Varios niños saliendo de un colegio en Barcelona
Barcelona destina 3,6 millones para menores vulnerables: 4 de cada 10, en riesgo de pobreza
Una Fundación gestionará el Servicio de Intervención Socioeducativa (SIS) para evitar situaciones de vulnerabilidad
Relacionado: La gentrificación llega a las escuelas de Barcelona: los hijos de los 'expats' desplazan a los alumnos de las clases populares
Noticias relacionadas
En la ciudad de Barcelona hay 237.172 habitantes que tienen entre 0 y 17 años. Representan el 14,3% del total de población de la capital catalana. De esa cifra, el 48,6% son de sexo femenino y el 51,4% son de sexo masculino.
Por tramos de edad, el 29,7% tienen entre 0 y 5 años; el 34,2% tienen entre 6 y 11 años; y el 36,1% tienen entre 12 y 17 años. Son cifras oficiales del Instituto de la Infancia y la Adolescencia de Barcelona facilitadas por el Ayuntamiento de la ciudad.
Cifras preocupantes
La realidad que ocultan estas cifras es más preocupante: según el Ayuntamiento, tres de cada 10 niños crecen en barrios con una renta disponible baja o muy baja, dos de cada 10 están en zonas con un índice de vulnerabilidad urbana muy alto y cuatro de cada 10 están en riesgo de pobreza o exclusión social.
Se da la circunstancia de que, en Barcelona, las viviendas donde viven niños o adolescentes representan sólo un 22,5% del total de hogares de la ciudad (y de éstas, sólo un 55,3% son biparentales).
El 20% son extranjeros
Hay otros datos que no se deben de pasar por alto: dos de cada 10 niños y adolescentes tienen nacionalidad extranjera, fruto de las sucesivas oleadas de inmigrantes que llegaron a Barcelona.
Ello supone que, en ocasiones, la situación administrativa no está regularizada y eso puede suponer trabas a la hora de su inserción social.
Varios niñas con mochilas a la salida del colegio Pia Balmes en Barcelona
También implica que parte de esos menores tienen valores y creencias diferentes a la autóctona de Catalunya, lo que puede provocar “dificultades de comprensión y sentimientos de rechazo por parte de la sociedad acogedora”.
Por último, también puede provocar dificultades de interrelación e inclusión debido a la lengua, ya que en ocasiones los recién llegados hablan su idioma vernáculo.
Aparte de estas dificultades, el 2,3% de los niños barceloneses tienen reconocida alguna situación de discapacidad.
Secuelas no sólo económicas
El listado de elementos que inciden en su calidad de vida es mucho más amplio, pero el resultado es lo importante: todo ello puede generar vulnerabilidad en los niños y adolescentes más allá de las estrictamente económicas.
Un informe del propio consistorio señala que esa realidad puede influir en “el acceso a la educación y al ocio, la violencia y, sobre todo, la violencia machista, los estereotipos, el acceso a la cultura, a las herramientas tecnológicas, los ciclos evolutivos y su impacto en la vida familiar, entre otras”.
Para combatir los efectos negativos en niños y adolescentes de entre 5 y 16 años, el Ayuntamiento dispone del Plan de Infancia 2021-2030, que traza las líneas maestras de las actuaciones municipales para intentar paliar los efectos citados.
Niños en una escuela
Contrato de 3,6 millones
El Institut Municipal de Serveis Socials (IMSS) tiene en marcha el Servicio de Intervención Socioeducativa (SIS) no residencial para fines de semana y agosto, con el fin de ofrecer servicios a jóvenes de entre 5 y 16 años pertenecientes a familias en riesgo de exclusión social.
El pasado 15 de mayo, adjudicó a la Fundació Privada per l’Esport i l’Educació un contrato para desarrollas el SIS.
El primer contrato, inicialmente por un año, ya ha sido otorgado por un total de 897.441 euros. Pero sus cláusulas establecen que puede tener otras tres prórrogas de un año cada una.
El total, pues, se enfila a 3.589.767 euros por los cuatro años de duración total.
Su objetivo es atender a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad o de desprotección derivados del SBAS y por los servicios sociales especializados, intentando otorgarles un nivel de bienestar adecuado, el desarrollo personal, la integración social y la adquisición de aprendizajes.
Institut Municipal de Serveis Socials
Actuación en sólo 3 barrios
Este programa incluye actividades todos los sábados del año que no sean festivos y un SIS especial para los meses de agosto.
Los trabajos se centrarán en tres distritos de la ciudad: Sant Andreu, Sant Martí y Nou Barris.
Los servicios que se prestan afectan tanto a los menores como a sus familias.
Se trata, según los informes internos del consistorio, de “proporcionar atención socioeducativa a niños, adolescentes y familias en situación de riesgo de desprotección o vulnerabilidad, favoreciendo su desarrollo personal y su integración social, así como la adquisición de aprendizajes, previniendo y evitando el deterioro de las situaciones de riesgo y compensando déficits socioeducativos”.
Herramientas para la vida
En los objetivos generales del plan, se especifica que el SIS pretende favorecer el desarrollo personal y la integración social potenciando un plan de trabajo consensuado con el niño o adolescente y la familia, que permita poner en marcha elementos de recuperación.
Se debe garantizar el acceso a un recurso socioeducativo que, mediante el ocio, el juego y el deporte, proporcione herramientas y competencias básicas para la vida. Ello implica promover el valor de la convivencia, las relaciones positivas, de igualdad y de respeto entre niños y adolescentes.
Alumnos en un comedor escolar / AJ BCN
Hábitos saludables
Por otro lado, intenta desarrollar hábitos saludables para menores y familias (ya sean alimentarios, de higiene, deportivos u otros), transformar las dinámicas de exclusión, promover la adquisición de aprendizajes y hacer que las familias participen en las dinámicas generadas.
La atención los fines de semana va dirigida a chavales de 5 a 16 años y sus familias. Trata de intervenir en familias para evitar el riesgo de desprotección. La atención en agosto va dirigida a las familias con mayores necesidades y se divide en cinco núcleos: uno en Sant Andreu, dos en Sant Martí y dos en Nou Barris. Tres de ellos atenderán a niños de entre 5 y 16 años y los otros dos priorizarán niños entre 5 y 12 años.