El verano empezó con el culebrón Cristiano Ronaldo y prosigue con el de Neymar, quien sigue en silencio mientras se suceden los rumores sobre su futuro. Con la sombra del París Saint Germain sobrevolando al brasileño, sus todavía compañeros insisten en pedirle que se quede.

Jordi Alba dijo que esperaba que no fuera una broma la foto que subió Piqué a Twitter, en la que aparecía junto a Neymar con el mensaje “se queda”. El defensa del Barça ha comparecido este martes en rueda de prensa desde USA, donde ha reconocido que se trataba de "una opinión personal".

Piqué explicó que la permanencia del brasileño "no es oficial", pero insistió en que por lo que puede "intuir" por sus conversaciones con el brasileño permanecerá en el club. "Es una opinión personal. Obviamente, el que tiene que comunicar si se queda es Neymar", ha añadido el defensa, bautizado como el capitán sin brazalete.

Según Piqué, Neymar "tiene opciones sobre la mesa" y ha añadido que trata de aconsejarle porque "sigue siendo un niño de 25 años". El central también ha querido desmentir que la fotografía haya molestado al brasileño, pues según les consta no se ha enojado.

COUTINHO SE ACERCA

El Barça busca la manera de contentar a Neymar Jr, quien busca mayor protagonismo del que puede conseguir jugando al lado de Messi. También se encuentra molesto por la progresiva reducción del clan brasileño en el Barça, del que ya solo quedan él y Rafinha, quien también es uno de los jugadores que suena que pueden salir.

Tras las salidas de Adriano y Alves la temporada pasada, Neymar se encuentra más solo dentro del vestuario y el club está trabajando para contentarle con las negociaciones para el fichaje del exjugador del Espanyol Coutinho. El club habría llegado ya a un acuerdo con el jugador y está negociando con su club, el Liverpool, para cerrar el fichaje.

El problema es que Coutinho es una de las piezas claves para su entrenador, Kloop, que no quiere perder al jugador con más magia de su vestuario y para desprenderse del brasileño pedirán una cifra muy alta, superior a los 80 millones de euros. El Barça tendrá que rascarse el bolsillo para contentar a Neymar y seguramente deberá desprenderse de alguno de los jugadores de la actual plantilla para cuadrar los números.

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