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Vivienda en alquiler en Barcelona

Vivienda en alquiler en Barcelona EUROPA PRESS

Opinión

El Sindicat de Llogateres asesor del Gobierno

Ya no pido alternativas, pero si hubiera una propuesta sería genial. Que con el lío que hay nos gastemos dinero para hacer informes con solo números -recogidos de otras instituciones del Estado- y con carga ideológica me parece superfluo y una pérdida de tiempo

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El problema de la vivienda es un lastre en nuestra sociedad, pero más lastre es cuando la vivienda se convierte en objeto arrojadizo contra el contrario. Lo que ha pasado esta semana en el Congreso es un ejemplo claro y palpable.

Se pretendía blindar a los miles de inquilinos que ven el final de su contrato, pero ha sido imposible por razones políticas, pero también porque la política española está en esta materia en posiciones irreconciliables.

Al final, la casa sin barrer y un montón de ciudadanos a los que no les llega la camisa al cuerpo. La culpa es del actual gobierno, sí, pero es patético ver a PP, Junts y ERC clamar contra el PSOE olvidándose de que ellos han gobernado durante años y no han hecho un colín y ahora presentan grandes soluciones que parecen lociones de crecepelo vendidas en ferias.

Pero el carajal viene de más abajo. De las estadísticas. El papel lo aguanta todo y los datos son interesadamente interpretados. El parque total de alquiler se estima en 240.369 unidades en la capital catalana.

Si se amplía el foco a toda la demarcación de Barcelona, la cifra asciende a 589.272 viviendas en alquiler bajo contratos vigentes. Los pequeños propietarios son el 76,7%, los que alquilan una sola vivienda, lo que representa cerca del 40% del total de inmuebles en alquiler. Los grandes tenedores controlan el 45% del total y son unos 8.500. Si se tienen en cuenta las cifras del portal Idealista solo son un 5% del total. La cosa no cuadra.

Y no cuadra cuando hablamos de precios. Publicábamos en Metrópoli en febrero “El precio del alquiler sube en Barcelona, pero se sitúa por debajo de los valores previos al 'tope'. Los datos oficiales del Incasòl indican que los arrendamientos aumentaron un 1,75%, hasta los 1153,11 euros de media”.

Pero se podía mirar de otra manera como hizo El Periódico “El alquiler sube en 41 barrios de Barcelona: los precios van de 600 euros mensuales en Ciutat Meridiana a 2.248 en Pedralbes. El metro cuadrado se incrementó en todos los distritos a lo largo del año pasado, según los contratos firmados”. En conclusión, somos la ciudad más cara de España y recuerden, necesitamos 10.000 viviendas al año para cubrir mínimos.

La oferta se ha reducido un 90% en los últimos cinco años y a pesar de la limitación de precios, el coste por metro cuadrado ha subido un 7,4% en el último año, con alquileres que promedian los 1.160 euros mensuales en la ciudad. Y un añadido: muchos propietarios están retirando sus viviendas del mercado de larga duración, optando por el alquiler de temporada, de habitaciones o la venta, y Barcelona se sitúa como la ciudad que tiene el mayor volumen de familias compitiendo por una vivienda de alquiler, duplicando a Madrid.

Para aportar luz al maremágnum de cifras, el Ministerio de Consumo en colaboración con el Instituto de Filosofía del CSIC ha encargado una serie de informes sobre vivienda pagados con fondos europeos.

El informe dice que en las grandes ciudades, los multiarrendadores controlan una proporción todavía mayor del mercado del alquiler que en el conjunto de España, aun no incluyendo las personas jurídicas. Las Palmas encabeza la lista, con un 64,9 % de viviendas en alquiler en manos de caseros con dos o más viviendas, seguida de Santa Cruz de Tenerife (64,6 %), Palma de Mallorca (63,1 %), Barcelona (60,8 %), Madrid (56,4 %), Valencia (55,0 %) y Málaga (51,6 %).

Sorprende que los firmantes del estudio sociológico califiquen de “multiarrendadores” a las personas que alquilan un mínimo de dos pisos. Una de las conclusiones me sorprendió “el aumento de la oferta no ha supuesto una democratización del mercado del alquiler. Por el contrario, ha consolidado una estructura en la que quienes ya tenían varias viviendas son quienes más han crecido y quienes más capacidad tienen para seguir ampliando su presencia en el mercado”.

Esta tesis no es nueva. Es una tesis del Sindicat de Llogateres, o sea, una tesis de parte. Creo que no sería compartida por la Asociación de Propietarios de viviendas de alquiler, ASVAL, que nació “con el objetivo de promover el desarrollo del alquiler residencial en España” y no está presente en el estudio.

Lo digo porque el coordinador del estudio -tienen que hacer más estudios encargados por el ministerio de Bustinduy- es Javier Gil, investigador Ramón y Cajal del CSIC, Doctor en Sociología por la UNED. Autor de “Generación inquilina: un nuevo paradigma de vivienda para acabar con la desigualdad”, donde defiende sus tesis como fundador del Sindicato de Inquilines en Madrid y del Sindicat de Llogateres en Barcelona.

No se me ocurre poner en cuestión la capacidad profesional del señor Gil, no soy quien para hacerlo, pero sí pongo en cuestión su idoneidad para coordinar un estudio que debe dar herramientas al ejecutivo para tomar decisiones.

También sorprende que el estudio lo encargue el Ministerio de Consumo. ¿Dónde está el de Vivienda? ¿En la sociología está la solución al problema. El estudio, que considera multiarrendador al que alquile más de dos, suma de una tacada un 15% el control que ejercen en el mercado de Barcelona los grandes tenedores. No quiero ni saber lo que ha costado este estudio que solo tiene 15 páginas y no aporta ninguna propuesta.

Ya no pido alternativas, pero si hubiera una propuesta sería genial. Que con el lío que hay nos gastemos dinero para hacer informes con solo números -recogidos de otras instituciones del Estado- y con carga ideológica me parece superfluo y una pérdida de tiempo.

Nos lo tenemos que hacer mirar. Una cosa es oír su opinión y otra que el Sindicat de Llogateres sea asesor del ejecutivo.