Imagen de archivo de una piscina / GOOGLE MAPS

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Vivir en Barcelona

Qué infecciones puedes contraer en las piscinas de Barcelona (y en rios y lagos no controlados)

Los patógenos más comunes en zonas no debidamente desinfectadas

24 julio, 2023 23:01

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Cuando llega el verano, miles de barceloneses ponen rumbo a las fuentes de agua cercanas para refrescarse ante las sucesivas olas de calor que tienen lugar durante la temporada estival. Entre las más comunes, por supuesto, están las playas, ríos y piscinas, pero también jacuzzis, grandes bañeras y lagos, entre otras.

Sin embargo, por frescas y limpias que puedan parecer, estos lugares pueden contener trazas de suciedad, gérmenes o bacterias que pueden hacer enfermar a los bañistas y que se ceban, sobre todo, con las personas inmunocomprometidas o con sistemas inmunes no desarrollados, como niños, bebés, ancianos o mujeres embarazadas. La mayoría de estas suelen afectar a la piel, al sistema digestivo y al respiratorio.

PATÓGENOS MÁS FRECUENTES

Uno de los más comunes es la Escherichia coli, residuos fecales que con solo con 0,14 gramos contaminarían una piscina entera.

También es muy común la presencia de Pseudomonas aeruginosa. Directamente, esta bacteria no debería estar en ninguna piscina pero, de estarlo, puede causar oído de nadador, que incluye picor, pus y dolor en el oído infectado, o foluculitis de bañera, que se caracteriza por erupciones cutáneas y ronchas rojizas en la piel que causan mucho picor, además ampollas llenas de pus alrededor de los folículos pilosos.

El Gorg de les Donzelles, una piscina natural de la provincia de Barcelona / RRSS

El Gorg de les Donzelles, una piscina natural de la provincia de Barcelona / RRSS

La presencia de este patógeno también puede causar infecciones en la córnea o en las vías urinarias y respiratorias. Incluso, ocasionalmente, dolores de cabeza y músculos, ardor en los ojos y fiebre.

Cólicos y diarreas

 

Giardia duodenalis y Cryptosporidium son protozoos intestinales que pueden parasitar a los seres humanos. Ambas provocan ataques de diarrea acuosa, acompañada de cólicos en el caso de Giardia.

¿Qué podemos hacer?

Para evitar el contagio, se puede seguir una serie de consejos que, si bien no evitarán al 100% el contagio, reducirán lass posibilidades. La primera, por sentido común, es evitar tragar el agua o y mantener limpia y desinfectada con la cantidad justa de cloro nuestras piscinas. Una ducha rá`pida antes y después de entrar en contacto on el agua ayudará a sacar de encima residuos dañinos que pudiera haber y, cuando no vayamos a entrar de nuesvo, secarse adecuadamente.