Pelada. Gaudí, al que había conocido en la Exposición Universal de París de 1878, recibió el encargo de proyectar una sesentena de propiedades destinadas a crear la gran urbanización de la alta clase barcelonesa dentro de la misma ciudad.
La zona, a la que Güell puso nombre en inglés para emular los clásicos parques residenciales británicos, se empezó a construir en 1900. Sin embargo, nunca llegó a finalizarse. Únicamente se levantaron dos casas y el mecenas de Gaudí se trasladó en 1907 a la ya edificada Casa Larrad --una finca señorial que más tarde se convirtió en el actual colegio público Baldiri Reixach--. En 1906 el mismo Gaudí ya había establecido su domicilio en la casa muestra --la actual Casa Museo--.
Panorámica de Barcelona desde el Park Güell
Sin embargo, la inviabilidad del proyecto por su alta exclusividad, el inadecuado transporte y conexión con el resto de la ciudad y un complejo sistema de contratos heredados por los terrenos de la zona, obligaron a abandonar la voluntad de seguir con su construcción en 1914.
El parque se convirtió entonces en el gran jardín privado de Güell, que lo cedía para celebrar actos de la alta sociedad catalana. Todo cambió con su muerte en 1918. Sus herederos lo ofrecieron al Ayuntamiento, que ejecutó su compra el 26 de mayo de 1922, aunque no lo abrió al público hasta 1926. Sin embargo, no fue hasta1984 cuando la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural.
En 2013 el consistorio lo clausuró y estableció un sistema regulado de entrada para evitar su masificación, ya que se había convertido en una atracción turística y las aglomeraciones que recibía podrían poner en riesgo algunos de sus elementos más característicos que llevaron a su protección ante los 4,4 millones de visitantes que recibe de forma anual.
El Park Güell, en una imagen de archivo / B:SM
Otras mejoras
El Ayuntamiento de la capital catalana desarrolló un plan estratégico para el emblemático parque, que, dado su grado de protección como patrimonio mundial, requiere una elevada inversión para su conservación y tareas de mantenimiento.
El consistorio lo incluyó en la estrategia de Espacios de Gran Afluencia --que permitió reforzar la línea de bus V19 y la reordenación de las paradas de taxi--.
Además, ha previsto una inversión de 39 millones de euros para el presente mandato 2023-2027, siguiendo el Plan Estratégico aprobado en 2017, que contemplaba 203 actuaciones para actuar sobre un espacio que actúa como gran reclamo turístico.
Interior del Park Güell
La partida municipal destina 13,7 millones de euros para actuaciones en el interior del parque para implementar mejoras en el alumbrado, el sistema de aprovechamiento de agua de lluvia y el drenaje, hacer más eficiente el sistema de riego y para reforzar el mantenimiento del verde y la protección de la biodiversidad.
Además, el Ayuntamiento destinará 10,4 millones de euros a la expropiación de la finca de la familia del abogado y a levantar el nuevo centro técnico para los servicios del parque.
El distrito trabaja, paralelamente, en la expropiación de La Miranda, situada en la avenida del Coll del Portell, 74, en el barrio de La Salut. Este edificio se cederá a la entidad vecinal que lleva el mismo nombre, que fue expulsada en 2002 debido a la subida de precios del alquiler.