El síndic de Greuges ha abierto una investigación de oficio tras conocer, de la mano de Metrópoli, la muerte de un hombre en Badalona tras recibir la descarga de una táser de los Mossos d'Esquadra

En este contexto, el síndic ha emitido un comunicado en el que asegura que ya que ha obtenido información puntual de los responsables del departamento de Interior. Además, se ha dirigido a la Dirección General de la Policía para pedir una copia de la investigación que se ha llevado a cabo y las conclusiones que se desprenden, entre otros aspectos.

El Síndic de Greuges, Rafael Ribó / EUROPA PRESS

OTRA INVESTIGACIÓN EN ENERO DE 2020

El síndic ya abrió una actuación de oficio en noviembre de 2020, a raíz de la reducción con una pistola eléctrica de una chica en la entrada en un centro médico.

INFORME SOBRE EL USO DE LAS TÁSER

El pasado mes de enero, el síndic en funciones desde hace dos años, Rafael Ribó, presentó un informe, ante la extensión del uso de estas pistolas entre las policías municipales. En el documento pedía que el protocolo de uso de las pistolas eléctricas estableciese el número máximo de veces que se pueden pulsar como garantía de seguridad. 

También recomendaba modificar el protocolo de uso de las pistolas eléctricas en cuanto a los supuestos en los que no se pueden utilizar y prohibir su utilización en caso de manifestaciones y concentraciones y de menores de dieciocho años.

Un agente de los Mossos d'Esquadra con una pistola eléctrica Taser / EP

"ASESINATO"

El caso que ha iniciado la investigación es el de la muerte de un hombre de 39 años que sufrió un infarto tras recibir la descarga de una táser de los Mossos, tal y como avanzó en exclusiva este medio. Los hechos sucedieron el pasado viernes, 26 de noviembre, en el barrio del Remei de Badalona. La propia madre del fallecido avisó a los agentes porque su hijo intentaba matarla con cuchillos. Sin embargo, el hombre murió finalmente en el hospital de Can Ruti por un paro cardíaco.

La familia ha declarado ante los medios este jueves que consideran la actuación policial un "asesinato" y un "abuso", aunque reconocen que no era la primera vez que la policía catalana reducía al hombre. El fallecido tenía continuas "alucinaciones" y "paranoias" y se abalanzó, según fuentes policiales, sobre los agentes que acudieron al domicilio para detenerlo. 

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