Terraza en una plaza de Gràcia de Barcelona
El vecino hipersensible de Sant Martí: presenta más de 140 denuncias contra terrazas que acaban con sólo cinco sanciones
Diversas quejas del residente han requerido la intervención de la Guardia Urbana, así como de los servicios de inspección y jurídicos municipales, pese a que las protestas carecían de fundamento
Otras informaciones: Collboni aplaza la futura ordenanza de terrazas hasta el siguiente mandato
Noticias relacionadas
Sant Martí tiene un vecino hipersensible, con una única obsesión: las terrazas. Este residente cuenta con la distinción de ser el mayor fiscalizador de la actividad exterior de bares y restaurantes en el barrio del Clot y, más concretamente, en la calle dels Escultors Claperós.
Su fijación con estos locales quedó plasmada en la última Audiencia Pública del distrito, celebrada el pasado mes de febrero. El residente no dejó escapar la ocasión para recordar, con un detallado conteo, las 54 mesas de terraza autorizadas en la citada vía, expresando su rechazo a la actividad de los restauradores, y suscitando una respuesta municipal capaz de tumbar cualquier argumento.
143 denuncias
Josep Garcia, gerente de Sant Martí, preparó una detallada respuesta, basada en evidencias. Durante su intervención, desenmascaró las intenciones del vecino, que ha llegado a presentar 143 denuncias y a sumar 150 demandas de información sobre las terrazas de Escultors Claperós entre 2022 y 2024.
Bares en la calle dels Escultors Claperós
¿Las protestas estaban justificadas? En su inmensa mayoría, no. De estas quejas, muchas de ellas tan insignificantes como contabilizar una mesa adicional en una terraza o detectar toldos que excedían mínimamente el espacio permitido, se generaron 27 expedientes administrativos, 18 de ellos cerrados sin infracciones.
Tan solo cinco procedimientos --el 3% de sus protestas-- se saldaron con sanciones a los locales de restauración afectados, evidenciando la particular e injustificada cruzada del residente con estos establecimientos.
Recursos municipales
Este particular caso muestra como la obsesión personal de un vecino con una actividad económica se ha convertido, también, en un derroche de recursos municipales que otros residentes podrían requerir.
Así lo recordó el gerente a este denunciante, enumerando todos los servicios del consistorio que se han tenido que activar en casi 30 ocasiones a raíz de estas quejas.
El regidor de Sant Martí, David Escudé, junto al gerente del distrito, Josep Garcia, en la Audiencia Pública de Sant Martí
Los expedientes administrativos abiertos han contado con la intervención de la Guardia Urbana, así como con el trabajo de los servicios de inspección y jurídicos municipales.
En cada caso, además, se han tenido que elaborar detallados estudios de decenas de páginas, que prácticamente en su totalidad han finalizado reconociendo la correcta actividad de bares y restaurantes, en contraste con la irresponsabilidad del denunciante.