Polémica en la Guardia Urbana de Cornellà de Llobregat. El centro Irídia, dedicado a defender los derechos humanos, ha hecho pública una agresión que un joven llamado Imad dice haber sufrido por parte de cinco agentes del cuerpo local de policía a la salida de una discoteca del municipio. Ahora, una jueza lo investiga.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 24 de octubre, cuando Imad abandonaba en ese momento el club Mambo. Según la víctima, los agentes lo pararon y le pidieron la identificación sin motivo alguno. El joven los grabó y en este punto se inició el problema: insultos racistas e incluso un puñetazo que le saltó un diente al momento, relata Imad.

"MORO DE MIERDA"

En las imágenes que Imad registró con su móvil se ve cómo varios agentes avanzan hacia él en mitad de la calle. Uno de ellos le dirige los siguientes comentarios: "Moro de mierda. ¿Tú no eres de por ahí? Vete a tomar por culo, te voy a reventar la cabeza" mientras Imad le pregunta "¿Por qué me pegas"?. 

En el vídeo no se registra ninguna agresión, pero el joven asegura que los policías le cogieron de los brazos y le propinaron diversos puñetazos. Uno de esos golpes le hizo perder un diente. Por las lesiones, la víctima acudió al hospital, donde le atendieron.

"RACISMO INSTITUCIONAL"

La abogada del joven, Sònia Olivella, ha detallado que, tras la agresión, Imad se dirigió a denunciar los hechos a la comisaría de los Mossos d'Esquadra, pero no hicieron mucho caso del testimonio de la víctima. Un "racismo institucional", dicen desde Irídia, que se extiende en los cuerpos policiales, así como la discriminación hacia ciudadanos de origen marroquí, colombiano o senegalés a los que la policía requiere aleatoriamente en la calle.

Irídia también ha sostenido que en el lugar de la agresión se presentaron más agentes de la Guardia Urbana que retuvieron al amigo de Imad, que también sufrió lesiones, pero "en el contexto del procedimiento no ha querido presentar denuncia porque tiene miedo a sufrir represalias".

PARTE INTERESADA

Desde varios cuerpos policiales denuncian la publicación y difusión de este tipo de vídeos que, aseguran, se limitan a mostrar solo una parte de los hechos sin contextualizar. "Los comentarios no son justificables, pero no sabemos cómo actuó el joven previamente", explican a Metrópoli fuentes policiales de distintas localidades.

Las mismas fuentes lamentan que unos pocos segundos de vídeo basten para juzgar la labor policial y no entienden cómo ha tardado tantos meses en salir a la luz un caso así.

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