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El suspenso de la semana: José Ignacio Marcet

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Como director general de la Fundació Marcet, José Ignacio Marcet es el máximo responsable de velar por el prestigio, la transparencia y el buen hacer de la entidad.

Sin embargo, la reciente multa de 26.000 euros impuesta por el Ayuntamiento de Barcelona deja en evidencia una gestión que, lejos de fomentar un entorno adecuado para el deporte base, está asfixiando a los clubes y usuarios del complejo municipal de la Teixonera-Vall d’Hebron.

El estado actual de los campos de la Teixonera es el reflejo más crudo de esta deficiente gestión, convirtiendo la práctica deportiva en un auténtico riesgo para los vecinos y clubes del distrito. Lejos de ofrecer un entorno óptimo y seguro, los deportistas se ven obligados a entrenar y competir sobre superficies visiblemente desgastadas y en unos recintos que acumulan años de problemas estructurales, una alarmante falta de salubridad e incluso episodios pasados con presencia de roedores.

Los datos son innegables y retratan una preocupante falta de compromiso hacia la instalación pública.

El consistorio ha sancionado a la concesionaria por infracciones "graves" y "muy graves" debido al flagrante deterioro de los campos de fútbol y rugby del distrito de Horta-Guinardó. Además del mal estado físico de las instalaciones —que llegaron a registrar graves problemas de salubridad y presencia de roedores—, la entidad acumula reiterada opacidad en la dirección.

La negativa sistemática a presentar las auditorías técnicas y las cuentas de explotación demuestra una preocupante falta de transparencia frente a una concesión pública que asumen desde 2019.

Bajo el liderazgo de Marcet, la fundación parece haber ignorado el clamor de las familias y los deportistas. Esta no es una situación sobrevenida ni un error puntual: en 2024 ya se les impuso una primera sanción de 6.000 euros. Lejos de rectificar de manera contundente y poner fin a este abandono, el incumplimiento crónico de sus obligaciones contractuales ha forzado al Ayuntamiento a emitir esta segunda multa coercitiva.