Interior de una sala de juego en una imagen de archivo
Esplugues veta los bingos, casas de apuestas y casinos: suspende las nuevas licencias durante un año
El consistorio ha aprobado la suspensión temporal para elaborar un estudio detallado sobre la situación de este tipo de establecimientos de juegos de azar en el municipio
Esplugues veta los locales de juegos de azar. El Ayuntamiento ha aprobado una suspensión temporal de las licencias para la implantación o ampliación de establecimientos de juego en el municipio, una medida que tendrá una duración máxima de un año y que busca abrir un periodo de reflexión y análisis sobre el impacto de este tipo de negocios.
El acuerdo fue adoptado en el Pleno municipal celebrado el pasado 22 de diciembre y permitirá al consistorio elaborar un estudio detallado sobre la situación actual de los establecimientos de juegos de azar en la ciudad. El objetivo es valorar la conveniencia de aprobar una regulación urbanística específica, especialmente por las posibles consecuencias en la salud pública y en colectivos vulnerables.
Entre los aspectos que deberá analizar el estudio figura de manera destacada la proximidad de estos locales a centros educativos y a espacios vinculados a la infancia y la juventud, una preocupación creciente en muchos municipios del área metropolitana. La suspensión de licencias contó con un amplio respaldo político: votaron a favor PSC, ERC, PP, En Comú Podem, Junts y la concejala no adscrita, mientras que Vox se abstuvo.
Copia el modelo Barcelona
En este contexto, Esplugues sigue una estrategia preventiva similar a la de Barcelona, utilizando la suspensión de licencias como herramienta para ganar tiempo y definir un marco regulador sólido que permita limitar la proliferación de locales de juego y proteger a la población más joven ante la proliferación de este tipo de locales.
La capital catalana fue pionera al aprobar en 2021 un Plan Especial Urbanístico que vetaba la apertura de nuevos bingos, casas de apuestas y casinos y establecía distancias mínimas respecto a centros educativos y otros espacios sensibles. Sin embargo, el Tribunal Supremo anuló en 2025 los principales artículos de ese plan, al considerar que algunas restricciones no estaban suficientemente justificadas desde el punto de vista legal.
Fichas de casino
Tras la sentencia, el Ayuntamiento de Barcelona optó por suspender de forma inmediata las nuevas licencias mientras trabaja en una nueva normativa que permita mantener el espíritu del veto con mayores garantías jurídicas. El propio consistorio barcelonés ha defendido que los ayuntamientos tienen legitimidad para regular urbanísticamente estos establecimientos, siempre que las medidas sean proporcionadas y compatibles con la normativa vigente y los principios de libertad de establecimiento.
Diferencias con Madrid
Los efectos de la normativa han sido claramente distintos en Barcelona y Madrid. En la capital catalana, la regulación urbanística restrictiva ha tenido un impacto directo y medible: entre 2019 y 2023 no se ha abrió ninguna nueva sala de juego y el número de establecimientos se mantiene en 51, gracias al aumento de las distancias mínimas —hasta 800 metros de centros educativos y 450 metros de otros equipamientos sensibles—, lo que en la práctica impide nuevas aperturas.
En cambio, en Madrid, donde no se han aplicado límites equivalentes, el sector ha seguido creciendo: el número de locales pasó de 378 a 428, con 50 nuevas aperturas en el mismo periodo, lo que se traduce en 13 salas de juego por cada 100.000 habitantes, frente a las 3 por cada 100.000 de Barcelona