Jorge está en la cárcel de manera provisional y sin fianza como presunto autor de un crimen machista. Descuartizó a su novia y escondió el cadáver en una finca de Pontons (Vilafranca del Penedès). Antes de ser detenido, llevaba una doble vida pensada al detalle para no levantar sospechas. Han salido a la luz todas sus mentiras: se hacía pasar por su pareja en redes sociales y se inventaba que tenía mucho dinero fruto de sus exitosas actuaciones, pero lo cierto es que hace más de 16 años que no trabaja como intérprete y sus apariciones han sido más bien mediocres.

JORGE FERRANDIS

Jorge Ferrandis Rivas tiene 43 años, es de nacionalidad española y vive en Barcelona. Según la investigación de la Guardia Civil, asesinó a su novia en verano de 2021 en uno de sus pisos de la capital catalana. En un primer momento, pensaron que había cometido el crimen en la Travessera de Gràcia, pero ahora todo apunta a que la asesinó y la descuartizó en unos bajos de la calle de Castillejos, en el Baix Guinardó. En ese domicilio, han encontrado objetos personales de la víctima y herramientas que, supuestamente, utilizó para deshacerse del cuerpo.

Jorge Ferrandis en una imagen de sus redes sociales

UN AÑO EN EL CONGELADOR

La víctima tenía 42 años y convivía con su asesino, que sigue defendiendo a capa y espada que "solo" la ayudó a suicidarse. De hecho, según su declaración, le llegó a comprar una ballesta. El rastro de la mujer se perdió en julio de 2021, cuando Jorge la asesinó. Para ocultar su cadáver, la descuartizó y metió sus restos en 16 bolsas de basura, que escondió en el congelador y en la nevera de su casa durante más de un año.

SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD

Durante todo este tiempo, estuvo pensando en cómo deshacerse del cuerpo sin levantar sospechas. La víctima no tenía ni relación con su familia, ni tampoco un círculo íntimo de amigos. Eso le facilitaba parte del trabajo al asesino, ya que nadie denunció su desaparición. Decidió suplantar su identidad en redes sociales para que todo el mundo se pensara que estaba bien. 

No obstante, a medida que iban pasando los meses, la gente le empezó a preguntar por la víctima. Él, supuestamente, se inventó que se dedicaba al mundo del turismo y que estaba de viaje a Tailandia. El mismo verano de 2021, estuvo pensando en qué hacer con el cuerpo, hasta que se le ocurrió enterrarlo en un pueblo pequeño, discreto y alejado de la capital catalana.

Jorge, el presunto asesino de Pontons / AADPC

 

FINCA EN PONTONS

Eligió Pontons, un municipio de poco más de 500 habitantes cerca de Vilafranca del Penedès. Según explica el diario Ara, compró la finca de la urbanización de la Ponderosa más cercana al bosque, por 2.000 euros. Se presentaba como un hombre separado, pero que aún vivía con su pareja en Barcelona. Tal como decía él mismo a los vecinos de la localidad, era un actor de gran éxito que había ganado mucho dinero fruto de sus actuaciones en el teatro y en la gran pantalla.

ACTOR FRACASADO

Aseguraba que, a sus 43 años, ya se podía retirar del mundo laboral y construir un refugio para desconectar en Pontons. Estas afirmaciones levantaron las sospechas de todo el mundo, ya que a nadie le sonaba su cara y, si fuese tan famoso como decía ser, alguien le habría reconocido. Es verdad que Ferrandis es actor. De hecho, es miembro de la Associació d'Actors i Directors Professionals de Catalunya. Lo que no es cierto es la popularidad que él mismo se otorga. De hecho, hace 16 años que no interpreta ningún papel.

Las actuaciones en las que ha participado tampoco han tenido ningún tipo de trascendencia, ni autonómica ni estatal. Su "gran éxito" se basaba en cortometrajes y obras teatrales amateurs, casi todas ellas en la escuela La Casona, donde se formó en su carrera como actor, una carrera que nunca llegó a despegar. Así y todo, él intentaba convencer a todo el mundo de su supuesto triunfo escénico, completamente inexistente.

Jorge Ferrandis en una obra de teatro / AADPC

Otro gesto que llamó la atención a los ciudadanos de Pontons fue que siempre llegaba con un coche de alquiler. Además, le denegaron el permiso de obra para construir el supuesto refugio y, aun así, decidió quedarse el terreno para "poner una hamaca y descansar". De repente, los vecinos lo vieron cavando un agujero de grandes dimensiones a plena luz del día.

CAMBIA SU VERSIÓN

Extrañados, le preguntaron qué estaba haciendo. Fue entonces cuando cambió su versión de los hechos y dijo que estaba construyendo una fosa séptica para poner una autocaravana. Esa misma noche, el agujero estaba tapado. También había plantas aromáticas encima del hoyo, que estaba completamente envuelto por unas vallas de madera.

A ojos de Josep Tutusaus, el alcalde del municipio, era más que evidente que se trataba de una tumba, así que dio aviso al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, convencido de que había enterrado un animal de manera ilegal. Los agentes comprobaron que Jorge Ferrandis era el propietario de la finca y que convivía con una mujer a la que parecía que se la había tragado la tierra. 

La tumba de Pontons en la que escondió el cadáver / MINISTERIO DE INTERIOR

 

SIN DENUNCIA POR DESAPARICIÓN

A pesar de que no había denuncia por desaparición, la situación era muy extraña. Pidieron una autorización judicial para poder excavar la tumba y fue entonces cuando corroboraron la teoría: descubrieron el cadáver descuartizado de la mujer, repartido en 16 bolsas de plástico. Ese mismo día, lo detuvieron como presunto autor de los hechos en Sant Andreu de la Barca.

SE NIEGA A COLABORAR

En sus declaraciones, el hombre confesó el crimen, pero aseguró que lo había hecho porque ella se quería suicidar y su intención era "ayudarla a cumplir con ese propósito". También explicó que había convivido con su cadáver durante más de un año en una nevera de la que ya se había deshecho. Actualmente, la Guardia Civil está inspeccionando sus domicilios. No se creen su versión de los hechos y se niega a colaborar con los investigadores.

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