Autovía B-23 en una imagen de archivo
La Generalitat asume la gestión de la B-23 entre Barcelona y Sant Feliu
La autovía registra entre la avenida Diagonal y en enlace de la A-2 unos 100.000 vehículos diarios y más de 700 autobuses
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El tramo de siete kilómetros de la autopista B-23 entre la avenida Diagonal de Barcelona y su confluencia con la A-2, en Sant Feliu de Llobregat, dejará de ser titularidad del Estado y pasará a ser gestionada por la Generalitat.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha informado que el Govern ha aprobado este martes el traspaso, que entrará en vigor una vez el Estado tramite el Real Decreto.
La B-23 registra en este tramo 100.000 vehículos diarios y más de 700 autobuses, que transportan en este corredor más de cuatro millones de pasajeros al año, procedentes del Baix Llobregat, el Bages, el Vallès y l'Anoia, según la consellera.
Carril bus
El acuerdo materializa el convenio suscrito entre la Generalitat y el Ministerio de Transportes en julio de 2022 de encomienda de gestión del Estado a la Generalitat para ejecutar las obras del carril bus de entrada a Barcelona en la autopista B-23.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en la inauguración
El nuevo carril entró en funcionamiento este verano, con una inversión de 20,8 millones de euros.
"Es un modelo de colaboración institucional de éxito que ha motivado las encomiendas de gestión posteriores, vinculadas a los enlaces de la AP-7, al Eje Pirenaico o a la pacificación de la N-II", ha destacado Paneque.