El pasado 15 de marzo, Metrópoli Abierta informaba del accidente que un motorista, Albert, sufrió con un cojín berlinés en el paseo de Fabra i Puig. La moto en la que circulaba patinó en una de estas instalaciones, puso el pie en el suelo para evitar males mayores y se destrozó la rodilla. Según la presidenta del grupo municipal de Ciutadans, Mariluz Guilarte, estos elementos son un riesgo y asegura que tiene constancia de otros siniestros, "no solo entre motoristas, sino también con ciclistas y usuarios de patinetes".

Este viernes, la formación naranja pedirá en el pleno que se proceda a su eliminación. Guilarte considera que los cojines berlineses se pueden sustituir por otros sistemas para reducir la velocidad que garanticen la seguridad, "especialmente para los vehículos de dos ruedas", subraya la edil en conversación con este medio. Ciutadans apuesta por unas bandas lumínicas -que están a ras de suelo- para la reducción de la velocidad. "Ya se utilizan en otras ciudades y no son tan peligrosas".  

Cojines berlineses en Sant Andreu y en el lateral de la Diagonal (Eixample), respectivamente / RP



CALLES SECUNDARIAS A 30 KM/H 

Desde hace unos meses, la presencia de cojines berlineses las calles de Barcelona se ha incrementado de forma notable. La operación se desplegó de forma importante a finales del pasado agosto. Principalmente, se han instalado en calles secundarias, en las que ya no se puede circular a más de 30 km/h, tanto si tienen un carril o más de uno. Así, los cojines se pueden ver en calles del Clot, el paseo de Fabra i Puig, la carretera de la Bordeta, en Escorial, Pi i Margall, Sants, el eje de Creu Coberta, Sant Iscle, Cartellà o Cardenal Tedeschini.

Jaime Alguersuari, portavoz de la plataforma Motoristes Barcelona, considera que los cojines berlineses "son un peligro mortal que no ha sido evaluado" y no cree que se los pueda considerar "como un método para reducir la velocidad por el riesgo que entrañan", explicó a este medio en enero. El expiloto lamenta que Barcelona carezca de una mesa con técnicos que valore, a medio y largo plazo, las decisiones que toma el Ayuntamiento. Para Guilarte, las instalaciones no atienden al sentido común. "Son intervenciones sin rigor. Carecen hasta de señales previas", dice.

El exconcejal de Movilidad en Barcelona, Francesc Narváez, no ve problema si los cojines se ponen en el lugar apropiado, como una vía de un carril de circulación, y están bien señalizados. Aunque aboga, siempre que sea posible, por otro tipo de instalaciones para obligar a reducir la velocidad. Cita, por ejemplo, los lomos de asno, que son "recrecimientos de la calzada de pavimento que van de acera a acera". A diferencia de los cojines berlineses, el coche pasa con todas las ruedas por encima de los lomos, mientras que en los cojines lo hace solo con dos. Narváez si que ve incorrecto instalar los cojines en calles de más de un carril de circulación. "Se ponen, a veces, junto al carril bus-taxi, y los conductores invaden esta parte para esquivar el cojín. Se ha abusado del cojín berlinés en calles en las que no es necesario".

Uno de los cojines berlineses en Barcelona / UNIÓN INTERNACIONAL DEFENSA MOTOCICLISTAS



EN REVISIÓN

El pasado septiembre, en comisión municipal, el Ayuntamiento de Barcelona dijo que revisaría si los cojines berlineses son un riesgo para la circulación. La regidora de MovilidadRosa Alarcón, subrayó que si suponían un peligro se cambiarían. Ahora bien, Alarcón advirtió que el problema no eran los cojines sino la velocidad de los vehículos. Este medio ha preguntado al Ayuntamiento cuáles eran las conclusiones de la evaluación municipal, pero al cierre de esta edición las fuentes municipales consultadas no habían contestado a esta cuestión ni sobre el número de cojines berlineses instalados.

Guilarte no cree que exista ningún informe municipal ni que el gobierno de Ada Colau tenga la más mínima intención de rectificar. "La ciudad es un campo de minas que la gente tiene que ir sorteando. Se está aprovechando la pandemia para destrozar Barcelona. El urbanismo táctico es una fuente de peligrosidad", sostiene la presidenta de Ciutadans en el Ayuntamiento.

RETIRADA DE LOS BLOQUES DE HORMIGÓN

A principios de año, Ciutadans presentó una proposición para la retirada de los bloques de hormigón instalados. La iniciativa naranja se aprobó. Tanto Barcelona en Comú como PSC votaron a favor, pero las decisiones tomadas en comisión no son vinculantes. Habrá que ver si Ada Colau cumple. Tiene hasta finales de 2021.

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