La llegada del mes de septiembre vendrá acompañada de más dificultades en Barcelona para el vehículo privado. Al margen de los previsibles colapsos en el centro de la ciudad, derivados de las actuaciones de urbanismo táctico y pacificaciones promovidas por el gobierno de Colau, el Ayuntamiento recuperará un programa que se interrumpió el pasado mes de junio.

Obrim Carrers, la iniciativa que corta calles al tráfico durante los fines de semana para convertirse en peatonales entre las 09.00 y las 20.00 horas, volverá a ponerse en marcha el próximo 4 de septiembre.

Por ello, el consistorio barcelonés ya ha asegurado la presencia de controladores en los accesos de las calles que se cerrarán al tráfico rodado mediante la adjudicación de un contrato millonario.

1,8 MILLONES

La cuantía a la que asciende la adjudicación roza los dos millones de euros, quedándose en un total de 1.854.195,75 euros destinados íntegramente al "servicio de control de accesos" que debe garantizar que los vehículos no accedan a las calles afectadas por los cortes.

El contrato se lo ha llevado la UTE Corporation-As 1, que está formada por las empresas Alianzas y Subcontratas SA e Iman Corporation SA. El acuerdo incluye el servicio para lo que queda de año y para 2022.

El presupuesto total destinado a la cobertura de este servicio se dividirá en 505.689,75 euros para el ejercicio presupuestario de 2021, y otros 1.348.506,00 euros que garantizarán la presencia de controladores el próximo año.

Calle cortada al tráfico por el programa 'Obrim Carrers' / AJ BCN



CORTES

Los cortes de calles se volverán a realizar los sábados y domingos en el eje de Sants-Creu Coberta (entre plaza Espanya y calle Arizala) y en la calle Gran de Gràcia (en el tramos comprendido entre la calle Nil Fabra y la plaza Nicolás Salmerón). En alguna ocasión, también se han llevado a cabo restricciones en la calle Aragó y en la Via Laietana.

El Ayuntamiento asegura que mediante este programa se puede "disfrutar de una ciudad libre de humos, motos, coches y ruido" y combatir la "crisis climática" con "58.600 metros cuadrados de uso vecinal".

AFECTACIONES EN EL SERVICIO DE BUS

Estas restricciones no solo suponen un problema para el vehículo privado, sino también para el servicio de bus de Barcelona. Entre los dos cortes, se ven afectadas nueve líneas: V17, 22, 24, 114, D20, H10, V5, 52 y 115.

A su vez, la prohibición de circulación de estas líneas por los recorridos establecidos supone la anulación de 49 paradas de autobús en la capital catalana.

Programa 'Obrim Carrers' en Sants / AJ BCN



PELIGROSIDAD

Jordi Rodríguez Lima, portavoz del Sindicato de la Guardia Urbana SAPOL, denunció en declaraciones a Metrópoli la falta de coherencia que hay en que estos cortes "los haga una empresa privada y no la Guardia Urbana", ya que la "regulación del tráfico deben hacerla los agentes de la autoridad".

Además, subrayó la gravedad y peligrosidad de realizar estas contrataciones a "empresas sin experiencia en este tipo de trabajos", y solicitó que al menos hubiera una "supervisión profesional de la Guardia Urbana" durante estos cortes.

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