Dos personas mayores en una residencia

Dos personas mayores en una residencia Archivo

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El Prat 'blinda' el beneficio privado en la residencia pública para mayores: las plazas municipales alcanzarán los 2.700 euros

El consistorio busca una empresa privada que se encargue de la gestión del nuevo equipamiento del Eixample Sud, que se deberá poner en funcionamiento de forma progresiva durante el mes de octubre de 2026, y para el que ha destinado una partida municipal que cubra las posibles pérdidas económicas del servicio y un beneficio asegurado del 4%

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El Prat de Llobregat ultima los detalles para abrir su nueva residencia pública para mayores "Josefa Puigpelat, Teresina".

Este centro, ubicado en el nuevo barrio del Eixample Sud, tendrá espacio para 135 residentes, 30 plazas de centro de día y un comedor con capacidad para 10 personas.

Para organizar el día a día, los ancianos vivirán en pequeños grupos de 15 personas, con la intención de crear un ambiente más parecido al de un hogar familiar.

El Ayuntamiento ya ha empezado el proceso para buscar a una empresa privada que se encargue de gestionar las instalaciones durante un máximo de diez años tras finalizar su construcción el pasado 2025, por un importe total cercano a los 17 millones de euros.

2.700 euros por plazas públicas

Aunque el centro es de titularidad cien por cien pública, los precios proyectados en el reglamento del nuevo centro ha levantado las críticas de algunos grupos municipales como Estimem El Prat o el Partido Popular.

Render de los futuros jardines interiores de la residencia del Prat

Render de los futuros jardines interiores de la residencia del Prat

Una plaza de residencia municipal costará hasta 2.700 euros al mes. Por su parte, las plazas que cuenten con el apoyo de la Generalitat tendrán una tarifa de 2.230 euros mensuales, y el servicio de centro de día costará 800 euros al mes.

Lo que acabe pagando cada familia de su bolsillo dependerá de sus ingresos, de la situación económica individual y del tipo de plaza que ocupe, siguiendo las ordenanzas del propio Ayuntamiento o las normas que fije la administración autonómica.

Beneficio privado garantizado

El contrato ofrece unas condiciones económicas sin riesgo para la empresa que se haga con la gestión del nuevo centro.

Si se agota el plazo máximo de la concesión --que arranca con cuatro años y contempla prórrogas bianuales hasta la década--, la factura a largo plazo superará los 4,55 millones de euros en aportaciones directas del Ayuntamiento.

Este modelo blinda al nuevo operador y le garantiza un beneficio fijo del 4% sobre los ingresos, tal como estipula el reglamento aprobado por el consistorio.

Además, le exime de cualquier riesgo: serán las arcas municipales las que cubran los posibles déficits, el coste de ayudar a las familias sin recursos y las plazas que la Generalitat deje vacías. Únicamente si la residencia da beneficios extra, ese dinero servirá para reducir la factura pública que asume el consistorio.

El Prat dispara en más de dos millones de euros el coste extra de su nueva residencia para mayores

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Más de 640.000 euros en 2027

La proyección económica ilustra el desembolso anual que requiere este sistema. Solo en su primer año completo de funcionamiento --2027--, el Ayuntamiento inyectará más de 641.000 euros.

De esa cantidad, casi 140.000 euros irán destinados a pagar el beneficio del 4% de la gestora y 573.000 euros sufragarán las cuotas de los ancianos trasladados de la antigua residencia municipal, una partida que irá disminuyendo hasta desaparecer en 2035. Como contrapeso, los cálculos estiman que el centro arranque con un superávit de unos 71.000 euros ese mismo año.

La cantidad que el Ayuntamiento aportará en concepto del beneficio industrial garantizado asciende de forma progresiva a lo largo de los años. Según la proyección del modelo económico elaborado por el consistorio, la aportación municipal para garantizar el 4% alcanzará su máximo en 2036, con más de 196.000 euros a pagar a la empresa privada a quien se encargue de la gestión del centro para mayores.

La residencia para mayores de El Prat en una imagen virtual

La residencia para mayores de El Prat en una imagen virtual

También ascienden las pérdidas directas --el déficit de explotación por parte de la empresa-- que también asumirá de forma independiente el Ayuntamiento. Si bien en 2027 la diferencia entre ingresos y gastos será positiva --en unos 70.000 euros-- los modelos municipales contemplan asumir un déficit de 83.000 euros en 2036.

Apertura en otoño de 2026

La apertura de la residencia se hará de forma progresiva y comenzará a partir de octubre de 2026, siempre que se cumplan con los plazos con los que trabaja el consistorio.

Los primeros en llegar serán los mayores que actualmente viven en la residencia municipal Penedès, con un máximo de 27 traslados previstos para esa primera fase.

Unos meses después, durante el primer trimestre de 2027, empezará a funcionar el centro de día.

El último servicio en arrancar será el comedor para ancianos, previsto para el año 2028. Este comedor ofrecerá menús por unos 3,55 euros, un precio pensado únicamente para pagar el coste de la comida, sin generar pérdidas ni ganancias, ya que se aprovecharán las cocinas y el personal que trabajarán en la propia residencia.

Al cierre de la presente edición, el Ayuntamiento de El Prat de Llobregat, liderado por Alba Bou, no ha dado respuesta a ninguna de las preguntas formuladas por Metrópoli.