José Cañete salió a pasear el día 4 de octubre por Sabadell, como era habitual. Dos bares de la zona y el centro cívico Can Rull eran sus lugares de referencia porque solía frecuentarlos. No acostumbraba a desviarse de su rutina, bastante marcada desde el 2017, cuando le diagnosticaron alzheimer. Sin embargo, ese martes, José desapareció sin dejar rastro. "A las 14:00 horas me di cuenta de que no regresaba y empecé a preocuparme", recuerda Mari Carmen, una de sus hijas. Mari Carmen avisó a su hermana Maite, pero una hora y media más tarde su madre, que también tiene alzheimer, le confirmó que José no había vuelto.

A partir de aquí, un infierno: la familia interpuso la denuncia correspondiente en los Mossos d'Esquadra el mismo día, pero asegura que la Policía Municipal y el Ayuntamiento de Sabadell los abandonó. "Las primeras batidas las hicimos amigos y familiares, allí no se presentó nadie más", explica Mari Carmen a Metrópoli. Sin ir más lejos: el dispositivo de búsqueda con Bombers se inició el 13 de octubre, nueve días más tarde.

Una de las batidas para encontrar a José Cañete / CEDIDA

DESCONOCIMIENTO

Han pasado cuatro meses y Mari Carmen todavía transmite indignación por la manera de proceder de la administración ante la desaparición de su padre. "Aquella primera noche llamé a la Policía Municipal para preguntar si habían hecho algo y nadie sabía nada. A las 20:00 horas pedí que viniera alguna patrulla a ayudarnos en la batida que nosotros mismos organizamos y allí no se acercó a nadie", recuerda, dolida.

"Se hizo todo mal desde el principio", asegura la mujer. "Nosotros lo hacíamos todo, no se activó ningún dispositivo ni se siguió ningún protocolo". Desamparo es la palabra que la familia de José Cañete emplea para describir el desolador sentimiento los días siguientes de la desaparición del anciano.

Una de las batidas para encontrar a José Cañete / CEDIDA

NUEVE DÍAS DESPUÉS

Fuentes policiales explican que "lo normal" en un caso así es "activar a los bomberos al cabo de unas horas". Además, aunque la denuncia no esté formalizada y se realice de forma verbal, "el responsable que esté de turno en el cuerpo local de policía debe destinar una patrulla a recabar información del desaparecido": por ejemplo, hablando con vecinos, visitando los últimos sitios donde ha sido visto o recopilando imágenes de las cámaras de seguridad que lo hayan podido captar.

Nada de esto sucedió. Fue el jueves, 13 de octubre, nueve días después, cuando los bomberos activaron el protocolo de búsqueda de personas con alzheimer desaparecidas. "Aún así, el jefe de la Policía Municipal, Joan Antoni Quesada, vetó a los voluntarios. Dijo que no los quería porque no los conocían y no sabían buscar", relata Mari Carmen, indignada. Una decisión que la familia percibió como un desperdicio de recursos, ya que "cuantos más mejor, como si son 500".

"ESTAMOS EN EL PUNTO CERO"

Los bomberos comenzaron la búsqueda de José el día 13 de octubre a las 15:00 horas. Descartaron su presencia en el núcleo urbano y de ahí pasaron a las zonas forestales. También se contó con la actuación de perros de rescate. Sobre el dispositivo, la familia se muestra contenta, "se hizo como debía". Incluso se peinó una parte limítrofe con Terrassa.

Sin embargo, el 17 de octubre, la búsqueda se dio por finalizada, sin éxito. "Estamos en el punto cero", lamenta la familia de José, que no ha perdido la esperanza de encontrarlo.

La Unidad Canina de Sabadell / RRSS

SIN PISTAS

José convive con el alzheimer desde hace seis años. Con todo, el hombre hacía su rutina sin ningún tipo de problema. "Él se encontraba bien, no estaba como para perderse así", asegura Mari Carmen, que cree que Cañete "tuvo que hacer alguna conexión en aquel momento que lo llevase a irse a algún sitio".

Al centro cívico donde se dirigía José esa día no llegó, ya que los trabajadores del lugar no lo vieron "en toda la mañana". Sí lo vio, al parecer, un cliente de uno de los bares frecuentados por el desaparecido: "Este señor, que estaba leyendo el periódico, lo vio hacer el amago de entrar al local. Pero cuando volvió a mirar la prensa y alzó la vista de nuevo, mi padre ya no estaba". Un visto y no visto.

"EL AYUNTAMIENTO NO FACILITÓ NADA"

A pesar de que los esfuerzos de la familia Cañete persisten, las hijas y mujer de José no han olvidado la ausencia consistorial: "Yo estaba destrozada y tenía que pedirlo todo. El Ayuntamiento no facilitó nada", afirma rotundamente Mari Carmen.

El ente municipal, por su parte, niega que no hayan colaborado activamente en la búsqueda de José: "Cuando desapareció, la familia presentó denuncia ante los Mossos d'Esquadra, que son los que llevaron a cabo las investigaciones", afirman fuentes municipales. Se desmarcan, así, de las acusaciones de la familia: "Como Ayuntamiento, no pudimos activar Protección Civil hasta que los Mossos dieron autorización. Cuando lo hicieron, se iniciaron las batidas con voluntarios, Protección Civil y Policía Municipal. Se dio soporte logístico a todas ellas una vez acabadas las investigaciones de los Mossos".

Noticias relacionadas