La B-25 en Sant Boi en una imagen de archivo

La B-25 en Sant Boi en una imagen de archivo Ayuntamiento Sant Boi

Movilidad

El importante cambio que llegó a la B-25 para aliviar el tráfico en el Baix Llobregat: dentro de un proyecto de 65,8 millones

La puesta en marcha de 11,9 kilómetros de nuevos viales en el entorno de Sant Boi de Llobregat y El Prat de Llobregat ha mejorado las conexiones entre algunas de las principales carreteras

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La movilidad en el Baix Llobregat dio un importante paso adelante este mayo con la puesta en servicio de nuevos viales de la autovía B-25.

Desde entonces, la infraestructura ha mejorado las conexiones entre algunas de las principales carreteras del área metropolitana de Barcelona y ha contribuido a descongestionar uno de los puntos con mayor volumen de tráfico.

La actuación, impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, supuso la apertura de 11,9 kilómetros de nuevos viales en el entorno de Sant Boi de Llobregat y El Prat de Llobregat, dentro del proyecto de prolongación de la B-25, que cuenta con una inversión total de 65,8 millones de euros.

Nuevas conexiones estratégicas

Con esta actuación entraron en funcionamiento varias conexiones clave entre la B-25, la C-31C, la B-20 y la C-32, facilitando los desplazamientos tanto hacia Sant Boi como hacia el Parque Agrario del Baix Llobregat y mejorando el acceso a distintas zonas comerciales e industriales.

Entre las principales novedades destacó la apertura del enlace de Sant Boi Sur, que conecta la C-32 con la B-25 y la C-31C, además del acondicionamiento de un camino paralelo al Parque Agrario y de un nuevo vial que reorganiza los accesos entre la B-20 y la autovía.

Otra de las actuaciones más relevantes fue la remodelación del enlace de Mas Blau, en El Prat de Llobregat, donde se construyó una nueva glorieta y se mejoraron los ramales de conexión con la C-32B para hacer más fluida la circulación en uno de los principales accesos al aeropuerto y a la zona logística.

La B-25 en una imagen de archivo

La B-25 en una imagen de archivo Ayuntamiento Sant Boi

Una obra largamente esperada

La apertura de estos viales llegó pocas semanas después de que se pusieran en servicio los primeros 1,95 kilómetros del tronco principal de la B-25, un tramo que ya permitió reducir los tiempos de recorrido entre la A-2 y la C-32 y aliviar el tráfico que hasta entonces atravesaba la carretera C-245 a su paso por Sant Boi.

El proyecto completo contempla la prolongación de la autovía entre la A-2 y la C-32, además de actuaciones sobre enlaces estratégicos de Cornellà, Sant Boi y El Prat, con el objetivo de mejorar la movilidad en uno de los corredores con mayor intensidad de tráfico del área metropolitana de Barcelona.