El bloque de pisos declarado en ruina en Sant Cosme
El Prat ejecutará el derribo forzoso de los pisos de la 'factoría de marihuana' de Sant Cosme por riesgo de colapso
El consistorio actuará de forma subsidiaria ante la falta de actuación de la propiedad de las viviendas, en manos del Incasòl, y ejecutará su demolición ante el estado inhabitable de los pisos que se convirtieron en uno de los grandes centros de producción de marihuana
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El Ayuntamiento de El Prat derribará 17 pisos en Sant Cosme. El consistorio actuará de forma subsidiaria para demoler los tres bloques de vivienda ubicados en la calle Riu Anoia 24, 26 y 28 ante el riesgo de colapso de estas propiedades abandonadas.
Se trata de inmuebles que la Junta de Gobierno Local ya declaró en estado ruinoso el pasado mes de marzo y que obligaba a los propietarios a efectuar su reforma o a iniciar su demolición.
Transcurrido el plazo que se había dado para que estos registraran un permiso de obras para acometer las obras de reparación o derribo pertinentes, el Ayuntamiento ha optado por ejecutar de forma forzosa su demolición, que ha cifrado en 185.000 euros, según estableció el informe de los técnicos municipales. Una vez efectuado el derrumbe, se reclamará la cantidad económica a los propietarios de los inmuebles.
Una factoría de marihuana
Los edificios objeto de actuación fueron en el pasado uno de los mayores puntos de producción de marihuana de toda Catalunya. Un operativo policial conjunto sin precedentes desmanteló la macroplantación que controlaban dos clanes en 2023.
Los edificios que se van a demoler en El Prat
La actuación policial involucró a más de 200 efectivos de Policía Nacional, Mossos d'Esquadra y Guardia Civil que entraron en el interior de las viviendas, donde localizaron hasta 12 plantaciones de grandes dimensiones que se mantenían a máxima producción gracias a las conexiones fraudulentas a la red eléctrica.
Los técnicos de Endesa estimaron que la cantidad defraudada ascendía hasta los 212.000 euros solo en 2023. El consumo que efectuaban las plantaciones equivalía al consumo medio de 174 viviendas de uso residencial.
El operativo incautó un total de 2.700 plantas, un subfusil de airsoft, una pistola detonadora y cartuchos.
Pisos inhabitables
Tras la operación policial que clausuró la macroplantación, el consistorio optó por tapiar el edificio con 60 toneladas de hormigón con el objetivo de que no se volviera a convertir en un centro de producción de droga y para evitar que fuera okupado ante el "riesgo inminente de incendio y la seguridad de las personas" por el "mal estado de la red eléctrica".
Exterior del bloque declarado en ruina
Los informes de los técnicos municipales decretaron su estado de ruina económica, un concepto que se usa cuando el valor de la reforma supera el 50% de construir un nuevo edificio con unas características parecidas.
Los cálculos cifraron en cerca de 1,3 millones la rehabilitación completa de los edificios de vivienda, mientras que el coste de construir un nuevo bloque ascendía a más de 1,4 millones.
El arquitecto municipal constató en su informe de junio de 2025 el "estado avanzado de deterioro" del inmueble, que sufrió un incendio durante el mes de abril. El informe, resultado de la inspección visual, determinaba que el edificio "amenaza de ruina económica" por su estado y apuntaba que requería "una gran rehabilitación".
Un barrio golpeado por la droga
Este edificio es el símbolo de uno de los grandes problemas que ha sufrido Sant Cosme: la droga.
El barrio se levantó a mediados de los años 60 con el impulso del organismo Obra Sindical del Hogar (OSH), el promotor de los polígonos de vivienda pública bajo el franquismo, como parte de las Unidades Vecinales de Absorción que se desarrollaron en lo que actualmente se conoce como Área Metropolitana de Barcelona.
El barrio de Sant Cosme, uno de los más conflictivos de El Prat / METRÓPOLI
El sector se pensó para acoger a las familias que vivían en condiciones precarias en las barracas de Montjuïc y a los afectados por las inundaciones del Llobregat de 1962 y 1967. En total se levantaron 2.300 viviendas para acoger a más de 13.800 personas reubicadas.
En los años 80 Sant Cosme se convirtió en uno de los centros neurálgicos de venta de droga, en especial de la heroína. Junto con La Mina, en Sant Adrià de Besòs, y Sant Roc, en Badalona, fue uno de los puntos más conflictivos de la zona metropolitana. En los últimos años ha concentrado varios operativos contra el tráfico de drogas y se han llegado a desmantelar numerosas plantaciones controladas por los clanes que residen en el barrio y que han generado enfrentamiento e incidentes con armas de fuego.
Una de las últimas grandes operaciones policiales se llevó a cabo el pasado mes de abril. Los Mossos d'Esquadra y la Policía Local actuaron en la séptima fase, donde desmantelaron un ring clandestino dedicado a las peleas de gallos y apuestas ilegales. La intervención, que requirió un fuerte despliegue de efectivos y drones, finalizó con 164 identificaciones, un detenido y la incautación de armas y vehículos de presunta procedencia ilícita. Además, el operativo volvió a evidenciar el problema del fraude eléctrico en la zona, al descubrirse multitud de viviendas y bloques enteros conectados ilegalmente a la red.
En 2005 se completó su reconstrucción total, iniciada en 1978, después de años de lucha vecinal para que el barrio contara con equipamientos y servicios públicos inexistentes hasta la fecha. La remodelación permitió volver a construir las más de 3.000 viviendas --todas de protección oficial-- y dotar al barrio de centro cívico y otros servicios municipales tras años de lucha vecinal.
Al cierre de esta edición, el Ayuntamiento de El Prat no ha dado respuesta a las preguntas de Metrópoli.