La sede de ICV en Barcelona
CaixaBank saca al mercado la antigua sede del partido ICV en Barcelona por 1,75 millones de euros
Building Center asume el activo inmobiliario del Barrio Gótico, de 1.140 metros cuadrados, tras cerrarse la liquidación de la histórica formación ecosocialista sin encontrar comprador
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Building Center, la filial inmobiliaria vinculada a CaixaBank, ha puesto a la venta el emblemático local que funcionó como sede central de la desaparecida Iniciativa per Catalunya Verds (ICV).
Este inmueble, ubicado en el pasaje del Rellotge dentro del barrio Gòtic de Barcelona, se ofrece actualmente por un precio de 1,75 millones de euros, según refleja el propio portal comercial de la entidad.
El desenlace del proceso concursal
La entidad financiera ha pasado a ser la titular de este activo como consecuencia del concurso de acreedores que la formación política inició en el año 2019.
El pasaje del Rellotge en una imagen de archivo / INMA SANTOS
Este complejo procedimiento legal concluyó oficialmente el pasado 23 de enero con la liquidación definitiva del partido ecosocialista.
La imposibilidad de encontrar un comprador para este gran local durante los años que duró el concurso propició que la propiedad terminara en manos de las entidades acreedoras, siendo CaixaBank, junto con el BBVA, quienes han asumido la mayor parte de los inmuebles remanentes.
Características de la histórica instalación
El espacio que ahora sale al mercado inmobiliario es un gran local comercial de 1.140 metros cuadrados, configurado a partir de la unión de dos fincas en la planta baja de un edificio histórico construido en el año 1864.
Marta Ribas (i), David Cid (c) y Ernest Urtasun (D), los dirigentes de ICV / EUROPA PRESS
Además de la opción de compra, la inmobiliaria contempla rentabilizar el activo ofreciéndolo en régimen de alquiler por una cuota de 10.730 euros mensuales.
El partido se había trasladado a estas instalaciones, muy cercanas al puerto y excelentemente comunicadas, en julio de 2010. En aquel momento de burbuja inmobiliaria, la adquisición y la profunda reforma del recinto supusieron un coste de 7,5 millones de euros, financiados casi íntegramente por el mismo banco que hoy gestiona su venta.
Liquidación sin mala praxis directiva
La losa económica que supuso una deuda hipotecaria total cercana a los 9,2 millones de euros, combinada con una fuerte caída de los ingresos, fue el detonante que obligó a disolver la estructura del partido heredero del PSUC.
El exportavoz de ICV en el Congreso Joan Coscubiela en la antigua sede del partido, en una imagen de archivo
A pesar de este desenlace, la investigación concursal descartó cualquier tipo de administración desleal por parte de los antiguos dirigentes.
La formación logró llegar a su liquidación sin arrastrar deudas pendientes ni con la Seguridad Social ni con Hacienda, recurriendo al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) para abonar las indemnizaciones de sus trabajadores.
Tras este cierre definitivo, la herencia política del espacio se mantiene viva únicamente de forma autónoma a través del PSUC y de la fundación Nous Horitzons, mientras que gran parte de su capital humano se integró hace años en la marca de los Comuns.