Una imagen de archivo de los Mossos d'Esquadra
Desmantelada una red de prostitución que explotaba a mujeres en prostíbulos clandestinos de Barcelona
La investigación terminó el pasado 13 de enero, y por el momento, hay una arrestada y ocho personas están siendo investigadas
Más sucesos: La Guardia Civil busca al autor del homicidio de una mujer en 2005 en Barcelona
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Actuación contra la prostitución en Barcelona. Los Mossos d'Esquadra han desmantelado una red criminal que explotaba sexualmente a mujeres en prostíbulos clandestinos de la capital catalana y París.
La policía ha detenido a la principal sospechosa, una mujer que ejercía como madame y regentaba varios establecimientos de este tipo. Además, se están investigando a ocho personas más, entre ellas, la pareja de la arrestada y su madre.
Según el cuerpo de seguridad, obligaban a las víctimas a prostituirse en contra de su voluntad, con total disponibilidad horaria y sometidas a un control a través de la instalación de un circuito cerrado de videovigilancia y sonido en los pisos.
70 anuncios
Esta red --ya dada por desarticulada-- llegó a tener prostíbulos activos, además de en Barcelona y París, en más lugares como Italia, Luxemburgo, Alemania, Francia y Suiza; y unos 70 anuncios en páginas webs en los que se ofrecía sexo.
La investigación culminó el pasado 13 de enero, dirigida por el Tribunal de Instancia número 12 de Barcelona y por la Fiscalía de Extranjería y Tráfico de Seres Humanos.
Pocos días antes de su detención, la principal investigada abrió un nuevo piso prostíbulo en la capital catalana, donde los Mossos identificaron a otras dos chicas.
Imagen de archivo de dos agentes de los Mossos d'Esquadra
Desde 2024
Los Mossos d'Esquadra comenzaron la investigación en septiembre de 2024, después de las declaraciones de una mujer en las que aseguraba que había trabajado durante meses como recepcionista en varios de los pisos clandestinos donde se ejercía la prostitución.
Los investigadores lograron identificar en enero de 2025 a una de las mujeres explotadas, que detalló que también las obligaban a vender droga a los clientes que lo pedían y, si estos querían, a consumir con ellos.
Así pues, comprobaron que la líder del grupo suprimió los pisos clandestinos que tenía en Barcelona y pasó a ofrecer a las chicas a través de Internet. Asimismo, se acreditó que había otro piso en París, donde se trasladaron, como mínimo, a cuatro de las víctimas.