Imagen de archivos de una estación de Rodalies

Imagen de archivos de una estación de Rodalies ÒSCAR GIL Barcelona

Movilidad

Renfe desbloqueará en abril la ‘eterna’ ampliación de la estación de Molins de Rei tras tres licitaciones fallidas

El proyecto para que la infraestructura sea accesible y recupere la línea R1 costará nueve millones y será una realidad el verano que viene

Relacionado: Adif suspende el contrato de obras para cuadruplicar las vías de la R2 Sud entre Castelldefels y El Prat

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Después de seis años de retrasos, las obras de mejora de la estación de Molins de Rei retoman finalmente su curso. Lo harán el próximo 13 de abril –como ya adelantó el ayuntamiento a Metrópoli en agosto del año pasado– bajo la supervisión del Grupo FCC, que, a través de su filial Contractes i Vendes SAU., se ha adjudicado el contrato de obras, valorado en 9,3 millones.

La esperanza de este municipio del Baix Llobregat recae ahora en la constructora de Carlos Slim, que tiene en sus manos poner fin a uno de los proyectos de ampliación más importantes de la infraestructura ferroviaria de la comarca.

Estos trabajos no solo se centran en completar una estación que está a medio hacer –algunas actuaciones se han llevado a cabo y otras no–, sino que también permitirán recuperar la línea R1, que actualmente finaliza su recorrido en L’Hospitalet.

El alcalde socialista, Xavi Paz, ha celebrado la noticia, aunque con cierta reticencia. “Después de muchos obstáculos, reuniones y molestias para los usuarios, esperamos que esta reanudación de las obras sea la definitiva”, ha expresado.

Nuevo acceso desde el norte

La fecha se dio a conocer el pasado martes tras una visita de Antonio Carmona, portavoz de Renfe en Catalunya, a las instalaciones. Las obras se desarrollarán en un plazo estimado de 16 meses, lo que sitúa la finalización de la ampliación en el verano de 2027. Tanto las fases de actuación como el desarrollo detallado de los trabajos se comunicarán en las próximas semanas.

El nuevo proyecto para la estación, por donde circula actualmente la línea R4 y que registra un flujo de 8.200 viajeros diarios, incluye un edificio de acceso en el lado norte y la ampliación de los andenes hasta los 200 metros.

Imagen de archivo de Molins de Rei

Imagen de archivo de Molins de Rei GALA ESPÍN Molins de Rei

Con este nuevo acceso desde la calle Sant Antoni Maria Claret, Renfe mantiene su compromiso con el Ayuntamiento de Molins de Rei y da respuesta a una demanda histórica para mejorar la movilidad de los viajeros que residen al lado montaña de las vías.

En la primera fase, concluida en junio de 2023, se remodeló por completo el vestíbulo, se instaló una nueva batería de tornos, se creó una zona de atención, venta e información y se colocó un nuevo ascensor.

Un tercer andén

Otra de las novedades que recoge el proyecto es la construcción de un nuevo andén, su prolongación hasta los 200 metros útiles y la elevación de su altura para adaptarlo a los nuevos sistemas de señalización que Adif está implementando en la R1.

Estos trabajos permitirán a los vecinos recuperar el servicio de la línea, que antiguamente conectaba la ciudad con Maçanet-Massanes. Con la pérdida de la R1 también se vieron afectados los municipios aledaños, ya que además se suprimieron las paradas de Cornellà, Sant Joan Despí y Sant Feliu de Llobregat.

Plano final de configuración de vías de la estación de Molins de Rei

Plano final de configuración de vías de la estación de Molins de Rei RENFE

Seis años de retrasos

Las obras de adecuación de la estación de Molins de Rei acumulan seis años de retrasos y hasta tres licitaciones diferentes. La historia comenzó en 2019, cuando Renfe dio luz verde al primer proyecto y adjudicó los trabajos a Ortiz Construcciones y Proyectos. La empresa presentó una oferta dos millones inferior al precio estimado, pero acabó desistiendo antes de iniciarlos, en plena pandemia, por motivos económicos.

En 2022 se llevó a cabo una segunda licitación, que recayó en Vías y Construcciones S.A. Esta compañía ejecutó la primera fase del proyecto; sin embargo, la segunda quedó paralizada por la necesidad de revisar el proyecto, que incorporaba un nuevo acceso y planteaba un sistema constructivo con menos afectaciones para los vecinos.

Esta revisión provocó nuevos retrasos y un incremento del presupuesto que la empresa consideró inasumible, lo que llevó a su abandono del contrato en 2024. Ante esta situación, Renfe impulsó una tercera licitación –la actual–, con la esperanza de poder ejecutar finalmente una modernización largamente reivindicada por el municipio.