Platja d'Aro | Bluesail Costa Brava

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Vivir en Barcelona

La villa marinera y medieval ideal para comer una mariscada de lujo: con castillo del siglo XI y casas indianas junto al mar

Para disfrutar de un fin de semana de la brisa del mar y saborear una de las mejores mariscadas, hay que acercarse hasta el paseo marítimo de Playa de Aro

El municipio catalán perfecto para una escapada y recorrer a pie junto al mar: casas blancas y calas de agua cristalina

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Con el comienzo del verano, muchos españoles y extranjeros empiezan a preparar sus vacaciones y a elegir destinos donde disfrutar del merecido descanso.

Entre las opciones más atractivas, el noreste de España se ha colado como uno de los destinos favoritos entre los veraneantes. Esta preferencia se debe a que cuenta con un clima agradable, permitiendo disfrutar plenamente de su belleza y actividades al aire libre.

Además, en Cataluña, los visitantes pueden descubrir antiguas tradiciones, degustar una gastronomía única y explorar pintorescos pueblos que han mantenido su encanto a lo largo de los siglos.

Por ello, para pegarse un festín cualquier fin de semana disfrutando de la brisa del mar y saborear una de las mejores mariscadas, pueden acercarse hasta el paseo marítimo de Playa de Aro, donde se encuentran varios bares y chiringuitos que ofrecen los mejores platos.

Joya gastronómica

Uno de los más destacados es M&B. Según su web, en este local te espera la comodidad y una atmósfera de auténtica hospitalidad. La alta calidad de su cocina y la atención al detalle son la clave del éxito de nuestro restaurante.

Ofrecen una gran variedad de platos de pescado y mariscos, así como carnes cocinadas a la parrilla. Es el lugar perfecto tanto para una cena romántica como para un almuerzo familiar o una reunión con amigos.

Un castillo único

El castillo La Bisbal fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional en 1949; los primeros datos documentales datan de los siglos IX y XI. La construcción actual tiene un origen románico (siglos XI-XII), previo a su transformación en Castell-Palau Episcopal, en 1180.

Según recoge el portal web de turismo, en el siglo XIII Jaume I concedió la jurisdicción de La Bisbal al obispado de Girona, y en el siglo XVI el edificio fue ampliado con un estilo renacentista.

El aspecto actual del edificio muestra una fortificación de piedra de planta cuadrada con almenas, donde destaca una maciza torre que acoge la capilla dedicada a Sant Miquel y que está coronada por una atalaya, que ofrece unas excelentes panorámicas de la villa y de la llanura ampurdanesa hasta Les Gavarres.

En el interior del edificio también se pueden ver las celdas de la antigua cárcel, ubicada en unos agujeros bajo una escalera, así como numerosos detalles interesantes de la antigua residencia de los obispos de Girona.

Actualmente, el Castell-Palau forma parte de la Ruta dels Orígens de Cataluña. En el inicio de la visita guiada se proyecta un audiovisual que explica el conflicto entre los señores feudales y sus vasallos en la época medieval y después se pasa a la planta noble.