El pleno de la EMD de Bellaterra
Frenazo al 'referéndum' de independencia en Bellaterra: la oposición retira la propuesta y pide una postura unitaria
La oposición frena la votación tras un largo pleno de tres horas, alegando un "cambio de escenario" por la ruptura de negociaciones de Cerdanyola y la falta del vical de ERC para garantizar el éxito de la moción
El caso: Los vecinos independentistas de Bellaterra denuncian el "afán recaudatorio" de Cerdanyola: "Quieren subir su renta per cápita"
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La moción que debía acelerar el divorcio de Bellaterra con Cerdanyola del Vallès ha quedado en suspenso. En un movimiento de última hora, durante el pleno de la Entidad Municipal Descentralizada (EMD) celebrado este lunes, 19 de enero, la oposición decidió retirar la propuesta de celebrar una consulta ciudadana inmediata.
La sesión, descrita como tensa y larga, se extendió durante más de tres horas, finalizó sin votación, pero con una nueva hoja de ruta: intentar forjar una postura unitaria entre gobierno y oposición frente al Ayuntamiento de Cerdanyola.
"Han pasado muchas cosas en diez días"
La iniciativa, impulsada por la Comissió Bellaterra és Sant Cugat a través de la oposición (Gent per Bellaterra, ERC y la vocal no adscrita), pretendía preguntar a los vecinos si deseaban unirse a Sant Cugat incluso perdiendo el estatus de EMD. Sin embargo, la aritmética y la política externa jugaron en contra.
El portavoz de Gent per Bellaterra, Carles Triginer, fue el encargado de anunciar la retirada, justificándola por la inestabilidad del momento y la ausencia de una pieza clave en el bloque opositor. La falta de la vocal de ERC, que renunció en el pleno anterior, dejaba a la oposición en minoría frente a los cuatro vocales del gobierno de Bellaterra Endavant.
La plaza del Pi en Bellaterra
"Desde que presentamos la moción hasta ahora, han pasado diez días y han pasado muchas cosas", explicó Triginer ante el pleno. El concejal señaló directamente a la actitud del municipio de Cerdanyola: "El gobierno de Cerdanyola ha suspendido unilateralmente las charlas que la EMD tenía por un posible convenio". "Hay demasiado ruido con las declaraciones que se han hecho desde el Ayuntamiento de Cedanyola", añadió en una intervención posterior.
Ante este bloqueo institucional y la debilidad numérica por la ausencia de Esquerra, Triginer tendió la mano al presidente de la EMD, Josep Maria Riba. "Entendemos que no es el momento adecuado. Paralelamente, nos gustaría trabajar con la EMD para encontrar una postura unitaria de la totalidad de la junta de vecinos para pedir una consulta vinculante", aseguró.
La línea roja de la EMD y el factor Cerdanyola
La retirada de la moción evita, por el momento, un choque de trenes interno. El gobierno de Riba (Bellaterra Endavant) había dejado clara su "línea roja": no apoyarían ninguna consulta que contemplase la disolución de la EMD como una opción aceptable. Para el ejecutivo local, pasar a ser un barrio más de Sant Cugat sin autonomía política es un escenario que "se descartaría".
La moción pretendía una pregunta binaria y directa: "¿Quieren ir a Sant Cugat con EMD o sin EMD, sí o no?". Riba defendió su postura para mantener la independencia política y administrativa del municipio "por respeto democrático" y porque "costó mucho tenerla".
Por su parte, Chus Cornellana, vicepresidenta de la Associació Bellaterra és Sant Cugat le exigió no extralimitarse en las declaraciones acerca de una decisión que, considera, deben tomar los vecinos. "Usted a nivel particular puede opinar lo que le parezca. Lo que no puede decir como presidente es que o pasamos a Sant Cugat como EMD o no pasamos. No depende de usted, depende de la Generalitat", aseguró Cornellana. "Diga lo que pueda decir, no más allá", añadió.
Ayuntamiento de Cerdanyola en una imagen de archivo
La oposición, liderada en esta maniobra por Triginer y apoyada por la vocal no adscrita y miembro de la comisión vecinal, Chus Cornellana, busca ahora que el gobierno de la EMD se sume a la reivindicación, aprovechando el enfado compartido contra el Ayuntamiento de Cerdanyola.
Y es que las relaciones con el consistorio que dirige Carlos Cordón atraviesan su peor momento. Los vecinos independentistas denuncian que Cerdanyola actúa con "afán recaudatorio" para mantener su renta per cápita alta gracias a los residentes de Bellaterra, mientras corta las vías de diálogo. La reciente oferta de Cerdanyola de triplicar la financiación de la EMD ha sido vista por la comisión vecinal como una medida desesperada y tardía ante el avance del expediente de segregación en los tribunales y la Generalitat.
Un conflicto en fase decisiva
Aunque la consulta interna se ha frenado, el proceso administrativo sigue su curso. Con el aval técnico de Sant Cugat —que ve viable la anexión geográfica y económica— y la obligación impuesta por el TSJC a Cerdanyola de tramitar el expediente, la decisión final recae ahora sobre la Generalitat de Catalunya.
La comisión vecinal insiste en que el 60% de los vecinos ya hace vida en Sant Cugat y que la desconexión con Cerdanyola es total debido a barreras físicas como la AP-7 y la UAB. "La ruptura emocional es un hecho, ahora solo falta la administrativa", sentencian desde la plataforma.
De momento, Bellaterra opta por reorganizar sus filas. Sin consulta a la vista a corto plazo, el objetivo de la oposición vira hacia conseguir que el presidente Riba y su gobierno se unan oficialmente a la petición de un referéndum pactado, intentando presentar un frente común ante lo que consideran un bloqueo sistemático por parte de Cerdanyola.