El edificio derrumbado en Badalona

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Badalona prepara el derribo del edificio derrumbado: "Se veía venir"

La mayoría de los 35 afectados por el colapso del edificio abandonado ya pueden volver a sus domicilios

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La normalidad comienza a restablecerse paulatinamente en el barrio de la Pau de Badalona, donde la inmensa mayoría de los 35 vecinos desalojados la pasada noche por el colapso de un edificio abandonado ya han recibido autorización para regresar a sus hogares.

Tras una exhaustiva inspección técnica realizada a primera hora de este viernes, 24 de abril, por los arquitectos municipales en la calle Granada, el Ayuntamiento ha garantizado la seguridad del entorno.

De los afectados iniciales, 24 tuvieron que ser atendidos de urgencia por el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB), mientras que los otros 11 pernoctaron en domicilios de familiares.

Sin embargo, el retorno no ha sido total: por motivos de precaución, los residentes de cuatro pisos ubicados en el número 24 de la citada calle deberán permanecer temporalmente alojados en otros domicilios hasta que se asegure por completo la zona cero del siniestro.

Los servicios de emergencia junto con Albiol

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Demolición

Mientras los vecinos recuperan sus casas, el consistorio se ha puesto en marcha para proceder a la demolición total e inmediata del inmueble.

Ramón Díaz-Cano, director de Urbanismo del Ayuntamiento de Badalona, ha confirmado a los medios que el consistorio ya ha contactado con dos empresas especializadas para iniciar los trabajos de derribo lo antes posible.

Para no demorar el proceso y garantizar la seguridad pública, la administración local asumirá en primera instancia el elevado coste de la intervención, aunque la factura final será reclamada y trasladada a los propietarios del edificio.

En esta misma línea, el alcalde de la ciudad, Xavier García Albiol, ha utilizado sus redes sociales para confirmar el inicio inminente de la demolición y celebrar que el derrumbe se haya saldado sin causar daños personales.

En ruina

El hundimiento definitivo de esta finca no ha pillado por sorpresa al consistorio, puesto que el edificio, declarado formalmente en ruina, acumulaba un extenso historial de deficiencias estructurales y requerimientos legales.

Albiol en el lugar de los hechos

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Según ha detallado el área de Urbanismo, la propiedad arrastraba dos expedientes disciplinarios.

El primero de ellos se incoó años atrás, tras registrarse un hundimiento parcial de la cubierta; en aquel momento, se ordenó a los dueños apuntalar la estructura y se decretó el desalojo de los inquilinos debido a graves problemas de filtraciones de agua.

Ante la inacción reiterada, el consistorio tramitó un segundo expediente declarando la ruina económica del bloque y otorgando un plazo legal de dos años para su rehabilitación o derribo.

La degradación continuó avanzando hasta tal punto que, el pasado 24 de marzo, los técnicos municipales realizaron una última inspección para planificar el derribo subsidiario que ahora, forzados por los acontecimientos, ejecutarán de extrema urgencia.

"Se veía venir"

Para los residentes de los bloques colindantes, este desenlace ha sido la crónica de un colapso anunciado.

Visiblemente indignados tras el susto, los vecinos han declarado que llevaban cuatro largos años esperando que las excavadoras echaran abajo la estructura y que una catástrofe de este tipo "se veía venir".

De hecho, los vecinos ya habían registrado escritos formales ante el Ayuntamiento alertando de la preocupante aparición de grietas en sus propias viviendas, provocadas directamente por la inestabilidad de la finca contigua.

A la grave peligrosidad arquitectónica se sumaba también un problema crónico de insalubridad y convivencia, ya que el edificio abandonado se había convertido en un foco constante de suciedad, plagas de ratas y un refugio recurrente para personas que entraban a dormir de forma irregular.