Las pacificaciones del gobierno municipal de Barcelona, liderado por Ada Colau, llegaron hasta el último día de mandato. Durante los últimos años, el consistorio barcelonés ha ejecutado innumerables trabajos de estas características en vías de toda la ciudad, lo que ha generado conflictos entre usuarios y ha facilitado el caos circulatorio que vive la capital catalana.

Entre las más destacadas, se encuentran algunas como las realizadas en los distritos de Sant Andreu y Sant Martí, para las que el Ayuntamiento ha destinado recientemente un refuerzo económico por valor de 300.000 euros. Otras, aún pendientes de su materialización, ya han despertado el rechazo vecinal, como es el caso de la plaza de Can Baró.

Al borde de finalizar el mandato, la administración barcelonesa aprobó tres lotes de trabajos correspondientes a la pacificación de calles, que afectarán a los distritos de Sants-Montjuïc, Sarrià-Sant Gervasi y Sant Martí.

SANTS

El primer lote de pacificaciones corresponde al barrio de Sants, donde se realizarán obras durante seis semanas en tres calles y una plaza. La calle de Almería, en su confluencia entre las calles de la Ferreria y de Rossend Arús, será una de ellas. A la pacificación con la que cuenta se añadirán otros trabajos que complicarán aún más el paso al tráfico rodado, basados en la colocación de mobiliario urbano para obligar a los vehículos a hacer un itinerario en zigzag.

La calle de Rossend Arús dispondrá de nuevo mobiliario y otra disposición de las jardineras con la misma finalidad, mientras que en la calle de la Ferreria se pintarán patrones en la calzada para que los peatones se apropien de todo su ancho.

Calle de la Ferreria, una de las vías que se pacificarán / MAPS

En la plaza de Iberia la solución será aún más radical. Se eliminará el paso de vehículos. Para facilitar esta modificación, se delimitará un perímetro con mobiliario urbano.

EL FARRÓ

El barrio de El Farró contará con actuaciones en seis calles y una plaza, que se realizarán en un plazo máximo de 14 semanas. En estos ámbitos, se materializarán dos tipos de trabajos: cruces elevados y aceras pasantes.

Las obras en las confluencias se realizarán en las calles de Pàdua con Saragossa, Saragossa con Septimània y Sant Hermenegild, Saragossa con Francolí, Sant Hermenegild con Sant Guillem, Sant Hermenegild con la Gleva y Pàdua con Ríos Rosas. En General Mitre con Saragossa, Balmes con Sant Hermenegild y Francolí, y en Guillem Telm con Lincoln y Saragossa se implementarán aceras pasantes.

En la plaza de Sant Joaquim, los planes municipales pasan por anular el paso del tráfico en el margen oeste. Para ello, se desarrollarán actuaciones tácticas con mobiliario urbano.

CAMP DE L'ARPA

El Camp de l'Arpa será el tercer barrio afectado por las pacificaciones del gobierno municipal. Los trabajos se desarrollarán en cinco vías, con un periodo de ejecución de ocho semanas.

En el pasaje de Andreví se suprimirá el aparcamiento y se pintará la calzada para que el espacio pase a ser del viandante, mientras que en la calle del Rosselló se realizarán modificaciones de la misma tipología, con mobiliario y señalización. Las calles de Degà Bahí y de la Eterna Memòria sufrirán una reurbanización para disponer de plataforma única.

Vehículos estacionados en el pasaje de Andreví / MAPS

El periodo máximo de duración de la totalidad de los trabajos será de siete meses. El coste total de los trabajos ascenderá hasta los 933.841,01 euros.

AYUDA ESTATAL

Las pacificaciones llevadas a cabo en la capital catalana han contado con una importante colaboración económica estatal, enmarcada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia derivado de los fondos europeos Next Generation.

La aportación del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para realizar distintas actuaciones urbanísticas para la reducción del tráfico rodado en la ciudad alcanzó los 74.888.166,98 euros.

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