Jóvenes disfrutan de un vermú en una terraza del barrio del Poble Sec, en Barcelona. Efeagro/Toni Albir

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España cambia las normas: los bares y restaurantes deberán ofrecer raciones pequeñas y entregar las sobras gratis

La hostelería es el sector con menor cantidad de desperdicio, un 5%, lo que supone un total de 11 kg de desperdicios alimentarios por persona

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El desperdicio de los alimentos es uno de los puntos débiles de España. Si nos centramos en la hostelería, según los últimos datos, un tercio de los alimentos se desperdician entre su producción y hasta que llegue a la mesa.

En España, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se han desperdiciado 1.125 millones de kilos. Dentro de esta problemática, los hogares siguen siendo el principal factor y lo que supone una pérdida de 250 euros por persona.

En cambio, la hostelería es el sector con menor cantidad de desperdicio, un 5%. Cada año dejamos en los restaurantes 11 kg de desperdicios alimentarios por persona.

Ante esta situación, se aprobó la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario con el objetivo de reducir el desecho a la basura de alimentos sin consumir y favorecer un mejor aprovechamiento de estos.

Qué dice la ley

Además, dicha ley establece que todos los agentes de la cadena alimentaria tienen la obligación de disponer de un plan de prevención de las pérdidas y el desperdicio.

La finalidad es que las empresas de la cadena hagan un autodiagnóstico de sus procesos productivos, identifiquen dónde se producen las pérdidas de alimentos, fijen medidas para minimizarlos y se destinen a otros usos, para los que se fija una jerarquía de prioridades.

Por ello, la Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, cuyo objetivo es reducir el impacto económico y social derivado del despilfarro de alimentos, con especial incidencia en el sector hostelero, penaliza a los restaurantes y supermercados que no cumplan con la normativa.

Es por ello que los restaurantes y supermercados deberán especificar obligatoriamente el uso que van a dar a los alimentos, priorizando siempre su consumo humano y la donación a bancos de alimentos.

¿Cómo pueden actuar los agentes contra el desperdicio?

En el caso de la hostelería y la restauración, la legislación establece normas específicas para conseguir el objetivo. Por ende, estarán obligados a:

  • Facilitar que los clientes se lleven las sobras de su comida, informándoles de esta opción y proporcionando envases reciclables o reutilizables.
  • Transformar alimentos en buen estado en nuevos productos aptos para el consumo.

En el caso de los supermercados, tienen otras obligaciones como:

  • Poner precios más bajos a los productos que tengan una fecha de caducidad próxima para incentivar su compra y su rápido consumo.
  • Promover el consumo de productos de temporada.
  • Ofrecer líneas de venta de productos «feos» o imperfectos, siempre que cumplan con las normativas europeas de comercialización, evitando su descarte por razones meramente estéticas.

No obstante, las empresas o agentes que no cumplan con el contenido de la ley podrán enfrentarse a sanciones que pueden alcanzar hasta los 500.000 euros si es considerada una infracción grave. En el caso de que sea infracción leve, el apercibimiento de hasta 2.000 euros.