Una enfermera en una imagen de archivo

Una enfermera en una imagen de archivo SATSE

Sucesos

Una testigo alertó de la agresividad del padre del bebé maltratado en un CAP de Barcelona

La investigación revela que una usuaria del centro de salud presenció cómo el hombre daba el biberón "a lo bestia" y le tapaba la boca a la criatura para que dejara de llorar. La Fiscalía ha solicitado informes médicos y patrimoniales de los progenitores, que permanecen en prisión preventiva

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Los Mossos d'Esquadra continúan avanzando en la investigación para esclarecer el estremecedor caso del bebé de apenas seis semanas que habría sido víctima de malos tratos continuados por parte de sus padres en Barcelona.

Las diligencias policiales han sacado a la luz nuevos detalles, entre ellos, que una testigo ya había dado la voz de alarma en un Centro de Atención Primaria (CAP) tras presenciar un trato violento hacia el recién nacido.

El episodio en el CAP Roger de Flor

Según consta en la investigación, los hechos ocurrieron en el centro de salud de Roger de Flor. Una usuaria, de origen inglés, observó cómo el padre alimentaba al pequeño administrándole el biberón "a lo bestia", según reflejan las diligencias que ha adelantado El Periódico.

La testigo relató a los agentes que el hombre llegó a tapar la boca del bebé mientras este lloraba, una acción que motivó a la mujer a encararse con él, recriminándole que la criatura no iba a dejar de llorar por taparle la respiración.

Tras este tenso momento, la usuaria alertó inmediatamente a una enfermera, quien a su vez trasladó el aviso al pediatra. Por el momento, los investigadores tratan de determinar si este incidente desencadenó la activación de alguna alerta oficial en el sistema sanitario.

Una enfermera en una imagen de archivo

Una enfermera en una imagen de archivo EUROPA PRESS

Un periplo médico antes de activar el protocolo

El historial clínico del bebé en sus cortas seis semanas de vida dibuja un trágico recorrido por hasta cuatro centros sanitarios distintos.

Durante estas visitas médicas, al pequeño se le detectaron diversos hematomas, incluidos algunos en la zona genital, que inicialmente fueron atribuidos de forma errónea a la colocación de una sonda de orina.

La situación llegó a un punto crítico cuando el bebé ingresó en el Hospital de Sant Pau presentando una fractura de fémur.

Fue en ese momento cuando el equipo médico activó el protocolo de maltrato infantil, derivando de urgencia al menor al Hospital Vall d'Hebron, centro donde, paradójicamente, la madre del pequeño ejerce como enfermera en el área de Traumatología.

Tras una revisión médica exhaustiva del bebé, los Mossos d’Esquadra procedieron a la detención de los progenitores, quienes llevaban 16 años de relación y habían concebido al niño mediante fecundación in vitro tras una larga búsqueda.

Un mosso en una imagen de archivo

Un mosso en una imagen de archivo Gala Espín

Declaraciones del entorno y registro domiciliario

Los mossos están reconstruyendo el perfil de los acusados a través de interrogatorios a su círculo más cercano. Algunos familiares han descrito al padre como un hombre "meticuloso", pero también "bruto", detallando que tiene reacciones bruscas en su día a día.

Una vecina también ha corroborado esta actitud, afirmando que la propia madre del niño le había confesado en una ocasión que su pareja era "muy bruta" al sostener al bebé.

Tras el arresto, los Mossos d'Esquadra registraron la vivienda familiar, ubicada en la Gran Vía de Barcelona. En el domicilio, que se encontraba en perfectas condiciones de orden y limpieza, los agentes incautaron diversos dispositivos electrónicos, incluyendo un ordenador y un iPad, para su posterior análisis.

Durante el periodo de visitas a los hospitales, consta que la madre mantuvo contacto vía WhatsApp y notas de voz con un familiar médico, consultándole sobre las dolencias que padecía el menor.

Prisión preventiva y nuevas diligencias judiciales

En la actualidad, ambos progenitores se encuentran en situación de prisión preventiva, acusados de los delitos de maltrato continuado, lesiones muy graves y agresión sexual.

A petición de la Fiscalía de Barcelona, el juez instructor ha solicitado a los investigadores que recaben más pruebas. Entre las nuevas diligencias destaca la petición del historial médico completo de los padres --para descartar o confirmar posibles antecedentes psiquiátricos-- y una exhaustiva averiguación sobre su patrimonio.

Asimismo, se prevé que en los próximos días se tome declaración a todo el personal sanitario que atendió al lactante durante su periplo por los diferentes centros médicos.