Montaje a partir de fotografías cedidas
Los vecinos del Poble-sec denuncian el disparo de la delincuencia y las drogas en la ladera de Montjuïc: “No hay calle que se libre”
Los residentes están preocupados ante el aumento "descontrolado" de la degradación tras las fuertes redadas en El Raval y la Zona Franca y temen que la actividad delictiva se haya desplazado a su barrio
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Degradación, tráfico de drogas y asentamientos ilegales. Los vecinos del Poble-sec han llegado a su límite y han alzado la voz para denunciar el aumento “descontrolado” de la delincuencia en el barrio, especialmente en las calles de acceso a la montaña de Montjuïc.
“Esta situación no es puntual ni aislada. Es diaria y cada vez más visible”, aseguran en un manifiesto.
Fernando, residente del barrio y representante de una docena de vecinos de las calles afectadas que han escrito el manifiesto, cuenta a Metrópoli que en toda el área hay locales comerciales okupados donde se vende droga y lo que califica como supermercados y barberías “patera”, establecimientos 24 horas donde duermen muchas personas sintecho que luego deambulan por el barrio.
Los sitios más conflictivos son el paseo de la Exposición, el parque de la Primavera, la plaza del Doctor Pere Franquesa, las calles Salvà, Piquer, França Xica y la parte superior de Nou de la Rambla.
Drogas e inseguridad
Fernando recoge varias experiencias de vecinos del barrio. Cuenta que una comunidad ha tenido que invertir 16.000 euros en cambiar de sitio la puerta de su parking a ras de la acera porque varias personas se metían en la entrada a drogarse todas las noches e incluso llegaban a defecar.
Además, en la zona hay un par de escuelas y Fernando reprocha que los niños hayan normalizado ver a personas “fumando crack” u otro tipo de drogas por la calle, arrodilladas o colocadas, y que no puedan ir a divertirse al parque porque hay personas sintecho que ocupan las zonas infantiles para montar sus campamentos y lavar la ropa.
Un toxicómano se pincha en el abdomen en Poble-sec
Explica que ha habido robos, apedreadas contra autobuses y personas afilando cuchillos en los bancos de granito. “Ninguna calle se salva”, lamenta.
Agresiones sexuales
También ha habido intentos de violación y agresiones sexuales consumadas. El pasado marzo, los Mossos d’Esquadra detuvieron al presunto autor de una agresión sexual a una mujer en los jardines de Mossèn Costa i Llobera.
El asaltante abordó a la víctima por la espalda y le aplicó una maniobra de estrangulamiento, lo que la dejó semiinconsciente en el suelo antes de arrastrarla tras unas rocas y arbustos y agredirla.
“Estamos así desde febrero o marzo, cuando se desalojaron los campamentos del parque de las Tres Chimeneas”, explica Fernando.
Campamento de sintecho en el Poble-sec
Parque de las Tres Chimeneas
Durante años, la famosa plaza, el último bastión del arte urbano de la ciudad, fue foco de incivismo y de denuncia por parte de los ciudadanos de los alrededores.
El Ayuntamiento de Barcelona, en aplicación del Pla Endreça, desalojó de la noche a la mañana a todas las personas sintecho y reforzó la vigilancia constante para evitar que los grafiteros pintaran en los muros no autorizados.
Parque de las Tres Chimeneas del Paral·lel tras el desalojo Barcelona
Delincuencia desplazada
Un momento que coincidió con una campaña de presión policial en el Raval y en la Zona Franca. Precisamente, los vecinos temen que esta actuación haya desplazado toda la delincuencia hacia el Poble-sec.
“Nuestro barrio ofrece la ubicación idónea para que estos grupos de compraventa de droga estén asentados permanentemente dada su buena comunicación con el centro, su proximidad con zonas de un alto nivel de delincuencia y criminalidad y la buena convivencia vecinal”, alertan los vecinos.
La inseguridad, avisan, se ha vuelto “insostenible”, con peleas, amenazas y conflictos entre personas relacionadas con el tráfico de drogas y otras que viven en condiciones “infrahumanas”.
Un campamento ilegal en una zona infantil de Poble-sec
“Estamos cansados de ver cómo esta situación se normaliza mientras los vecinos perdemos calidad de vida día tras día. Estamos cansados de llamar, denunciar y no ver soluciones reales y duraderas”, denuncian.
Más presencia policial
Los vecinos exigen más presencia policial, con brigadas permanentes, y actuaciones efectivas contra los puntos de venta y consumo de droga, los cuales ya son conocidos por los cuerpos de seguridad, aseguran.
También piden limpieza y mantenimiento constantes, así como el incremento del servicio de recogida de basuras y coordinación entre el Ayuntamiento, Servicios Sociales, Guardia Urbana y Mossos d’Esquadra para atajar la problemática en el barrio.
De manera inmediata, han exigido que se implementen acciones como el cierre de todos los negocios tapaderas de droga y multar a todas las personas que ensucien o acampen en el parque de Montjuïc y en el barrio.
Personas sintecho en el barrio de Poble-sec
En el manifiesto, los vecinos aclaran que no van en contra de las personas vulnerables ni en situación de exclusión social y señalan que el problema es “permitir que determinadas conductas delictivas y violentas se instalen de manera permanente” en un barrio que luchan por recuperar.