Exterior de las casitas del Passatge Pons de L'Hospitalet de Llobregat
Nuevo paso para recuperar las históricas casitas del Passatge Pons de L’Hospitalet tras diez años de espera
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha licitado el contrato por más de 1,2 millones de euros para convertir estas viviendas centenarias, símbolo del urbanismo de pasillos que caracterizó el municipio con las olas migratorias del siglo XX, en cinco pisos dotacionales
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Nuevo paso para recuperar las casitas del pasaje Pons de L'Hospitalet de Llobregat. El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha licitado un contrato para adjudicar las obras de reforma de los inmuebles, que deben permitir sumar cinco viviendas dotacionales y recuperar un Bien Cultural de Interés Local (BCIL) que data del año 1925, símbolo del pasado humilde del municipio y del urbanismo de pasillos que permitió absorber la ola migratoria proveniente de otras comunidades de España.
El ente supramunicipal destinará más de 1,2 millones de euros para adecentar las viviendas del barrio de La Torrassa, que ahora se encuentran en un estado que no permite su habitabilidad.
Fuentes municipales han señalado que se espera que las obras puedan empezar a inicios del segundo trimestre de 2026 tras adjudicar el contrato. La duración de las obras se estima en 12 meses, apuntan las mismas fuentes.
El proyecto, redactado por la UTE Joan Martí Elias y Andrea Capilla Mónaco y aprobado a mediados de 2025, contempla reconvertir las nueve construcciones del pasaje en cinco viviendas sociales dotacionales. La reforma permitirá adaptarlas a los estándares habitacionales actuales, mejorando su ventilación y habitabilidad.
Exterior de las casitas del Passatge Pons de L'Hospitalet
La reforma permitirá destinarlas a viviendas para personas en situación de vulnerabilidad y con problemáticas de psicomotricidad y pondrá fin a una reclamación vecinal histórica.
En 2016 el Ayuntamiento, liderado entonces por Núria Marín, se hizo con la propiedad con el compromiso de reformarlas y convertirlas en vivienda protegida. Ahora, una década después y tras varias fechas incumplidas, la licitación de las obras supone un paso fundamental para cumplir con el compromiso del Ayuntamiento.
Un vestigio del urbanismo obrero del siglo XX
Asimismo, con las obras se reformará uno de los últimos vestigios del llamado urbanismo de pasillos, que se popularizó durante la primera mitad del siglo XX para acoger a ciudadanos de otras comunidades de España.
Estas casetas fueron levantadas en plena expansión demográfica de L’Hospitalet, cuando miles de familias trabajadoras llegaban a la ciudad atraídas por la industria y encontraban una grave falta de vivienda digna.
Para dar respuesta rápida y barata a esa demanda —y también para obtener beneficios— algunos propietarios urbanizaron sus solares con hileras de casas adosadas de una sola planta, muy pequeñas, mal ventiladas y con servicios mínimos. Eran viviendas de construcción precaria y situadas justo por encima del barraquismo.
Las casitas del Passatge Pons de L'Hospitalet en una imagen de archivo
27 casetas
En los pasajes Pons y Mata se construyeron originalmente 27 casetas, la mayoría de entre 28 y 36 metros cuadrados, con una distribución extremadamente precaria: varias habitaciones diminutas, una cocina mínima y un aseo casi simbólico.
La iluminación y la ventilación eran deficientes, ya que muchas dependían de pequeños patios interiores compartidos. A pesar de ello, estas viviendas acogieron durante décadas a familias humildes que no tenían otra alternativa.
Con el paso de los años y el crecimiento del municipio metropolitano hasta convertirse en la segunda ciudad de Catalunya, este tipo de infraviviendas fueron desapareciendo para dejar su sitio a los bloques de pisos que predominan hoy en día y que han convertido L'Hospìtalet en una de las ciudades con una densidad de población más elevada de Europa.
Sin embargo, las casetas de los pasajes Pons y Mata han sobrevivido y hoy están protegidas como patrimonio histórico local, no por su valor arquitectónico en sentido clásico, sino por su valor histórico y social y de la evolución de los suburbios en L’Hospitalet.
Las casitas del Passatge Pons de L'Hospitalet en una imagen de archivo
De nueve a cinco casas
La reforma va a transformar por completo este conjunto en un espacio moderno y funcional sin perder su carácter patrimonial.
La intervención respeta el volumen original del edificio, mantiene su tipología de casa-patio y cumple con la normativa de habitabilidad vigente, convirtiendo un testimonio histórico de la vida obrera de L’Hospitalet en viviendas adaptadas a los estándares actuales.
El proyecto contempla la unión de las nueve viviendas actuales para dejarlas en cinco unidades: una de 35 m² y otras cuatro de 60 m², con dormitorios, sala de estar-comedor-cocina y baños, asegurando iluminación natural y ventilación cruzada gracias a patios exteriores reformados.
Las casitas del Passatge Pons de L'Hospitalet en una imagen de archivo
Se eliminarán los patios compartidos y se construirá un nuevo muro central que sostendrá los techos y permitirá reorganizar los espacios interiores, garantizando la estabilidad de todo el edificio.
Los antiguos techos de madera en mal estado se sustituirán por estructuras metálicas y forjados cerámicos, mientras que las fachadas se rehabilitarán conservando los elementos ornamentales modernistas e incorporando aislamiento térmico y carpintería de aluminio con vidrios aislantes.
Una década de reivindicación vecinal
Durante años, vecinos, entidades patrimonialistas —en especial Defensem el Castell de Bellvís— y grupos políticos de la oposición reclamaron al Ayuntamiento de L’Hospitalet que desencallara la rehabilitación de las casas del Passatge Pons, cerradas y degradándose desde su adquisición municipal.
Las demandas se centraban en recuperar estos inmuebles protegidos, construidos en 1925, para destinarlos a vivienda social.
Ahora, tras una década de espera y con el inicio de las obras más próximo, se cumplirá una reivindicación histórica del barrio de la Torrassa, que defendía no solo la necesidad de vivienda asequible, sino también la preservación de un conjunto con un fuerte valor simbólico y patrimonial.