Piscina desmontavle en terraza

Piscina desmontavle en terraza

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Es oficial: los vecinos no pueden prohibirte poner una piscina hinchable en la terraza, según la ley

Con la llegada del verano, la instalación de piscinas desmontables se convierte en un problema para muchas comunidades de propietarios

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Instalar piscinas en terrazas es viable siempre que la estructura sea sólida y se haya verificado la resistencia del forjado. A nivel legal, no suelen presentarse grandes obstáculos, salvo que la normativa municipal o la comunidad de propietarios establezcan restricciones concretas.

Por eso, antes de comprar o instalar cualquier tipo de piscina, es imprescindible conocer los límites de carga permitidos por la edificación y consultar si se requiere alguna licencia urbanística específica.

No obstante, colocar una piscina en una terraza requiere un procedimiento distinto en función del tipo de piscina, ya que la instalación y las normas de la misma son diferentes si se trata de una piscina desmontable o de obra.

La legislación española no contempla ninguna normativa piscinas en terrazas, pero deben tomarse algunas precauciones para no causar problemas graves o irreversibles.

La mayor diferencia es que las piscinas de obra deben tener concedido el permiso del Ayuntamiento, mientas que las desmontables tienen que contar con el amparo de los estatutos de la comunidad de vecinos a pesar de que no necesitan licencia urbanística para su colocación.

Las estructuras no están preparadas

No es raro que, con la llegada del verano, la instalación de piscinas desmontables se convierta en un problema para muchas comunidades de propietarios. Es fundamental tener claro que está totalmente desaconsejado instalar una piscina portátil, inflable o desmontable en terrazas o cubiertas de edificios.

Las estructuras de los edificios residenciales están diseñadas para soportar una sobrecarga aproximada de 250 kg por metro cuadrado, correspondiente al peso del mobiliario y los ocupantes habituales de la vivienda. No están pensadas para soportar el peso adicional que implica una piscina o un jacuzzi y las personas que los utilicen.

Una piscina portátil con una altura de unos 60 cm puede alcanzar fácilmente los 600 kg por metro cuadrado. Si se añade el peso de los usuarios, se puede llegar a los 750 kg, lo que representa una carga tres veces superior a la prevista en el diseño estructural de un edificio moderno.

¿Qué dice la ley?

Según recoge Vestatex, no existe ninguna ley que prohíba instalar piscinas en terrazas. Sin embargo, la Norma Básica de Edificación española NBE-AE/88 permite una sobrecarga de hasta 200 kg de peso por cada metro cuadrado forjado.

Para realizar el cálculo sobre cuánto pesa la piscina, es necesario tener en cuenta que un metro cuadrado (1m2) equivale a 10.000 centímetros cuadrados (10.000 cm2). Al llenar el vaso con 20cm de agua, el peso de una piscina de un metro cuadrado ya llegaría al límite permitido de 200 kg.

Es importante no colocar la piscina sobre los voladizos o entre los pilares de la edificación. Por tanto, se recomienda ubicar la piscina sobre la estructura vertical del inmueble.