
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante una intervención
Campaña feminista de los comunes contra el alcalde Collboni
BeC reprocha al líder del PSC que abandone la lucha feminista y rebaje los progresos que Colau había dado al colectivo LGTBI
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, tiene en los comunes una piedra en su zapato. Los antiguos socios del PSC insisten en criticar al primer edil de la ciudad, al que tratan de desgastar por todos los medios.
Durante los últimos meses, fueron las intensas campañas sobre vivienda, acusándolo de connivencia con los lobbies inmobiliarios. Los dirigentes de Barcelona en Comú (BeC) llegaron a decir que había perdonado a los tenedores de pisos las deudas que había impuesto la anterior alcaldesa, Ada Colau.
También utilizaron el tema medioambiental y las superillas para tratar de dejar mal ante los ciudadanos al alcalde que les arrebató el sillón municipal, como si fuese un depredador de las políticas ‘ecologistas’ de su antecesora.
Pero cualquier ámbito es idóneo, para los comunes si se trata de desgastar a Collboni. Desde el PSC subrayan que las campañas de los comunes se deben a una reacción “incomprensible” porque el alcalde no los ha dejado entrar en el equipo municipal tras las últimas elecciones municipales.
Campaña feminista
Pero es que, además del tema de la vivienda y del medio ambiente, BeC ha iniciado una dura campaña contra el primer edil para desacreditarlo ante la opinión pública, incluso tachándolo de antifeminista.

Las concejales de BComú Gemma Tarafa y Janet Sanz
El partido ha enviado un vídeo a sus activistas. La propia Janet Sanz, jefa de filas de los comunes en el Ayuntamiento, apunta con la diana a su antiguo aliado: “Desde BeC hemos impulsado la primera concejalía de LGTBI y feminismos de todo el Estado. También impulsamos un servicio innovador como Vila Veïna para cuidar a las personas que cuidan, porque ellas también merecen ser cuidadas. Y reforzamos todos los proyectos de cultura comunitaria en los barrios, con las vecinas. Y ahora, Collboni lo ha desmantelado todo”.
Diatriba por el Pride
En un cartel enviado a la militancia a través de sus canales habituales, BeC acusa al PSC de “eliminar la primera concejalía de feminismos y LGTBI de todo el Estado” y de “desmantelar el proyecto Vila Veïna y reducir los servicios de proximidad destinados a los cuidados”.
También lo acusa de “eliminar l’Orgullosa, festival LGTBI sin ánimo de lucro impulsado por el Ayuntamiento y concentra el dinero en el Pride Barcelona, un acontecimiento organizado por empresas privadas que sólo quieren lavarse la cara”.
Paralelamente, BeC plantea tres “propuestas feministas” de esta formación frente “al ‘feminismo’ del PSC de Collboni”: “Universalizar el servicio de canguro municipal Concilia con tarifas sociales para que llegue a muchas más vecinas; incluir la perspectiva LGTBI, visibilizar historias y realidades del colectivo, en las subvenciones a la creación artística del Institut de Cultura de Barcelona; y ampliar las prestaciones actuales de la tarjeta cuidadora, un servicio que ofrece recursos personalizados para personas cuidadoras de Barcelona”.
El mensaje del partido a los activistas y que acompaña al cartel no deja lugar a dudas sobre su intención: “Existe el feminismo después de lo que hace el PSC, que es de todo menos feminista”.
Críticas socialistas
La iniciativa, igual que otras de similares características, ha sentado mal en los círculos socialistas. “Ada Colau era la primera gran entusiasta del Pride y la que se ponía en primera fila para salir en la foto, apoyando el festival de referencia del colectivo LGTBI. ¡Y ahora resulta que es un negocio privado de cuatro mangantes! El cinismo de los comunes no tiene límite. Con sus actos se califican. El Pride está organizado por casi 40 entidades diferentes que representan prácticamente a todos los colectivos LGTBI+ de Barcelona, pero no siguen directrices políticas, por lo que no parecen ser del agrado de quien les quiere politizar”, critica una fuente socialista.

Una persona con una pistola de pompas durante una manifestación del Pride Barcelona 2024
Colau organizó el primer festival l’Orgullosa en 2022, un año antes de las elecciones municipales, intentando darle más relevancia que al Pride, con una programación dilatada durante más de un mes y apoyada por el aparato de los comunes instalado en el Ayuntamiento. Collboni mantuvo este evento durante los dos últimos años.
Pero la diatriba de Janet Sanz va más allá que un simple reproche puntual: su intervención en el vídeo es acompañada de reivindicaciones feministas realizadas por sus compañeras del grupo municipal: Gemma Tarafa, Lucía Martín, Jessica González y Carolina Recio.
Activar a la militancia
La crítica a Collboni les sirve a la cúpula local de los comunes para convocar a la militancia a una primera reunión presencial de la campaña reivindicando el feminismo, que ha sido organizada en la sede de la formación y en la que se impartirán instrucciones y realizarán actividades.
Esta reunión tendrá lugar el próximo martes y es vendida como “una jornada con talleres, actividades comunitarias, batucada y conversaciones compartidas sobre alianzas entre cultura y feminismos que acabará con un pica pica conjunto”.
Esta ofensiva coincide con la estrategia de captación de militancia que realiza el partido, necesitado de más activistas para realizar con un mínimo de éxito campañas de agitación cultural o política. “Ante la desafección política y la subida de la extrema derecha, el activismo es más necesario que nunca. La extrema derecha quiere que pensemos que ‘no hay nada que hacer’ para borrar la potencia de la izquierda. Es justo lo contrario: hay mucho que hacer. Si ésta es también tu respuesta al momento actual, implícate en Barcelona en Comú”, subraya el partido en un mensaje a sus activistas.
Su llamamiento, no obstante, divide a la propia izquierda, si hemos de hacer caso al cordón sanitario que BeC impone al PSC.