Barcelona transformará la plaza Tísner en un eje deportivo

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Sant Martí

Barcelona transformará la plaza Tísner en un eje deportivo: adiós al parking informal para ganar 1.330 m2

El Ayuntamiento inicia las obras para cumplir con una demanda de los presupuestos participativos que dotará al Poblenou de canastas de baloncesto, ping-pong y zonas de descanso

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El paisaje urbano del Poblenou ha comenzado este lunes, 16 de febrero, una metamorfosis largamente esperada. El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado las obras de remodelación de la plaza Tísner, un espacio de 1.330 metros cuadrados que durante años ha permanecido en un limbo, siendo utilizado de forma precaria como aparcamiento de vehículos.

La intervención, que cuenta con una inversión de 320.080 euros, supone la recuperación de este suelo público para devolverlo a la ciudadanía en forma de zona recreativa.

El proyecto es una victoria para el tejido vecinal del distrito de Sant Martí. La reforma nació de una propuesta ciudadana en los presupuestos participativos, donde los residentes señalaron la necesidad de dotar al barrio de infraestructuras para adolescentes y jóvenes. Tras meses de planificación, la maquinaria ha entrado hoy en la plaza para ejecutar un diseño que prioriza la actividad física y el encuentro intergeneracional.

El nuevo diseño de la plaza

El nuevo diseño de la plaza Ayuntamiento de Barcelona

Un nuevo templo del baloncesto de calle

La gran novedad de la futura plaza Tísner será una pista de baloncesto diseñada para el juego libre. El consistorio instalará un pavimento de hormigón con tratamiento antideslizante y una canasta para la práctica informal de este deporte.

Para garantizar la convivencia con el tráfico de la calle Badajoz, la zona deportiva estará delimitada por una valla perimetral de acero galvanizado y una red de nailon de alta resistencia, una solución que protege a los transeúntes sin crear una barrera visual opaca.

Además de la canasta, el espacio se equipará con dos mesas de ping-pong y nuevas hileras de bancos, creando un entorno propicio para el descanso y el juego pausado.

La pavimentación también se renovará por completo utilizando el tradicional panot de hormigón de la ciudad, diferenciando claramente mediante texturas y colores las áreas destinadas a los peatones de aquellas donde el uso deportivo será intensivo.

Imagen de la plaza Tísner de Barcelona

Imagen de la plaza Tísner de Barcelona Ayuntamiento de Barcelona

Mínimo impacto en el tráfico del Poblenou

A pesar de la magnitud de la superficie a tratar, el Ayuntamiento ha diseñado un plan de obra que busca reducir las molestias en una de las arterias más transitadas de la zona.

Se estima que los trabajos duren cuatro meses, durante los cuales la afectación al tráfico será prácticamente nula. La única excepción será un periodo de diez días en el que se ocupará el carril bus de la calle Badajoz para proceder al cambio de los bordillos, una actuación necesaria para nivelar el acceso a la nueva plaza.

La previsión es que las obras finalicen a principios de verano, permitiendo que la plaza Tísner pase de ser un solar de asfalto gris a convertirse en el nuevo corazón deportivo del barrio.