Render del Mercat de l'Abaceria

Render del Mercat de l'Abaceria BCQ

Gràcia

Así será la renovación del histórico mercado de la Vila de Gràcia: inversión de 6 millones, paredes transparentes y un ‘mini barrio’

En cuatro meses, el Mercat de l'Abaceria abrirá sus puertas y representará un plano del tejido del distrito, con placitas incluidas

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Han sido más de siete años esperando recuperar el emblemático Mercat de l'Abaceria, en Gràcia. Pero la pesadilla de los vecinos (que ahora tienen que conformarse con el mercadillo de la carpa del Paseo Sant Joan) está a punto de llegar a su fin.

El Ayuntamiento encara el último tramo de la reforma del equipamiento municipal, que costará al erario público barcelonés nada menos que la friolera de 6.272.599 euros. La UTE formalizada entre las empresas Exnovo Construcción Técnica y Construccions i Serveis será la encargada de remodelar los establecimientos internos del equipamiento municipal.

Cuatro meses de obras

El tiempo de construcción del interior que acaba de ser adjudicado el pasado 19 de mayo, es de cuatro meses, por lo que, a comienzos del próximo otoño, el equipamiento debería estar en condiciones de volver a prestar sus servicios a los vecinos. De este modo, se recupera un enclave vecinal del barrio, que hace un siglo y cuarto era el centro de una villa (la Vila de Gràcia) de 50.000 habitantes.

La remodelación interna se realizará conforme el proyecto diseñado por el bufete BCQ Arquitectura Barcelona, comandado por David Baena, juntamente con VOL Studio Arquitecture, de Toni Casamor y Anna Codina, que hace un año ganó el concurso de diseño del interior.

El proyecto alertaba de que “casi todos los tramos inferiores de los pilares originales se encuentran en pésimo estado y han perdido parcial o totalmente su capacidad portante”.

Exterior del mercado de l'Abaceria Central antes de las obras

Exterior del mercado de l'Abaceria Central antes de las obras XFDC

El temido amianto

Se da la circunstancia de que la estructura del armazón metálico, así como las lamas de las fachadas laterales se debían mantener, pero al final tuvieron que realizarse obras de sustitución porque no hubieran aguantado mucho tiempo.

En la edificación original se encontraron también cubiertas de fibrocemento, por lo que fueron necesarias obras de retirada del amianto. Todo ello retrasó considerablemente la remodelación del equipamiento, que en realidad debería haber estado concluido en el año 2021.

Estado pésimo

El análisis realizado por los bufetes de arquitectura mencionados descubrió “corrosión roja y pérdida de sección por corrosión”, desprendimiento de parte de los pilares, fisuras, deformaciones, defectos de fabricación en la estructura, defectos en las uniones metálicas, entre otras patologías.

Las empresas adjudicatarias han de levantar, según el contrato otorgado, 30 paradas interiores y un bar, así como dos locales exteriores que albergarán un bar y una floristería.

Render del Mercat de l'Abaceria

Render del Mercat de l'Abaceria

Paradas equipadas

El contrato especifica que los trabajos a realizar incluyen “nuevos tabiques, pavimentos específicos según la actividad, cámaras frigoríficas y obradores, así como el mobiliario técnico necesario”. A ello se le añaden las instalaciones de saneamiento, electricidad y climatización individuales de las paradas, conectadas con los servicios generales del mercado.

El proyecto especifica que “el interior del mercado será visible tanto en horas de venta como cuando el mercado está inactivo. Por este motivo, el interior ha de mantener una imagen atractiva, con iluminación y diáfana en todo momento”.

El Mercat de l'Abaceria en una imagen de archivo

El Mercat de l'Abaceria en una imagen de archivo Ajuntament de Barcelona

Un 'mini barrio' en el mercado

Las paradas se disponen como si fuesen el tejido urbano de la ciudad, con calles perpendiculares, pero con ciertas discontinuidades. “El tejido urbano de Gràcia también puede explicarse a partir de sus plazas y placitas, los lugares donde se genera la vida social del barrio. Consecuentemente, en el interior del mercado se propone también algunos ensanchamientos que se pueden considerar también espacios excepcionales o placitas”.

“En estos espacios -relata el proyecto- podrán celebrarse eventos excepcionales o se podrán ubicar paradas específicas que agradecen la posibilidad de disponer de espacios exteriores que complementen la actividad comercial”.

Dos focos de atracción

En consecuencia, “la superficie comercial basculará entre dos focos de atracción y de actividad: la plaza exterior o pórtico en la calle Mare de Déu dels Desamparats (donde se concentran los accesos) y la plaza interior, un espacio rodeado de paradas que puede tener vida y actividad propia”.

El diseño interior está pensado para “una mayor riqueza de espacios comerciales”, lo que provoca “que haya una mayor riqueza de espacios comerciales: permitir que haya algún centro de actividad cívica entre las paradas y eviten la monotonía del paisaje interno del mercado”.

La gran novedad

La transparencia de las fachadas, no obstante, será la gran novedad del nuevo mercado. En un barrio marcado por la densidad de población y las calles estrechas, el equipamiento es un soplo de aire nuevo: “Se pretende que las fachadas sean transparentes y dejen pasar la circulación y la vista de manera fluida”.

Sólo una de las fachadas, la de la calle Torrijos, será opaca, puesto que alberga las rampas de acceso a las plantas inferiores y a los altillos.

Ubicado en los antiguos terrenos de la fábrica El Vapor Nou, el nuevo mercado de Gràcia fue no sólo escenario de novelas como ‘La plaça del Diamant’, sino un símbolo del barrio, que comenzó a funcionar como mercado a cielo abierto.

A finales del siglo XIX se creó su estructura y, en los años 60 del pasado siglo, se remodeló con fibrocemento que ha tenido que ser eliminado sesenta años más tarde.