El refugio de Anna Padilla

El refugio de Anna Padilla

Vivir en Barcelona

El refugio de Anna Padilla para pasar las vacaciones con amigos: un pueblo medieval de 3.000 habitantes y con calas de aguas cristalinas

Este pueblo de pasado marinero evolucionó hacia un destino turístico privilegiado a principios del siglo XX, donde hoy se puede disfrutar de un marisco de lujo

Los expertos coinciden: “Para que el caldo de huesos sea rico en nutrientes y sabroso usa 1 puerro, 2 apios y 8 litros de agua”

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El verano es el momento de reencuentros y de donde los amigos disponen de más tiempo para poder hacer algún plan juntos, aunque muchas veces es casi imposible.

La joven empresaria e influencer Anna Padilla contaba a su familia virtual que “Todos los veranos desde hace 10 años que nos juntamos todo mi grupo de amigos para hacer un viaje. Los últimos años ha sido imposible pero por fin este verano lo hemos cuadrado y hemos sido 22 PERSONAS!!!!”.

El destino este año ha sido Cadaqués, ubicado en el punto más oriental de la península ibérica, se presenta como un destino donde la historia y la belleza natural convergen de forma magistral.

Pueblo de pescadores

La herencia de Cadaqués como un sencillo pueblo de pescadores se respira en cada rincón, lo que garantiza una oferta gastronómica de primer nivel centrada en el mar.

Sus marineros, protagonistas de leyendas sobre cantos de sirenas en el estrecho de Bonifacio, trajeron consigo una tradición culinaria vinculada estrechamente al Mediterráneo.

Este pasado marinero evolucionó hacia un destino turístico privilegiado a principios del siglo XX, donde hoy se puede disfrutar de un marisco de lujo en un entorno de prosperidad histórica que se refleja en sus edificios neoclásicos y modernistas, como la Casa Serinyana o el Casino l’Amistad.

Qué ver en Cadaqués

El corazón del pueblo está dominado por la iglesia de Santa María, un templo gótico reconstruido en el siglo XVII tras los ataques de piratas sarracenos, como el famoso Barbarroja, quien en 1543 incendió la villa y destruyó sus murallas.

Desde su ubicación elevada, se disfrutan unas vistas panorámicas divinas de la bahía y del núcleo antiguo, donde todavía se conserva es Baluard, la antigua torre de la ciudad fortificada.

No se puede entender Cadaqués sin la figura de Salvador Dalí. Atraído por la luz y la calma, el genio surrealista estableció su residencia en Portlligat, transformando una pequeña barraca de pescadores en una estructura orgánica que crecía junto a su vida.

Otros grandes nombres como Picasso, Lorca o Miró también sucumbieron al encanto de este "cabo de rocas", consolidando a Cadaqués como un refugio de vanguardia y tradición junto al mar.

Qué y dónde comer

Cadaqués es una tierra marina donde la gastronomía brilla con su materia prima directa del mar a la mesa. El pueblo aprovecha los productos más típicos de la zona como los erizos, anchoas, pescado de roca, moluscos y crustáceos.

Según recoge Turismo Cataluña, "hay platos que tradicionalmente se consumen según la estación del año. Por ejemplo, en invierno se disfrutan los erizos de mar, en primavera los mejillones de roca, en verano los crustáceos como la langosta, y en otoño, el vino".

No puedes irte de Cadaqués sin probar su deliciosa gastronomía, en la que predominan los platos elaborados con pescado fresco, arroces, hortalizas, legumbres y huevos. En concreto, degustar su plato más emblemático, el suquet de peix, es imprescindible.

Y para terminar la comida, entre los postres más típicos destacan los “taps de Cadaqués” y las “burilles”.