¿Ha tocado techo el Bicing en número de abonados? Probablemente, sí. Hace unos días, el pasado 11 de enero, hasta cuatro concejales del Ayuntamiento de Barcelona participaron en la presentación de la ampliación del servicio municipal de alquiler de bicicletas. Uno de los datos que dio a conocer es que en 2019, el número de usuarios ha crecido en 11.000 y se ha situado en 113.796 el día 31 de diciembre de 2019. Pero lo cierto es que ni por asomo éstas son las mejores cifras de abonados que ha tenido el Bicing a lo largo de su historia. En 2009, el Bicing tenía más de 182.000 inscritos.

Estadísticas de abonados de los primeros años del Bicing / B:SM

El alquiler de Bicicletas se puso en marcha en 2007. La inauguración se hizo en la explanada del Arc de Triomf, con el alcalde Jordi Hereu pedaleando con ciertas dificultades. El servicio arrancó con 14 estaciones y 200 bicicletas. Un año después, el éxito era abrumador. Se llegó a los 130.000 inscritos y en agosto de 2008, la ciudad se tiñó del rojo del Bicing, con 400 estaciones 6.000 bicicletas.

EL RÉCORD, 182.062 ABONADOS

Ese año, el Bicing estaba de moda y los abonados crecieron hasta los 181.962. En 2009, las cifras siguieron al alza, hasta los 182.062 ciudadanos que se habían pasado a un medio de transporte más sostenible. Sin embargo, en 2010, el globo se deshinchó de golpe. En un año, el Bicing perdió 64.539 usuarios. El entonces regidor de Movilidad, Francesc Narváez hablaba de "depuración natural". La novedad hizo que mucha gente se apuntara y que luego no utilizaba el servicio. La reflexión del concejal venía avalada por los viajes hechos en un año. Con 64.539 abonados menos, en 2010 se hicieron más viajes que en 2009, 11.147.000 frente 10.769.256.

Una señalización de la bicicleta en Barcelona / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA



En el descenso de usuarios también tuvo mucho que ver los problemas que tenía el Bicing por aquel entonces, entre ellos constantes problemas técnicos y saturación, que provocaba que las estaciones o bien estuvieran vacías o que en ellas no hubiera espacio para dejar las bicicletas, principalmente en las paradas del centro de la ciudad. Durante aquellos años también eran habituales los actos vandálicos y los robos de bicis. Hasta el fondo del mar de las playas de la ciudad se encontraron vehículos del Bicing.

MÁS DE 16 MILLONES DE VIAJES

En 2011, los usuarios del Bicing crecieron ligeramente, hasta los 121.819. Un año después, la cifra volvió a descender hasta los 113.787, es decir que este 2019 lo que ha hecho el servicio municipal de alquiler de bicicletas es situarse al mismo nivel de inscritos que tenía en 2012. El resto de años hasta ahora se ha movido entre los 95.168 de 2015, la más baja, y los 106.856 de 2017. Narváez ya vaticinó en 2010 que "la cifra en futuro se moverá entre los 100.000 y los 120.000 usuarios". Y en eso estamos. 

Fuentes municipales dicen ahora que el acento está puesto en hacer crecer el número de usos más que el de abonados. Según los datos de 2019, los usos crecieron el año pasado un 9%, esto es 1.161.847, y que la intención es que el número de viajes todavía pueda aumentar algo más, unos 1,5 millones en total. Hasta el momento, el número máximo de viajes en un año se registró en 2012, con 16.165.000, mientras que este 2019, el número de usos totales se ha cerrado con 13.903.730, incluso por debajo de los viajes de 2011 (14.515.056), 2013 (14.211.750) y 2016 (14.254.666).

Datos del Bicing 2014-2018 / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

EL NUEVO BICING

En marzo de 2019 inició su andadura lo que se bautizado como el nuevo Bicing. La flota se renovó con bicicletas más versátiles, urbanas y cómodas. y se amplió el número de vehículos eléctricos, cuyo despliegue se inició en 2015. Con el nuevo servicio, que se empezó a desplegar por Nou Barris y Sant Andreu, los usuarios pueden alquilar una bici todos los días del año las 24 horas y reservarla, incluso, con cinco minutos de antelación. 

El pasado sábado 11 de enero, el Ayuntamiento puso en marcha la segunda fase del nuevo Bicing. La ciudad contará con 97 nuevas estaciones y el servicio llegará a 11 nuevos barrios: La Marina del Prat Vermell, Vallcarca i els Penitents, La Salut, La Vall d’Hebron, La Clota, Canyelles, Roquetes, Verdum, la Trinitat Nova, Ciutat Meridiana y el Carmel. El objetivo es que en marzo de este año, la ciudad cuente con 519 paradas -ahora tiene 422- con 7.000 bicicletas.

