La plaza de Granollers en una imagen de archivo

La plaza de Granollers en una imagen de archivo Archivo

Gran Barcelona

El pueblo a 45 minutos de Barcelona que arrasa por sus bares de tapas: muy conocido por su gastronomía

El municipio deja atrás su imagen puramente comercial para erigirse como un destino 'foodie' de primer orden: su oferta, que mezcla la cocina catalana tradicional con el formato tapa gourmet, atrae cada fin de semana a barceloneses

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Barcelona tiene fama mundial, pero los barceloneses saben que, a veces, para comer bien y tranquilo hay que salir de la ciudad. El último fenómeno gastronómico no se encuentra en la costa, sino en el corazón del Vallès Oriental.

A tan solo 45 minutos de la capital, Granollers está viviendo una auténtica revolución en sus barras y mesas, consolidándose como el destino de moda para los amantes del tapeo de calidad.

Lejos de ser solo un centro administrativo o industrial, el municipio ha sabido reinventar su casco histórico. Sus calles adoquinadas, antes paso obligado de comerciantes, son ahora un hervidero de terrazas y locales que han elevado el concepto de la "tapa" a una categoría superior, fusionando el producto de proximidad con la creatividad culinaria.

Pueblo de Granollers en una imagen de archivo

Pueblo de Granollers en una imagen de archivo Turismo Granollers

De las bravas caseras al montadito gourmet

El secreto del éxito de Granollers radica en su equilibrio. La oferta gastronómica ha logrado satisfacer tanto al purista de la cocina catalana como al buscador de nuevas tendencias. Aquí, los ingredientes frescos de los huertos del Vallès se dan la mano con el marisco mediterráneo.

La ruta del tapeo granollerense destaca por huir de la tapa precocinada. Los visitantes destacan las bravas con alioli 100% casero, los platillos de temporada y los montaditos de autor. Todo ello en un ambiente que combina la vibrante vida de calle con la tranquilidad de un entorno que, a diferencia del centro de Barcelona, no está saturado por el turismo masivo.

La iglesia de Granollers en una imagen de archivo

La iglesia de Granollers en una imagen de archivo Archivo

La ruta imprescindible: nombres propios

Para quienes decidan hacer la escapada, la oferta es abrumadora, pero hay varios locales que lideran este "boom" gastronómico:

  • Los creativos: Locales como Anònim, en pleno centro, o Pitapes, se han ganado la fama por dar una vuelta de tuerca a los clásicos.

  • La tradición: Nombres como Restaurant Layon mantienen viva la esencia de la cocina de siempre, pero adaptada al formato de compartir.

  • El picoteo puro: La lista de imprescindibles se completa con La Taperia de Granollers, Tàbata Restaurant y el infalible Bar Las Tapas, lugares de culto para el vermut del fin de semana.

Naturaleza para bajar la comida

El atractivo de Granollers como escapada de fin de semana se completa con su entorno. Tras una ruta gastronómica contundente, el municipio ofrece una red de espacios verdes y cercanía a la naturaleza que permite bajar la comida paseando lejos del asfalto.

Esta combinación de gastronomía urbana y desconexión rural que ha convertido a esta capital de comarca en el plan perfecto de sábado a menos de una hora de casa.