El Sant Adrià Club de Fútbol se despide de Valentín Moreno, el asesino de la Vila Olímpica. El hombre era uno más de la familia del Club y se implicaba activamente en su evolución: "Sin él habría sido imposible llevar a cabo el proyecto deportivo desarrollado durante estos últimos años", reza el comunicado oficial que el equipo ha lanzado en sus redes sociales. "Su labor, tanto a nivel deportivo como en la gestión del club, ha sido crucial". 

Sin embargo, el lamento de la muerte de Valentín por parte del Club ha suscitado un gran debate. Algunos usuarios de Twitter se han mostrado indignados y enfurecidos por las palabras del equipo, que ensalza la figura del homicida: "Dando el pésame por la muerte de un individuo que asesinó por odio" o "Impresentables" son algunos de los comentarios de los internautas. Respecto a esto, el CF no ha querido dar declaraciones a este medio.

Comunicado oficial del Sant Adrià Club de Fútbol / TWITTER

MINUTO DE SILENCIO EN EL CAMP NOU

Los Boixos Nois, el colectivo ultra de la afición azulgrana también exigía un minuto de silencio por la figura de Moreno en el derbi que se disputó este sábado entre el FC Barcelona y el RCD Espanyol. Tal y como desvelaba Crónica Global, los Casuals, la sección más radical, ordenaron a Joan Laporta, presidente del club barcelonés, a que acatase la petición, ya que Valentín Moreno era cercano al grupo ultra. De hecho, el FC Barcelona tuvo que aumentar la seguridad esa noche en el campo para garantizar la integridad de los asistentes. Aun así, el reconocimiento no se produjo.

No es la primera vez que los Boixos Nois exigen a un presidente del FC Barcelona que realicen un minuto de silencio controvertido. Fue el caso de Sergio Soto en el año 1997. En aquella ocasión era Josep Lluís Núñez quien estaba al mando del club siendo la figura con más poder. Accedió a permitir el minuto de silencio, que no fue respetado por la afición debido a sus antecedentes penales. Consecuentemente, los radicales acudieron a aquellos disidentes para agredirles dejando un mal balance: varios heridos y un apuñalado tal y como detalló Mundo Deportivo

Los Boixos Nois, los ultras del FC Barcelona, en una concentración prepartido / TWITTER

MUERTE POR UN DISPARO

Los hechos sucedieron el pasado jueves, 18 de noviembre, por la tarde en la calle Tarragona de Sant Adrià de Besòs. Valentín, que hacía vida por el barrio de Sant Joan Baptista, y no en La Mina como apuntaron varios medios, era herido de gravedad por un disparo en la nuca. Sin embargo, la muerte no fue instantánea. El hombre, que tenía 39 años, incluso estaba consciente momentos después del disparo. 

Valentín fue trasladado al hospital de Can Ruti, de Badalona, aunque su estado era muy grave y los pronósticos no eran favorables. El hombre estuvo conectado a una máquina hasta el momento de su muerte. De hecho, al día siguiente, Moreno fallecía, tal y como avanzó este medio.

La calle Tarragona de Sant Adrià donde dispararon a Valentín el pasado jueves, 18 de noviembre/ GOOGLE MAPS

HOMICIDA DE LA VILA OLÍMPICA

Valentín no era un vecino cualquiera. Su historial delictivo se inició en el año 2000. Moreno y varios jóvenes más propinaron una paliza a Carlos Javier Robledo, un joven que entonces tenía 23 años, y lo mataron. La víctima formaba parte de un equipo de fútbol, el Rosario Central, rival del grupo de Moreno.

En aquella ocasión, el grupo agresor salió a celebrar el cumpleaños de Valentín, ya que este cumplía la mayoría de edad. El joven se libró de ir a la cárcel por tres horas: en el momento del asesinato, Moreno aún era menor de edad. Por esto, solo le condenaron a ocho años de internamiento y tres de libertad vigilada. Otras siete personas fueron condenadas.

Valentín Moreno, en una imagen de archivo de cuando declaró en el juicio del crimen de Vila Olímpica. EFE

SEGUNDA CONDENA EN 2009

En septiembre del 2008, Moreno consiguió el tercer grado tras haber mostrado un "empuje" hacia la reinserción estudiando en la cárcel. Sin embargo, el joven se veía envuelto en más polémicas similares pocos meses después, en el campo del Rosario Central. Valentín formaba entonces parte del Bada-Bing, equipo en el que jugaban integrantes, precisamente, de los Boixos Nois.

Valentín volvía a ser condenado a seis años de prisión por propinar otra paliza, con cinco jóvenes más, a jugadores del equipo, en un partido. En esta ocasión, el juez también decretó agravante de racismo. Los seis condenados, además, debían pagar al Rosario Central un total de 18.420 euros, en concepto de daños morales y físicos.

Valentín Moreno en el juicio del año 2009 / EFE

ASALTO AL HOSPITAL DEL MAR

Pero los conflictos no terminan ahí. Moreno, a quien se ha vinculado erróneamente a un clan, cuando solo tenía vínculos con su familia política, protagonizó un tercer incidente al asaltar el Hospital del Mar en 2017.

Aquel año, el finado perpetró un altercado en la ciudad sanitaria después de que su padre ingresara por un problema de salud. Discutió con los sanitarios, de las palabras pasó a los golpes y tuvieron que acudir una decena de vigilantes de seguridad para reducirlo entre una lluvia de patadas y puñetazos. 

Fachada del Hospital del Mar, en la Barceloneta / EUROPA PRESS - DAVID ZORRAKINO

AMBIENTE TENSO

Este fin de semana, tal y como ha avanzado Crónica Global, los Mossos d'Esquadra han ordenado a sus patrullas de las unidades de seguridad ciudadana (USC) "extremar las precauciones" por "posibles incidentes" en Sant Adrià. 

Algunas fuentes vecinales, de hecho, del barrio donde Moreno fue abatido han confirmado a Metrópoli que, este fin de semana, un gran grupo se reunió para hablar de la cuestión. "Había un grupo de 30 o 40 personas, gitanos y payos, reunido que hablaban sobre el asesinato de Valentín", explica un vecino del barrio. Ello hace saltar las alarmas sobre una posible venganza por el homicidio.

Coche de los Mossos d'Esquadra / EUROPA PRESS

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