2.000 BICIS ELÉCTRICAS

El año pasado acabó con 113.796 abonados, 11.000 más que en 2018. Fuentes municipales insisten que hace el incremento de usuarios ha dejado de ser algo prioritario, aunque el Ayuntamiento prevé que el número pueda crecer algo más con la ampliación territorial y del número de bicicletas, especialmente eléctricas, una de las apuestas claras del Bicing. De las 7.000 bicicletas que tendrá en primavera el servicio, 5.000 serán mecánicas y 2.000 serán eléctricas.

La presencia de las bicicletas eléctricas ha ido creciendo con los años, en función de la demanda. Todo apunta a que el futuro del Bicing será eléctrico. De las 300 que había en 2015 se pasa a las citadas 2.000. Y ante un previsible aumento de la demanda, el consistorio podría exigir a la empresa adjudicataria que pusiera en servicio otras 1.000 bicicletas más, hasta las 8.000 totales. Fuentes municipales reconocen que los vehículos eléctricos están siendo muy bien recibidos.

44.808 USOS DIARIOS

Actualmente, los usos diarios llegan a los 50.800 algunos días laborables, aunque la media se sitúa en 44.808. Porcentualmente, según el tipo y el número de bicis, los usos son mayores en los vehículos eléctricos que en los mecánicos, con una media de 9,27 frente a 6,0. El Ayuntamiento de Barcelona asegura que en las nuevas estaciones híbridas (mecánicas y eléctricas) ha incrementado la oferta y la demanda de las eléctricas. Algunos usuarios, incluso, han cambiado los orígenes y las destinaciones de sus viajes. Este nuevo escenario ha impulsado un nuevo modelo de reposición que "incorpora un software productivo que ayudará a mejorar la distribución de las bicicletas".

Una estación del Bicing en el centro de Barcelona / CR



Desde la asociación Amics de la Bici, su portavoz, Albert García, considera que el Bicing no tiene por qué crecer en número de abonados. "Tiene que ser un servicio adicional a la bicicleta en Barcelona". García opina que si la gente apuesta por el Bicing es porque algo falla. "No hay aparcamientos suficientes en las calles de la ciudad, hay robos de vehículos y hay muchas comunidades de vecinos y oficinas que no permiten o no están preparadas para dejar las bicicletas".  García defiende potenciar la bicicleta privada en Barcelona. "No creo que haya que restringir su uso en beneficio del servicio de alquiler municipal. No es lo mismo que potenciar el uso del metro o el bus en detrimento del coche privado".

RED DE CARRILES SEGURA Y ANCHA

Una de las críticas que han recibido el Bicing y el Bicing metropolitano -el que funciona en distintas localidades del área metropolitana- es que no exista conexión entre ambos. Según Amics de la Bici, "es una falacia porque ambos servicios están gestionados por empresas", y defiende poner en marcha una red de carriles bici "segura y ancha" que permita a los ciclistas moverse por las distintas localidades con su propio vehículo.

Una opinión muy distinta es la que tiene el Bicicleta Club de Catalunya (BACC). En un hilo en Twitter , el BACC ve positivo que el servicio municipal incremente la cantidad de bicicletas eléctricas, pero siguen siendo pocas. "El sistema podría admitir más. Solicitamos una densidad de estaciones mucho más elevada. El sistema podría absorber hasta 12.000 bicicletas.

La entidad ciclista también apuesta por ampliar la red y hacerla más segura. "Hace falta dar un golpe encima de la mesa y apostar por las conexiones metropolitanas. La ampliación --prosigue el BACC--, se restringe a Barcelona, pero municipios como Badalona y Hospitalet podrían beneficiarse dada la trama urbana continuada. El Bicing metropolitano es ahora más necesario que nunca en los contextos de emergencia climática y de reducción de la circulación de vehículos de motor".   

ENTRE LOS 25 Y 34 AÑOS

El usuario del Bicing es una persona joven, con una edad comprendida entre los 25 y 34 años, que opta por el alquiler de la bicicleta para desplazarse con un medio de transporte sostenible. La primera opción es utilizar una bicicleta eléctrica, generalmente para ir y volver del trabajo. El uso medio de cada cliente es de 1 a 5 veces por semana. Del total de clientes, el 53,8% son hombres, mientras que el 46,2% son mujeres. Los aspectos que los barceloneses opinan que se deben mejorar el horario del servicio, el estado de mantenimiento de las estaciones, la comodidad y la ergonomía y la adecuación del modelo al uso.

El Bicing está gestionado por Pedalem Barcelona, la unión temporal de empresas (UTE) formada por Cespa, filial de Ferrovial, y PBSC. El nuevo contrato del Bicing es por 10 años y está en funcionamiento desde noviembre de 2018. La adjudicación se hizo por 162,9 millones de euros. A principios de 2019, el sindicato CGT denunció la explotación a la que eran sometidos los trabajadores del Bicing y los sueldos irrisorios que tenían, alrededor de 850 euros mensuales brutos los tres primeros años.

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