Tienda de libros / EFE

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Vivir en Barcelona

Libros para enamorarse de Barcelona en San Valentín

La ciudad se convierte en la protagonista de estas historias escritas por grandes autores

11 febrero, 2020 00:00

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Tan importante es la historia que se cuenta en estos libros como el lugar donde se desarrolla. Con distintos estilos, estos autores han hecho un homenaje a Barcelona, y han convertido a la ciudad no en el escenario de una historia de amor, sino en uno de los principales protagonistas de la misma.

No todos ellos tienen al amor como temática principal, pero sí que en sus páginas este noble sentimiento juega un papel fundamental. Eso sí, no cabe duda de que nada podría haber sucedido de la misma manera en otro lugar distinto.

ÚLTIMAS TARDES CON TERESA

Publicada en 1966 y escrita por Juan Marsé, esta obra se ha convertido en un clásico de la literatura. Cuenta la historia de amor entre el “Pijoaparte”, un prototipo de joven de clase baja marginal cuya mayor ambición es lograr el ascenso social, y Teresa, una chica de la alta burguesía catalana.

Las aventuras y desventuras -en mayor número- de este romance sirven realmente como excusa para que el autor realice un preciso retrato de la sociedad catalana y la ciudad de Barcelona de mediados del siglo pasado.

EL AMANTE BILINGÜE

Otra de las obras clásicas de Juan Marsé es esta en la que el protagonista, Juan Marés, descubre que su mujer le está siendo infiel. El problema es que ella es de la burguesía catalana y cuando la abandona, el que sale perdiendo es él, que termina deambulando por la ciudad como un indigente.

Un accidente le desfigurará la cara y le convertirá en un charnego llamado Faneca. Con este cambio de personalidad, el protagonista volverá a intentar seducir a su esposa… con resultados sorprendentes.

LA SOMBRA DEL VIENTO

Traducida a 36 idiomas, y con más de 15 millones de ejemplares vendidos, esta conocida novela de Carlos Ruiz Zafón es la primera entrega de una serie de cuatro en las que se va haciendo una descripción de la Barcelona de la primera mitad del siglo XX, desde los últimos esplendores del modernismo hasta las sombras de la posguerra.

Aunque mayoritariamente se podría calificar de novela de intriga y suspense, a través de sus páginas se desarrolla una trágica historia de amor.

Imagen de la ciudad de Barcelona, escenario para una gran cantidad de libros / PIXABAY

Imagen de la ciudad de Barcelona, escenario para una gran cantidad de libros / PIXABAY



EL VIENTRE DE LA BALLENA

Javier Cercas narra la historia de un profesor ayudante de literatura llamado Tomás que es infiel a su esposa Luisa con un antiguo romance de cuando era adolescente. Su nombre es Claudia y cierra este triángulo amoroso que solo traerá desgracias a Tomás.

En las páginas de la novela, Cercas lleva al lector por las calles de Barcelona “en brazos” de su protagonista, que irá reflexionando acerca de las vicisitudes que le depara su atribulada existencia.

VERANO EN BARCELONA

Como ejemplo de literatura “menor” y romántica se halla este libro de la joven Andrea Izquierdo, cuya narrativa va dirigida a un público juvenil. En él cuenta la historia de Ximena, una chica que llega a Barcelona para ponerse a prueba: estudiar en otra ciudad, conocer a gente, compartir piso.

En este periplo tendrá mucho que decir el amor y los romances que suceden en la época veraniega. Ximena deberá comprobar si el fuego que se despierta con las altas temperaturas se apagará pronto o durará para siempre.

SIN NOTICIAS DE GURB

Y para finalizar hay que mencionar uno de los libros más reconocibles de Eduardo Mendoza. Trata la historia de un alienígena que adopta diversas formas humanas -principalmente la de la cantante Marta Sánchez- y se pierde en la Barcelona pre-olímpica.

A través de su visión humorística y satírica (el protagonista va cambiando según se desarrolla la novela y se va convirtiendo en personajes tan variopintos como el Conde Duque de Olivares, Miguel de Unamuno o Paquirrín) se va dibujando un perfil de la ciudad de Barcelona que se prepara para acoger uno de sus grandes acontecimientos: los Juegos Olímpicos de 1992.