El recinto amurallado de la Vila Vella de Tossa de Mar
El pueblo catalán perfecto para recorrer a pie: arquitectura medieval, calas turquesas y calles de piedra con vistas al mar
Este municipio conserva un encanto único que atrae a miles de visitantes cada año, con mayor afluencia durante la temporada estival
Otras informaciones: El pueblo idílico a media hora de Barcelona que es un tesoro: playas con aguas cristalinas y paisajes naturales
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Tossa de Mar se ha convertido en uno de los destinos más especiales de la Costa Brava gracias a su combinación de historia, playas de aguas cristalinas y patrimonio medieval frente al mar. A poco más de una hora de Barcelona, este municipio gerundense conserva un encanto único que atrae cada año a miles de visitantes.
Desde su icónica Vila Vella amurallada hasta sus pequeñas calas escondidas entre acantilados, el municipio ofrece una de las estampas más reconocibles del litoral catalán. Su mezcla de tradición marinera, legado histórico y naturaleza lo han consolidado como uno de los pueblos más bonitos de Catalunya.
Pasado romano y esencia medieval
La historia de Tossa de Mar se remonta a tiempos prehistóricos, aunque fueron los romanos quienes impulsaron el desarrollo de la antigua Turissa. Todavía hoy se conservan restos arqueológicos de la Villa Romana dels Ametllers, uno de los yacimientos más importantes de la Costa Brava.
Sin embargo, el gran símbolo del municipio es la Vila Vella, el único recinto medieval fortificado conservado en la costa catalana. Sus murallas del siglo XII, construidas para defender la población de los ataques piratas, siguen dominando la bahía y forman una de las imágenes más emblemáticas del Mediterráneo.
Cala de Sa Futadera
Entre sus calles empedradas destacan antiguas torres de vigilancia, fachadas de piedra y miradores con vistas al mar. Además, en el interior del recinto se encuentran espacios históricos como la iglesia de Sant Vicenç o el faro de Tossa.
Calas cristalinas y paisajes naturales
Más allá de su patrimonio histórico, Tossa de Mar destaca por sus playas y calas rodeadas de vegetación mediterránea. La Platja Gran, situada junto a la muralla, es la más conocida del municipio y una de las más fotografiadas de la Costa Brava.
Cala Pola, playa de aguas cristalinas en Tossa de Mar
Para quienes buscan lugares más tranquilos, el Camí de Ronda permite acceder a rincones naturales como Cala Pola, Cala Giverola o Cala Futadera, famosa por sus aguas transparentes y su entorno entre acantilados. También destaca Cala Es Codolar, una pequeña playa situada junto al recinto amurallado y muy popular para practicar snorkel.
Un destino ligado al arte y al cine
El atractivo de Tossa de Mar también conquistó a numerosos artistas y figuras internacionales durante el siglo XX. La actriz Ava Gardner pasó largas temporadas en el municipio durante el rodaje de Pandora y el holandés errante, contribuyendo a popularizar la localidad como destino turístico internacional.
Además, artistas como Marc Chagall definieron el municipio como un “paraíso azul”, inspirado por la luz, el mar y el paisaje de la zona. Parte de ese legado artístico todavía puede descubrirse en el Museo Municipal de Tossa de Mar, situado dentro de la Vila Vella.
Llegar desde Barcelona
Tossa de Mar se encuentra a aproximadamente una hora y cuarto en coche desde Barcelona. El trayecto puede realizarse por la AP-7 y continuar por carretera hasta la Costa Brava, o bien siguiendo la ruta litoral desde Lloret de Mar.
Su combinación de patrimonio medieval, calas escondidas y ambiente marinero convierte al municipio en una de las escapadas más recomendables para descubrir la esencia de la Costa Brava.